4 químicos en la comida que están dañando a tus hijos de manera irreversible
Se encuentran comúnmente en los alimentos y, según un nuevo reporte, pueden causar serios problemas de salud en los pequeños
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), advirtió que los aditivos y productos químicos utilizados incluso en la envoltura de varios alimentos pueden poner en serio peligro la salud de los bebés y niños.
En un estudio titulado “Aditivos alimentarios y salud infantil”, publicado en la revista Pediatrics, la AAP señaló que no existe suficiente información sobre los efectos que estos químicos pueden tener en la salud de los menores a largo plazo, pero pueden ser nocivos.
Estos son los 4 aditivos mencionados en el informe que se encuentran comúnmente en la comida de bebés y niños, y que pueden ser potencialmente dañinos:
Nitratos y nitritos
Se utilizan, sobre todo, para conservar y mejorar el color de comida como carnes procesadas y curadas. Los especialistas advirtien que estas sustancias pueden interferir la producción de la hormona tiroidea, que es importante para el desarrollo cerebral, óseo, muscular y para la función cardiaca.
BPA y bisfenoles
Estas sustancias se utilizan para endurecer latas y envases de plástico, y aunque está prohibido su uso en biberones y vasos para bebés, otros recipientes que almacenan comida sí pueden contenerlos. Los bisfenoles pueden ser especialmente peligrosos para niños y bebés porque sus cuerpos están en desarrollo, al punto que pueden disminuir su fertilidad y aumentar su grasa corporal.
Colorantes artificiales
La investigación señala una relación entre los colorantes artificiales y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad en niños. Para el estudio, se observó que un grupo de niños a quienes se les retiraron los colorantes sintéticos de la dieta, presentaron una reducción en los síntomas del TDAH.
Ftalatos
Estos químicos son usados con frecuencia en envolturas de plástico y otros envases que, comúnmente, se calientan en microondas. Los ftalatos pueden aumentar el riesgo de hipertensión, asma y obesidad en los pequeños.
Los expertos recomiendan evitar calentar alimentos envasados en plástico en el microondas, reducir el consumo de alimentos enlatados y consumir más verduras y frutas frescas que comida procesada.