Los 3 jóvenes que soñaban ser cineastas y el narco los disolvió en ácido

VIDEO: Así se dieron los hechos que han cimbrado a México
Los 3 jóvenes que soñaban ser cineastas y el narco los disolvió en ácido
México se indigna, otra vez, por muerte de jóvenes a manos del narco.
Foto: EFE/Carlos Zepeda

En México parece que ser joven es peligroso. Así lo demuestran las decenas de historias de estudiantes desaparecidos o  ejecutados por el narcotráfico, como el caso sin resolver de los 43 de Ayotzinapa, ocurrido en septiembre de 2014.

La historia más reciente cimbró nuevamente a ese páis y no es para menos: el sueño de dirigir películas de Javier Salomón Aceves Gastélum, Jesús Daniel Díaz García y Marco García Ávalos terminó en manos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) cuyos miembros los secuestraron, torturaron y disolvieron sus cuerpos en ácido sulfúrico.

El cineasta mexicano Guillermo del Toro, originario de Jalisco, experto en historias fantásticas, terroríficas, describe con un mensaje de rabia en Twitter sonre el caso, la cual supera por mucho su propio universo cinematográfico: “Las palabras no alcanzan para entender la dimensión de esta locura”, expresó.

El destino fatal de quienes fueran estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV) de Guadalajara se remonta al 19 de marzo, cuando fueron detenidos por supuestos policías en el municipio de Tonalá, Jalisco. De ellos no se sabía nada, hasta que el gobierno mexicano informó lo sucedido… toda una cadena de coincidencias fatales.

La tía de uno de los jóvenes es la supuesta dueña de la casa donde ellos y otros compañeros realizaban grabaciones para sus tareas de cine, el mismo escenario que la autoridad confirmó como una casa de seguridad utilizada por un grupo criminal conocido como Cártel Nueva Plaza.

El dueño de ese lugar es Diego Gabriel Mejía, según la Fiscalía de Jalisco en un video que detalla la investigación. El sujeto forma parte del grupo que encabeza un hombre apodado “El Cholo”.

Aquel día, después de una grabación en esa casa, los jóvenes se dirigían a sus domicilios, cuando falló el vehículo en el que viajaban; a los pocos minutos llegaron dos camionetas pick-up, de donde bajaron sujetos fuertemente armados, quienes ordenaron a los estudiantes tirarse con el rostro al piso. Uno de los hombres tiró un balazo al aire. La autoridad encontró el casquillo en el punto, en la colonia Colinas de Tonalá.

Los sujetos se llevaron a los jóvenes a la casa donde grababan, ellos desconocían que ese domicilio -que una tía les prestó-, ya había estado involucrado en actos delictivos, donde incluso se habían encontrado armas. Ahí no murieron.

Para su interrogatorio, los jóvenes fueron llevados a un segundo inmueble, donde los investigadores encontraron sangre cuyas pruebas de ADN confirmaron que era de uno de los jóvenes. Tampoco murieron ahí.

En un tercer inmueble en la Calle Amapola 450, en la Colonia Rancho de la Cruz, fueron ejecutados y sus cuerpos disueltos en ácido sulfúrico. En el lugar se encontraron sangre y restos del líquido que los desapareció.

En conferencia de prensa, el fiscal Raúl Sánchez Jiménez dijo que por ese caso fueron detenidos Gerardo “N” y Omar “N”, además de revelarse que otras ocho personas están relacionadas con el crimen.

Hasta ahora se han revisado 15 fincas, se realizaron 400 entrevistas y se aseguraron 6 vehículos, pero la investigación todavía no concluye.

En el proceso participan la Unidad de Inteligencia, la Policía Ministerial, la Policía Estatal, las unidades Antisecuestros, de Homicidios Intencionales, Desaparecidos y Derechos Humanos, así como el Instituto Jaliciense de Ciencias Forenses, la Policía Científica y la Policía Federal.

¿Cuál fue el motivo del motivo? Los jóvenes estuvieron en lugar y el momento equivocados, una situación que parece volverse común en México en medio de pugnas entre cárteles. Como parte de esa guerra, los muertos en México ya suma 207,442. El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, al que le faltan ocho meses, ya superó al de Felipe Calderón en 1,724 fallecidos, según el Sistema Nacional de Seguridad Púiblica (SESNSP). Un “logro” imposible de presumir.

Las comisiones Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) exhortaron a ampliar la investigación y la información sobre lo sucedido, un llamado al que se sumaron las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Protestas ciudadana en Jalisco y otras entidades, incluida la Ciudad de México, hacen presión al gobierno; decenas de personas vestidas de negro y vigilados por policías acudieron a la residencia del gobernador Aristóteles Sandoval con veladoras y pancartas con frases como “No son tres, somos todos” y “Exigimos paz”… pero ni eso desaparece la indignación por el caso ni el miedo que los mexicanos sienten por sus jóvenes.

Con información de EFE