El calor extremo es peligroso y hay que tomarlo muy en serio

Cuando las temperaturas llegan a niveles muy elevados pueden causar graves problemas de salud, incluyendo la muerte

El calor extremo es peligroso y hay que tomarlo muy en serio
Se ha pronosticado que las temperaturas podrían superar los 104 grados Fahrenheit este fin de semana en la Gran Manzana.
Foto: Archivo.

Si usted es de los muchos neoyorquinos que no tienen planes este fin de semana para ir a la playa o la piscina, y que por el contrario se piensa quedar en la ciudad, le tenemos un consejo muy importante: tenga mucho cuidado con el calor.

El Servicio Meteorológico Nacional ha pronosticado una “ola de calor extremo” que, desde este viernes y hasta el martes, elevará el termómetro a niveles muy peligrosos para los humanos (habrá días que incluso podría llegar a los 104 grados Farenheights).

Por ello, le sugerimos que tome muy en serio la alerta de las autoridades locales y federales. De acuerdo a los datos más actuales de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (DCD), cada año el calor extremo causa 600 muertes que eran prevenibles a nivel nacional.

En lo que respecta específicamente a la Gran Manzana, reportes de la Alcaldía aseguran que el calor extremo mata a más neoyorquinos que cualquier otro evento climático. Según las cifras, las altas temperaturas causan un promedio de 450 visitas a las salas de emergencias, 150 hospitalizaciones, más de 12 muertes por golpe de calor y alrededor de 115 muertes por causas naturales exacerbadas por el calor extremo cada año en la ciudad.

El ‘golpe de calor‘ (heat stroke’) es una condición que ocurre cuando el cuerpo no es capaz de mantener una temperatura baja debido a que pierde su habilidad de compensarse y enfriarse apropiadamente, por lo que la temperatura sube rápidamente. Los síntomas son debilidad, dolores musculares, calambres, mareos, dolor de cabeza, desorientación, rápidos latidos del corazón, náuseas y vómito.  La persona prácticamente se sofoca por el calor y comienza a desarrollar una fiebre interna.

Se trata de una condición de salud muy seria que puede dañar el cerebro, otros órganos vitales y hasta causar la muerte. Los más vulnerables son las personas mayores de 65 años y niños menores de 4. También están en peligro las personas que sufren algunas condiciones de salud crónicas como los que padecen de enfermedades respiratorias com el asma.

Al calor hay que sumarle otros peligros para la salud como la humedad extrema y la mala calidad del aire.

Pero no sólo las personas que pertenecen a los grupos en riesgo pueden ser afectados por el calor. Los que son saludables, incluyendo los que están en buen estado físico, también pueden sufrir condiciones como deshidratación y agotamiento por calor.

La deshidratación ocurre cuando el cuerpo no tiene tanta agua y líquidos como debiera. Esta condición puede hacer que una persona sufra síntomas como debilidad, mareos, dolor de cabeza, desorientación, rápidos latidos del corazón, náuseas y vómito.

Si usted es una persona activa y le gusta hacer ejercicios al aire libre durante los días de verano, tenga moderación. 

Otros consejos son:

  • Tomar suficiente agua antes de comenzar cualquier acti­vidad al aire libre y durante la misma.
  • Evite tomar bebidas que contengan cafeína, cola y alcohol.
  • Use ropa que quede suel­ta, con telas livianas y colo­res claros.
  • Use un sombrero o gorra para cubrirse la frente y el rostro; gafas oscuras para proteger los ojos o una sombrilla.
  • Sólo realice las actividades vi­gorosas al aire libre antes de las 10 a.m. o después de las 6 p.m.
  • Incluso si no tiene sed tome agua cada 15 a 20 mi­nutos.
  • También evite las comidas calientes y pesadas.
  • Evite exponerse a la radiación UV, especialmente entre las 10 a.m. y las 4 p.m.
  • Use bloqueador solar con factor de protec­ción (FPS) 15, 30 o más, contra rayos UVA y UVB.