Adicta a las drogas alucina en exterior de iglesia y se arranca los ojos

Hoy, tres meses después del terrible incidente, muestra su transformación

No todo lo que rodea el caso de Kaylee Muthart es tan terrible.

La joven adicta a las metanfetaminas que, en febrero pasado, se arrancó los ojos en medio de un ataque psicótico debido a su dependencia, hoy reconoce que su historia le ha hecho “abrir los ojos” a otros.

“Personas que actualmente están en drogas van a entender que las drogas son capaces de hacerles lo que provocaron en mí”, indicó la chica a la revista People sobre su transformación.

“Compartir mi historia le ha hecho a otros recapacitar, o los han motivado a parar”, expuso la chica de 20 años.

El pasado 6 de febrero, en medio de una alucinación en el exterior de una iglesia, en Anderson, Carolina del Sur, la muchacha, solo con la fuerza de sus manos, se sacó sus ojos.

El incidente ocurrió a solo días de que se suponía iba a ser trasladada a un centro de rehabilitación.

Hoy, a tres meses del horrible incidente, la joven se intenta adaptar a su nueva vida ciega.

“Yo me siento como persona ahora. Me siento que soy yo misma, y no siento que estoy persiguiendo algo”, describió.

“Me siento bastante bien. La manera en que ha funcionado esto, es la manera en que Dios ha querido que funcione, esa es simplemente la manera en que es…pero prefiero que eso haya pasado que volver a estar estancada en aquel mundo”, argument ó a la revista.

Luego de ser sometida a cirugía para limpiarle las cavidades vacías de sus ojos, la joven será sometida a un curso de rehabilitación de tres semanas en la Comisión de Ciegos de Carolina del Sur para afinar sus destrezas motoras y su capacidad de orientación.

Posteriormente, en julio se le realizarán dos procedimientos para prepararla para recibir ojos protésicos.

La muchacha se ha dedicado a practicar guitarra y piano. Además pasa mucho tiempo escuchando Netflix a través de la herramienta de descripción de audio.

Muthart reconoce que en momentos experimenta frustación e impotencia, pero no deja que eso la controle.

“Soy una persona muy optimista, y voy con un panorama optimista, pero en algunos momentos, tú vas a caer. Así es la vida”, plantea.

Agregó que su fe en Dios la ha ayudado a mantenerse en pie.