¿El nuevo TLCAN o USMCA está realmente listo?

Expertos y sindicatos cuestionan aspectos relacionados con producción de autos, por ejemplo
¿El nuevo TLCAN o USMCA está realmente listo?
Robert Lighthizer, representante de EEUU en el tratado, sostiene lista de prioridades de la Administración Trump.
Foto: Chip Somodevilla/Getty Images

Donald Trump explicó que el nuevo acuerdo es “el fin y el reemplazo” del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TCLAN): “Un acuerdo nuevo, increíble”, expresó.

Sin embargo, los documentos iniciales del acuerdo renombrado como US-México-Cánada-Agreement (USMCA, en inglés) no están completamente finalizados y “mantienen buena parte de la sustancia del acuerdo comercial anterior” según el profesor Gustavo Flores-Macías de Cornell University, un análisis en el que coincide con la confederación sindical AFL-CIO que ve en el actual texto la vuelta atrás al anterior acuerdo en muchas áreas.

Los cambios que se han conocido se refieren a una mejora de acceso de los lácteos estadounidenses al mercado canadiense, una larga pelea de la actual administración de Donald Trump.

El acuerdo, no obstante, mantiene un sistema de resolución de disputas independientes que Trump quería eliminar pero que para Canadá era innegociable.

En cuanto a los autos, el acuerdo eleva el porcentaje de las partes del vehículo carro que deben estar fabricadas en Norteamérica para poder tener a cero los aranceles. El acuerdo incluye por primera vez que en las fábricas se cobre una media de $16 la hora.

Con todo, la confederación sindical hizo público un comunicado en el que se explicaba que en este acuerdo, una de las cuestiones aún sin respuesta es cómo México implementará una reforma laboral y cómo es la regla final del origen del auto.

Con ello se elimina una gran interrogante sobre el comercio automotriz que puede sufrir una crisis, ya que Trump ha anunciado su deseo de imponer aranceles a importaciones, algo que supondría un serio revés al comercio internacional.

Los sindicatos creen que el impacto de este nuevo acuerdo en la manufactura es difícil de prever por “la falta de un texto específico en una serie de asuntos importantes”.

Además se señala que existe incertidumbre “sobre los pasos que México va a tomar para implementar sus compromisos constitucionales y USMCA  para promover los derechos laborales además de conocer qué infraestructura y recursos se dedicarán para ponerlos en marcha, hacer seguimiento y hacerlos cumplir.

A pesar del acuerdo las tarifas a la importación del acero y aluminio se mantienen inclusos con estos socios y dependen de negociaciones que se mantendrán en el futuro.