Sergio Mayer, de la gloria en la farándula al infierno de la vida política

La comunidad cultural pegó el grito en el cielo al saber que el artista presidirá la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados
Sergio Mayer, de la gloria en la farándula al infierno de la vida política
Sergio Mayer, diputado de Morena.
Foto: Twitter

MEXICO – Lejos quedaron los tiempos en que el actor y bailarín Sergio Mayer alborotaba los ánimos como uno de los hombres más guapos de México, allá por principios de siglo, con su show Sólo para Mujeres al ritmo de letras jocosas (“sube la bolita, sube la bolita”); en su lugar, se encuentra un novato diputado en la mira negativa de grupos culturales.

No quieren que presida la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados a la que llegó por designación de Morena, el partido fundado por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

“Había un buen candidato para presidir la Comisión de Cultura, que era Hirepan Maya (nieto del poeta michoacano Ramón Martínez Ocaranza); no entiendo por qué no quedó”, observó el caricaturista Rafael Barajas “El Fisgón”, autor de decenas de libros y uno de los principales críticos.

Los legisladores de Morena tienen simpatías a Mayer desde que  hizo el papel de Peña Nieto en la película crítica al Partido Revolucionario Institucional (PRI) “La Dictadura Perfecta” del director Damian Alcazar (2014) por lo cual  un año después, lo echaron de un acto público en Los Pinos.

Ya en campaña, Mayer dio su apoyo público a López Obrador, quien,  en agradecimiento,  lo puso en los primeros sitios para que lograra colarse a una curul vía plurinominal. Hasta ahí, la postulación de un famoso no había pasado de algunas críticas hasta que se dijo que presidiría la comisión de cultura.

Entonces artistas, escritores, pintores, escultores y una larga lista del gremio de las artes puso el grito en el cielo.

En días pasados publicaron una carta en la plataforma Change.org para evitar que Mayer tome el control y arrancó a la par una dura campaña en redes sociales donde cada post del “neodiputado” es blanco de críticas relacionadas a su capacidad intelectual.

En uno de sus más recientes twitts, al actor le llovieron burlas porque confundió una librería con una biblioteca. “Este pobre hombre, Sergio Mayer, podrá tener mucho dinero, o su suegro, pero nunca podrá tener una formación a la que él renunció. Ni aunque use traje y dirija la Comisión de Cultura”, escribió el director de la revista Etcétera Marco Levario.

En su defensa, Mayer ha dicho que “no se necesita ser Sócrates” para presidir la comisión y que “está dispuesto a aprender”.

No es la primera vez que las muestras de agradecimiento de AMLO a figuras públicas generan polémica. En 2012, el nombramiento de la corredora olímpica Ana Gabriela Guevara en la comisión de Migración en el Senado tuvo una mala recepción porque su desconocimiento del tema.