Padre incestuoso causó las cuatro muertes por despecho

El hombre sospechoso de homicidio y suicidio llamó a su madre para confesar los crímenes

Antes de suicidarse, Steven Walter Pladl mató a su hija biológica Katie Rose Pladl, al bebé que habían proceados juntos y al padre adoptivo de la joven.

Todos los crímenes los cometió por despecho ya que su hija lo había abandonado, según la policía. Los cuatro cuerpos fueron halladas el jueves en tres jurisdiccioes de Carolina de Norte, Connecticut y Nueva York, desde donde las autoridades trabajan cooperando para reconstruir los detalles del crimen múltiple.

En un caso que ya era escabroso por la relación incestuosa entre Steven (42) y su hija Katie Rose (20), una niña que fue entregada en adopción al nacer en 1998, pero que en 2016 rastreó a sus padres a través de las redes sociales, hasta conocerlos.

La policía informó que la madre de Steven llamó a la policía la mañana del jueves para decir que su hijo le había confesado telefónicamente los tres homicidios, horas antes de suicidarse. Le dijo que estaba molesto porque la joven había roto la relación con él, informó The New York Post.

Steven Walter Pladl y Katie Rose Pladl fueron acusados ​​de incesto en Henrico County, Virginia, después de que ella diera a luz a un bebé en septiembre de 2017. Los arrestaron en enero, quedaron en libertad condicional y debían comparecer en la corte el próximo 23 de abril.

Mientras, el bebé quedó en custodia de la madre de Steven. Y según los requisitos de la libertad condicional, los acusados no podían estar en contacto ni comunicarse entre sí.

Según los detectives, Steven Pladl estuvo en casa de su madre en Knightdale, Carolina del Norte y recogió al bebé el miércoles por la noche.

Luego mató al niño de siete meses de nacido y condujo toda la noche 570 millas (917 kilómetros) de distancia,  hasta New Milford, Connecticut, donde le disparó a Katie Pladl y su padre adoptivo, Anthony Fusco (56). Ambos cuerpos fueron hallados abaleados dentro de una camioneta con los vidrios rotos.

Horas después, Steven Pladl fue encontrado muerto a pocos kilómetros de distancia, en Dover, Nueva York, dentro de una camioneta con matrícula de Carolina del Norte. Según la policía, el cadáver tenía una herida de bala aparentemente autoinfligida.