Harley-Davidson producirá más fuera de EEUU por la guerra comercial de Trump

Las tarifas de represalia de la UE suponen un costo a la empresa de unos $45 millones en 2018
Harley-Davidson producirá más fuera de EEUU por la guerra comercial de Trump
El vice president, Mike Pence, y el presidente, Donald Trump, saludan al presidente de Harley Davidson en febrero de 2017./Drew Angerer/Getty Images

La guerra comercial que ha iniciado el presidente Donald Trump está pasando ya costosas facturas a fabricantes que usan acero y aluminio importado pero también a las empresas cuyos productos están siendo objeto de represalia por parte de los socios comerciales. Una de ellas, el icono americano Harley-Davidson, anunció el lunes a los reguladores de los mercados (SEC) el precio del proteccionismo de la Casa Blanca y que llevará parte de su producción fuera de EEUU.

El fabricante de motos va a aumentar la producción en sus centros de manufactura fuera del país para evitar los aranceles a la importación en Europa que pasaron del 6% al 31% el 22 de junio. Es una inversión, cuyo monto no se ha detallado en la comunicación a la SEC, que tomará entre nueve y 18 meses completar y que, posiblemente, afecte al empleo en el país dado que tendrá que rebajar producción nacional.

Se da la circunstancia de que Trump recibió en febrero de 2017 a los ejecutivos y sindicalistas de la empresa, con sede en Milwaukee, a un acto en el que abogó por acuerdos comerciales en los que se  respetara su lema “America Primero”. Según su criterio  “muchos países se están aprovechando de nosotros”. En ese mismo acto agradeció a Harley-Davidson tuviera su producción en EEUU.

El problema para la compañía es que Europa es su segundo mayor mercado y con los nuevos aranceles con los que se contesta a los impuestos por Trump a la producción de acero y aluminio europeo, los precios de las motos suben $2,200 como media para el consumidor. Harley-Davidson considera que si se traslada este costo a los clientes “se producirá un impacto negativo inmediato y duradero en los negocios en la región, reduciendo el acceso a nuestros productos e impactando la sostenibilidad de los concesionarios”.

La empresa ha decidido asumir este costo que se estima entre $30 a $45 millones en lo que resta de 2018. “En bases anuales, la empresa calcula que el impacto anual agregado debido a las tarifas de la UE sea aproximadamente entre $90 y $100 millones”, se explica en el folleto registrado ante la SEC.

Aumentar la producción internacional para aliviar el peso de esta tarifa “no es la preferencia de la empresa”, explican, pero esta decisión se presenta como “la única opción para hacer que las motocicletas sean accesibles a los clientes en la UE y mantener un negocio viable en Europa”. Los responsables de esta marca americana dicen que están comprometidos a buscar soluciones a los conflictos comerciales” para que se rescindan todas las tarifas que restringen el “libre comercio justo”.

Trump, que dijo que las guerras comerciales “son fáciles de ganar”, está considerando elevar las tarifas de los carros europeos importados a EEUU. Se aumentaría así el alcance de esta confrontación que apenas tiene economistas que la defienda y fue determinante en la renuncia de Gary Cohn a la presidencia del Comité Económico Nacional, uno de los asesores de mayor perfil del presidente.

El presidente mantiene la tesis de que si se dejan de importar productos se fabricarán en EEUU creando inversión y empleo. No obstante, el desempleo en EEUU es del 3.8% y, de hecho, grandes y pequeñas empresas tienen problemas para contratar a más gente. Si su tesis se materializara sería con un mayor costo de producción lo que  reducirá la demanda debido al precio final. Además, las industrias son globales, y como el ejemplo de Harley-Davidson muestra, se necesita ser competitivo en los mercados globales.

El hecho de que los componentes que utilizan los fabricantes vengan de todas las partes del mundo solo complica y encarece los costos de los fabricantes.

Los mercados de valores, que están temiendo los efectos de esta guerra comercial, su posible escalada y señales preocupantes en los mercados de deuda, llevan días encadenando pérdidas. El lunes el Dow y el S&P 500, los dos índices más seguidos perdieron un 1,3% cada uno y el Nasdaq cerró con una caída del 2.1%.