Madre boricua de Brooklyn ‘vuelve a la vida’ con doble trasplante de pulmón

Wanda Cepeda se convierte en la primera paciente en recibir un trasplante de pulmones en uno de los hospitales más prestigiosos de Nueva York
Madre boricua de Brooklyn ‘vuelve a la vida’ con doble trasplante de pulmón
Wanda Cepeda y su esposo José (izq.), hablan con los doctores Luis Angel (der.) y Zachary Kon (centro), durante una visita post-operatoria.
Foto: Credit Derek Amengual / NYU Langone Health

Wanda Cepeda pensó que se iba a morir. Tal como ella misma lo dijo, su condición de salud era tan grave, que ya había perdido toda esperanza de vida.

“Cada día me sentía peor, más débil, y ya estaba resignada a que iba a fallecer”, contó la madre de dos hijas, y residente de Sunset Park, Brooklyn, quien sufre de una rara enfermedad genética que prácticamente le destruyó los pulmones y afectó sus funciones respiratorias.

“Mi hija menor estaba sufriendo mucho. Esto le estaba causando muchas migrañas, ansiedad y estrés. ¿Imagínate tener 16 años y ver a tu mamá muriéndose al frente de ti? Pero estos doctores me salvaron la vida”, dijo la mujer que el pasado 10 de febrero se convirtió en el primer paciente en recibir un trasplante de dos pulmones sanos en el Instituto de Trasplantes del hospital NYU Langone Health de Nueva York, que inauguró su programa de trasplante de pulmones a comienzos de este año.

Cepeda, nacida en Nueva York pero de padres puertorriqueños, fue diagnosticada en 2015 con una fibrosis pulmonar causada por un desorden hereditario poco común, conocido como ‘Hermansky-Pudlak Syndrome’, que es una enfermedad respiratoria caracterizada por la formación de cicatrices en los tejidos del pulmón, lo que lleva a problemas respiratorios graves y a hemorragias internas.

“Durante los últimos tres años mi condición fue progresando hasta el punto que no podía hacer nada y no podía respirar. Tenía que estar conectada todo el tiempo a un tanque de oxígeno, pero ni eso me ayudaba, porque cualquier movimiento que hacia me dejaba sin aire (…) No caminé por casi un año y tenía que utilizar un ‘scooter’ para movilizarme”, recordó Cepeda de 48 años.

Aunque lo único que podía salvarle la vida era un trasplante bilateral de pulmones, Cepeda fue rechazada por varios hospitales del área debido a su grave estado de salud y a los grandes riesgos que envolvía la delicada operación. Pero todo cambió cuando su neumóloga la refirió en diciembre pasado al NYU Langone Health, donde la pusieron en lista de espera por un trasplante y en poco tiempo ya le estaban haciendo la exitosa cirugía.

“Me refirieron a esos doctores en diciembre y yo cumplo años el 18 de ese mes, por eso digo que esto fue mi regalo de Navidad y también mi regalo de cumpleaños (…) Gracias a esos doctores ahora me siento muy bien, tengo una nueva vida y estoy disfrutando cada día. Mi esposo e hijas también está muy contentos”, relató Cepeda.

Cirugía de mucho riesgo

El doctor Zachary N. Kon, MD, director quirúrgico del programa de trasplante de pulmones del NYU Langone Health, quien realizó la cirugía a la boricua, explicó que el síndrome que padece Cepeda, además de causarle fibrosis y cicatrices en los pulmones, también afecta las plaquetas que son responsables que se formen coágulos, por lo que su riesgo de derrame durante la operación era significativamente más alto que el de un paciente regular que requiere de un trasplante de pulmones.

“La segunda complicación es que ella tuvo una biopsia de los pulmones que le causó mucho sangrado lo que ocasiona que se creen cicatrices entre los pulmones y las paredes del pecho”, dijo el doctor Kon, quien también es profesor asistente del Departamento de Cirugía Cardiotorácica de esa institución.

El médico añadió que debido a lo enferma y físicamente débil que se encontraba Cepeda, era poco probable que se hubiese recuperado de las grandes heridas que deja una cirugía para trasplantar dos pulmones, por lo que decidieron realizar un procedimiento menos invasivo.

“Típicamente se realiza una incisión muy larga que llamamos ‘clamshell incision’, que es un corte que va desde la axila de un brazo, cruzando por todo el pecho, hasta la axila del otro brazo. Aunque es una apertura que le da mayor exposición de los órganos al cirujano, se trata de una herida cuya recuperación puede ser muy difícil para el paciente.

En vez de eso hicimos una operación realizando dos incisiones pequeñas, una por cada pulmón, lo que le permitió recuperarse mucho más rápido”, explicó Kon, quien aclara que, a pesar de ser órganos grandes, los pulmones pueden ser desinflados para ser introducidos en el cuerpo.

