Debaten ley de muerte asistida en la ciudad de Nueva York

En una audiencia pública realizada en Manhattan, por miembros de la Asamblea Estatal de Nueva York, se expusieron posiciones a favor y en contra de la polémica medida que, según encuestas, cuenta con gran apoyo de los latinos
Debaten ley de muerte asistida en la ciudad de Nueva York
Guillermo Chacón, presidente de la Comisión Latina sobre El Sida y fundador del Hispanic Health Network, quien aseguró que esta legislación cuenta con gran apoyo por parte de la comunidad hispana.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Quizás, aparte del aborto y la marihuana medicinal, no existe otro tema médico y de salud más polémico y controversial que el de la muerte asistida.

Esto quedó muy claro, este jueves, durante la primera audiencia pública que se realiza en la ciudad de Nueva York sobre una legislación estatal que, de ser aprobada, permitiría a enfermos terminales –que sean adultos mentalmente competentes–, la opción de solicitar ayuda médica para morir.

Durante la audiencia, organizada por el Comité de Salud de la Asamblea Estatal de Nueva York, que tiene en sus manos la responsabilidad de aprobar el anteproyecto antes de que pase al pleno de la Asamblea Estatal,  los neoyorquinos tuvieron la oportunidad de escuchar los diferentes puntos de vista y argumentos de medio centenar de personas que expusieron su apoyo o rechazo a la legislación.

Tal como lo plantea el proyecto de ley A-2383-A, conocido como ‘Medical Aid in Dying Act‘ (Ayuda Médica para Morir),  que fue patrocinado por la asambleísta Amy Paulin (D-Westchester), los neoyorquinos adultos con enfermedades mortales  –como los que tiene cáncer en estado terminal–, y que estén en pleno juicio, tendrían la opción de solicitar a un doctor una prescripción  para un medicamento que puedan tomar por sí mismo y  que les permita morir pacíficamente mientras duermen, si su sufrimiento y dolor se vuelven insoportables.

Mientras que los que se oponen a la ley la califican como un “suicidio asistido“, los que la apoyan se refieren a la misma como una “opción compasiva“. Pero lo cierto es que el asunto despierta grandes y acaloradas pasiones en ambas partes y eso quedó plasmado en la audiencia pública realizada este jueves en Manhattan, a la que le precedió una llevada a cabo en Albany el pasado 23 de abril.

Entre los que se acercaron a exponer su punto de vista se encontraban pacientes, familiares de personas fallecidas, doctores, enfermeros, cuidadores de salud, abogados, expertos en ética médica, líderes religiosos, activistas comunitarios y representantes de organizaciones sin fines de lucro y no gubernamentales.

En la lista de casi 50 personas que comparecieron en la audiencia por más de nueve horas, el único latino –o por lo menos el único representante de una organización latina– fue Guillermo Chacón, presidente de la Comisión Latina sobre El Sida y fundador del Hispanic Health Network, quien aseguró que esta legislación cuenta con gran apoyo por parte de la comunidad hispana.

“Nosotros nos unimos a esto desde el año pasado al conocer el testimonio de Miguel Carrasquillo, un joven puertorriqueño que sufrió un cáncer en el cerebro horrible y doloroso y que luchó hasta último momento abogando para que se puedan legislar opciones aquí en Nueva York, en Puerto Rico y en todos los Estados Unidos, para aquellas personas para las cuales ya no hay cura y a quienes les dan tres o seis meses de vida y que, en vez de estar sufriendo arduamente como él, puedan tomar una decisión muy responsable para terminar su vida sin dolor y sufrimiento”, dijo Chacón.

“La asistencia médica, cuando ya no hay ninguna opción para curar una condición crónica terminal, le da la oportunidad a esa persona para que pueda explorar, junto a su familia, sus seres queridos y sus líderes religiosos, la opción de cerrar el ciclo de su vida con mayor dignidad”, dijo Chacón quien es un hombre católico que sobrevivió al cáncer del colon.

El activista reconoció que el hecho de que el presidente de ese Comité de la Asamblea haya llamado a estas audiencias públicas en la ciudad, denota que hay un gran interés en este asunto. “Si ves las encuestas y las organizaciones que se han venido sumando, así como doctores privados, te das cuenta que muchos apoyan esta opción en el estado de Nueva York, incluyendo los latinos”.

Según una encuesta realizada en 2016 por LifeWay Research, el 69% de los hispanos en Estados Unidos apoyan las leyes de muerte asistida.

“Hemos encontrado que existe gran cantidad de apoyo entre los miembros de la comunidad latina sobre la idea de que las personas deben tomar su propia decisión sobre los cuidados al final de su vida. Esas decisiones están basadas en las propias creencias, valores y fe de los individuos y, siendo católica yo misma, entiendo eso”, dijo Corinne Carey, directora de la campaña estatal de Nueva York de ‘Compassion & Choices’, organización que, junto a activistas, familiares, organizaciones médicas y funcionarios electos, ha venido empujando para que la Legislatura Estatal neoyorquina apruebe la ley que podría incluir a Nueva York dentro del pequeño grupo de estados que autorizan a doctores para que ayuden a pacientes terminales a tener la opción de morir en paz, sin dolor ni sufrimiento y, sobre todo, con dignidad.

Ahora sólo queda esperar que el Comité de Salud de la Asamblea, encabezado por el asambleísta Richard Gottfried, analice los casi 50 testimonios ofrecidos este jueves y que tome en cuenta otro tipo de consideraciones y estudios médicos, antes de aprobar o no la legislación. De hacerlo, la misma pasaría al pleno de la Asamblea para su debate y si es aprobada por la Legislatura Estatal tendría que ser firmada por el gobernador Andrew Cuomo para convertirse en ley.

Entre los estados que ya han aprobado leyes en este sentido destacan Oregon (1994), Washington (2008), Montana (2009), Vermont (2013), California (2015), Colorado (2016), el Distrito de Columbia (2016) y Hawaii (2018).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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