Ojalá nadie te olvide, Claudia

Ojalá nadie te olvide, Claudia
Claudia Patricia Gómez fue ultimada cuando cruzaba la frontera a Estados Unidos. /Foto distribuida por organizaciones pro inmigrantes

El disparo de un agente de la Patrulla Fronteriza destruyó un sueño, a una familia y a una historia de amor

Ese fin de semana de Memorial Day no iba a escribir esta columna.

Decidí escribirla por Claudia Patricia Gómez.

Era de Guatemala y tenía 20 años. Dos menos que mi hija. Quizás la misma edad de la hija de usted que me está leyendo.

Claudia se graduó de perito contador hace 2 años y no pudo conseguir trabajo en Guatemala. Soñaba con una mejor vida para ella y para su familia. Y eso mismo le dijo a su mamá cuando se despidió de ella para venir a los Estados Unidos a buscar una vida mejor para sus papás y sus hermanos.

“Mamita, vamos a salir adelante”, le prometió Claudia a su mamá.

No le pudo cumplir la promesa.

A Claudia la mataron en Laredo, Texas.

Allí quedaron sus sueños sin cumplir teñidos de sangre.

Un oficial de la Patrulla fronteriza la mató.

O como repite llorando su papá: “a mi hija me la mataron los de Emigración”.

Yosimar, su novio desde hacía 5 años llevaba uno sin verla. Se quedó esperándola en Virginia. Ese disparo en la cabeza de la mujer que tanto amaba también dejó sin final feliz su historia de amor.

Una mujer muy valiente, Martha Martínez, quien vive a pocas cuadras del Río Grande, grabó el momento en que el oficial de la Patrulla Fronteriza arrestaba a los compañeros de Claudia. Fue ella quien escuchó los disparos y descubrió el cuerpo ensangrentado de Claudia cerca a su ventana. En el video se escucha cuando Martha le reclama al agente por su muerte.

Sé que la frontera es el cementerio de muchos sueños y que la historia de Claudia se suma a la de miles de quienes no tienen nombre. Entiendo que las leyes hay que cumplirlas. Pero lo que no podemos aceptar es que los agentes de la Patrulla Fronteriza nos sigan matando.

Esta columna se la dedico a Claudia por qué me inspiró su historia de valor.

Porque nadie debería morir antes de ver realizado sus sueños.

Y sobre todo porque nadie tiene el derecho a quitarle la vida a aquel que tiene el valor de luchar por ellos.

Ojalá nadie te olvide, Claudia.

Ojalá se haga justicia.

Descansa en Paz.

-Luz María Doria es productora ejecutiva de Despierta América