“Fuimos muy meticulosos durante la operación para asegurarnos que las hemorragias no fueran a ser una complicación (…) Ella se ha recuperado muy bien y esperamos que tenga una buena calidad de vida por muchos años”, aseguró el cirujano.

De acuerdo a lo informado por el doctor Kon, las personas que como Cepeda sobreviven a la delicada operación de trasplante de pulmones tienen un 50% o más de posibilidades de vivir hasta 10 años.

El doctor Luis F. Angel, MD, quien es el director médico del programa de trasplante de pulmones del NYU Langone Helath, expresó sentirse orgulloso que el primer paciente en recibir un trasplante por parte de ellos fuera un hispano.

“Fue muy bueno abrir nuestro programa con un paciente latino. Ella fue una paciente excelente, con una gran personalidad y con un gran carácter típico de la mujer latina”, dijo el doctor Angel.

El galeno destacó que, aunque en promedio la espera para una trasplante es de tres a seis meses, y a algunos pacientes le toca hasta esperar dos años, Wanda sólo estuvo tres días esperando por un donante. “Fue bastante rápido porque ella estaba muy enferma y porque nosotros somos muy activos en conseguir los órganos para nuestros pacientes”.

Se informó que luego de la primera cirugía hecha a Cepeda, el nuevo programa de trasplante de pulmones del NYU Langone Helath ha realizado sólo un trasplante más y hay cuatro personas que se encuentran en lista de espera, mientras que otras 12 se agregarán en los próximos meses.

Wanda Cepeda junto a sus doctores Luis F. Angel (izq.) y Zachary N. Kon (der.), durante un chequeo en el hospital NYU Langone Health.

Piden a los latinos donar

Al igual que ocurre con la mayoría de los latinos en EEUU, Wanda Cepeda confiesó que nunca había pensado en la donación de órganos. Como muchos otros, creía que si se convertía en donante, al morir su cuerpo iba a ser completamente mutilado. Pero todo ello cambió después de su trasplante.

“Es muy importante que los latinos se conviertan en donantes de órganos porque no sólo pueden salvar la vida de una persona sino la de muchas. Yo no estuviera viva si no fuera por mi donante”, dijo la boricua quien aseguró que tras conocer su historia muchas personas a su alrededor se han convertido en donantes.

“My familia y mis amigos pensaron que yo iba a fallecer y ahora me ven viva y contenta y piensan que es un milagro y por eso se han registrado como donantes, incluyendo algunos primos”, dijo.

“Ahora quiero ayudar a otra gente, quiero que se eduquen y sepan sobre la importancia de la donación de órganos”, añadió Cepeda.

El doctor Luis Angel, quien tiene más 17 años de experiencia realizando trasplante de órganos, también hizo un llamado a los latinos para que dejen atrás las falsas creencias y se conviertan en donantes, porque es una “labor bonita y humanitaria”.

Lo primero que quiero aclarar es que la religión, especialmente la católica, que es la más común entre los latinos, fomenta la donación de órganos. Hasta el Papa se ha pronunciado a favor de la donación y ha dicho que va con todos los valores religiosos de ayudar al prójimo y a personas que están sufriendo. Por ello ese concepto de que la religión se opone a la donación de órganos no tiene ninguna base “, dijo el galeno hispano.

“Otros también creen que si se convierten en donantes de órgano y tienen que ir al hospital por alguna razón, los van a dejar morir para sacarles todos los órganos y eso es totalmente lo contrario. Si usted está registrado como donante y entra al hospital puede asegurarse que va a tener el mejor cuidado porque van a estar pendientes de su potencial de recuperación para que cada órgano esté en la mejor condición posible”, agregó el doctor Angel.

Para conocer más sobre el programa de trasplante de pulmones del NYU Langone Health puede llamar a los teléfonos 866-838-LUNG (866-838-5864) y 212-263-7951 o enviar un correo a lungtxp@nyumc.org. 

Cifras de esperanza

  • Un solo donante de órganos puede salvar la vida de ocho personas.
  • Un solo donante de tejidos y córneas puede mejorar la vida de hasta 50 pacientes.
  • Ojos y tejidos, tales como válvulas cardíacas, tejido cardiovascular, huesos y tejido musculoesquelético suave, y la piel, también pueden ser donados.

Las personas que se quieren convertir en donantes de órganos pueden hacerlo en la página web del registro nacional para donación de órganos: registerme.org/. También pueden hacerlo usando la aplicación ‘Health‘ en su iPhone.

Los residentes del estado de Nueva York pueden inscribirse en el NYS Donate Life Registry a través de las siguientes opciones en línea: