10 tips para perder las 10 libras que te faltan


Lo sabemos: las últimas libras son siempre las más difíciles de bajar cuando estamos a dieta rigurosa para tener el peso que siempre hemos querido. Es como si el cuerpo se resistiera a dejar ir esas últimas 10 libras que se acumulan en la pancita o alrededor de la cadera.

Los expertos de Eat This, Not That! entrevistaron a celebridades, entrenadores profesionales y nutricionistas para conseguir estos tips que te ayudarán a perder esas 10 libras que te faltan.

Desayuna SIEMPRE

Trata de desayunar en la siguiente hora y media después de que te levantes. Si tardas demasiado en comer algo después de despertar, tu organismo empieza a almacenar energía para funcionar mientras comes y entonces el metabolismo se ralentiza. Recuerda que también es necesario comer algo sano cada tres o cuatro horas.

Lleva un diario de lo que comes

Anota todo: desde el desayuno con huevos y un pan tostado de la mañana, hasta las dos cucharadas de helado que probaste de postre en la comida… ¡todo! El objetivo no es sentirte culpable por no resistir tus ganas de probar un pastel; el objetivo es tener una visión realista de lo que comes y observar exactamente dónde están las calorías de más que están saboteando tu meta.

Cero ansiedad

El estrés y la ansiedad están en la lista de los peores enemigos en la batalla por perder peso. Cuando nos sentimos nerviosos y estresados, es posible que comamos sin siquiera darnos cuenta. El mejor antídoto contra ambos males es el ejercicio, y es mucho mejor si puedes hacerlo en un parque o en contacto con la naturaleza.

El mejor ejercicio

Hablando de ejercicio, las famosas lagartijas o sentadillas militares (burpees) tienen la virtud de trabajar todo el cuerpo en series breves. Activan los brazos, las piernas y los músculos abdominales, además de elevar el ritmo cardiaco que siempre es lo mejor para quemar más calorías. Consulta con tu instructor cómo incluir varias series de burpees en tu rutina diaria de ejercicio.

Come más a menudo

Comer cada tres horas no sólo ayuda a disminuir el colesterol en la sangre, también evita disparos de insulina cuando el azúcar de tu cuerpo se eleva de repente y después de un largo periodo de ayuno (aunque no comas nada con azúcar artificial). La insulina es fundamental para metabolizar las grasas, así que lo mejor es usarla en dosis adecuadas, ¿y cómo? Consumiendo un snack saludable cada tres horas durante el día.

¿Y qué puedo comer?

Los expertos recomiendan consumir más nueces de todo tipo en tus alimentos, en una ensalada, en la fruta o solitas. Las nueces contienen proteína, grasa saludable y fibra que te ayudará a controlar mejor tu apetito. Además, incluye cítricos como la naranja o la toronja en tus comidas, pues las frutas ácidas ayudan a reducir la insulina y tienen gran contenido de agua. Eso sí: cómelas en su forma natural, no en jugos y mucho menos embotellados.

No todas las proteínas son animales

Incluye más proteínas vegetales en tu dieta. Sí, comer más proteínas puede ayudarte a perder peso, pero las proteínas animales a menudo vienen acompañadas de otras sustancias que no queremos: colesterol, grasas saturadas, ácido úrico, antibióticos, hormonas de crecimiento, etcétera, etcétera. La opción son proteínas vegetales que están presentes en leguminosas como frijoles y lentejas, y en algunas verduras como los champiñones.

Menos calorías, más calidad

Deja de observar sólo las calorías que comes y concéntrate más en la calidad de lo que comes. Alimentos naturales, sin procesar, es lo mejor que puedes darle a tu cuerpo. Verduras, frutas, nueces y semillas en su forma natural ayudan a controlar el hambre y tu cuerpo puede aprovechar sus vitaminas y minerales de la mejor manera.

Es hora de ir a la cama

Estamos tan pendientes del ejercicio que hacemos, la comida y el agua que consumimos, que nos olvidamos de algo fundamental no sólo para perder peso, sino para nuestro bienestar general: dormir. Si no duermes entre seis y ocho horas diarias, los otros cuidados que tengas para tu cuerpo serán menos efectivos, porque dormir poco disminuye los niveles de la hormona leptina y ello, a su vez, incrementa el apetito.

Ponle fecha

No sólo digas: “Quiero perder estas 10 libras algún día”… ponte una fecha. Pero que sea realista, no quieras perderlas en 48 horas porque te vas a frustrar. Cuatro semanas, ocho semanas, pueden ser un muy buen periodo para poner manos a la obra. Y si al final no logras todo lo que querías en esa primera fecha, pon una nueva, pero sin duda ya no buscarás perder 10 libras sino cinco… o tal vez menos.