Protegiendo a los inmigrantes contra el fraude

Protegiendo a los inmigrantes contra el fraude
Nueva York tiene leyes diseñadas para proteger a los inmigrantes en contra de aquellos inescrupulosos que quieren aprovecharse del miedo y la inseguridad que sienten algunos de los ciudadanos más vulnerables. /Archivo

Hoy en día los inmigrantes se sienten vulnerables. La aplicación de las leyes de inmigración por parte de la administración de este presidente se ha vuelto más seria, a menudo excesiva y frecuentemente hecha sin tener en cuenta las realidades de las familias y los trabajadores. Los inmigrantes necesitan ayuda, y, por lo tanto, hoy más que nunca ellos están acudiendo a abogados u otras personas que les dicen poder resolver su situación. Lo que muchos no se dan cuenta es que hay ofertas de ayuda de parte de charlatanes que afirman falsamente ser abogados o expertos en el campo. Lo más seguro es que estas inescrupulosas personas agarren el dinero, presenten algunos documentos y luego se desaparezcan.

Tomemos el ejemplo de Mauricio. Nacido en Ecuador, Mauricio necesitaba representación en la corte de inmigración de los EEUU para evitar su deportación. Un amigo le presentó a Ángel Buitrón, quien dijo ser abogado. Mauricio le pagó al Sr. Buitrón más de $20,000, todo en efectivo y sin contrato alguno. Después de haberse quedado sin dinero, Mauricio acudió en busca de ayuda a una organización legal sin ánimo de lucro. Fue entonces cuando descubrió que Buitrón no era un abogado, sino que se hacía pasar por uno. De hecho, la especialidad de Buitrón era aprovecharse de ecuatorianos como Mauricio.

La situación de Mauricio es la misma experiencia de miles de otros inmigrantes cada año. Afortunadamente, tanto la ciudad como el estado de Nueva York pasaron leyes para apoyar a los inmigrantes que resultan ser víctimas de estos charlatanes. Estas leyes están diseñadas para proteger a los inmigrantes en contra de aquellos inescrupulosos que quieren aprovecharse del miedo y la inseguridad que sienten algunos de nuestros ciudadanos más vulnerables.

En 2014, el estado de Nueva York aprobó la Ley de Aplicación de Servicios de Asistencia a Inmigrantes (IASEA) para proteger a las comunidades inmigrantes de estafadores sin licencia que ejercen una supuesta abogacía y cobran miles de dólares para proporcionar “asistencia” con tarjetas de residencia (green cards), autorizaciones de trabajo y citas ante la corte de inmigración.

El objetivo de estos parlanchines es obtener ganancias rápidas, independientemente del costo para el inmigrante. Su “trabajo” a menudo pone a individuos y familias en riesgo de deportación.

Para apoyar esta nueva ley y brindar un recurso a los inmigrantes que han sido engañados y explotados, un grupo de proveedores sin ánimo de lucro, organizaciones comunitarias, defensores de inmigración y agencias gubernamentales y de aplicación de la ley se unieron para crear el grupo de trabajo Protect Immigrant New Yorkers (visite http://www.protectingimmigrants.org ). Esta coalición trabaja para combatir los servicios fraudulentos que afectan a los inmigrantes y ayuda a garantizar que los mismos tengan una manera de reportar los daños y perjuicios. También incluye la ayuda a comunidades de inmigrantes, sesiones informativas por parte de entidades que aplican la ley y otros entes interesados, y materiales educativos sobre esquemas y patrones de abuso. Es importante destacar que las denuncias acerca de fraude se pueden realizar de forma anónima a la Línea Directa de Nuevos Americanos del Estado de Nueva York operada por Caridades Católicas al 800-566-7636. Las llamadas se manejan en más de 200 idiomas.

Afortunadamente, Mauricio llamó a la línea directa. Su denuncia fue remitida al Departamento de Asuntos del Consumidor de la Ciudad de Nueva York, que inició una investigación y presentó un caso en contra del falso abogado. La buena noticia es que el mes pasado la investigación resultó en un arreglo con Buitrón quien deberá pagar $150,000 en multas y $34,050 a Mauricio como restitución. Ahora Mauricio podrá reiniciar su caso de inmigración con un proveedor de servicios legales de buena reputación como Caridades Católicas de Nueva York.

-Raluca Oncioiu es la directora de Servicios Legales y de la línea directa de Inmigración de Servicios Comunitarios de Caridades Católicas de Nueva York