Piden aprobar leyes de muerte asistida en Nueva York

Activistas, organizaciones y familiares de fallecidos aprovecharon la celebración del Día de los Muertos, para instar a legisladores estatales para que otorguen este beneficio médico a enfermos terminales
Piden aprobar leyes de muerte asistida en Nueva York
Entre los honrados destacó Miguel Carrasquillo, un joven de origen puertorriqueño quien antes de fallecer por un cáncer cerebral abogó por las leyes de muerte asistida.
Foto: ARCHIVO.

La tradicional celebración latina del Día de los Muertos tuvo un significado muy particular este año en la ciudad de Nueva York.

Activistas, organizaciones, funcionarios electos y familiares de personas fallecidas se unieron en una ceremonia este jueves que no sólo tuvo como motivo honrar la memoria de todos aquellos que ya han muerto, sino que fue el momento preciso para pedirle a los legisladores del estado de Nueva York que aprueben de una vez por todas las leyes que tienen como fin darle la oportunidad a enfermos terminales de recibir ayuda médica para morir dignamente, en paz y, sobre todo, sin sufrimiento.

Durante la ceremonia, organizada por la Comisión Latina Sobre el Sida y la organización Compassion & Choices, se encendieron velas para honrar a los muertos y se rindió tributo especial a la memoria de personas que antes de fallecer, dedicaron los últimos días de su vida a luchar por las leyes de ayuda médica para morir en Nueva York y en otros estados del país.

Algunos de los participantes en la celebración del Día de los Muertos (desde la izquierda), el doctor Jaime Torres, Dan Díaz, Nilsa Centeno y Guillermo Chacón./Cortesía.

Entre los honrados destacó Miguel Carrasquillo, un joven de origen puertorriqueño, quien falleció en junio de 2016, cuando tenía sólo 35 años, luego de haber sufrido una larga y dolorosa lucha contra un cáncer de cerebro que lo fue consumiendo lentamente.

Antes de morir, el joven abogó por leyes que le dieran a otros pacientes terminales, especialmente los latinos, la opción de recibir asistencia médica para fallecer sin el mismo dolor y sufrimiento que él soportó durante los tratamientos agonizantes para tratar de curarse de un cáncer cerebral que se le esparció al hígado, el estómago, los testículos y otros órganos vitales.

“Miguelito no era un pecador por querer morir en paz, como se atreverían a sugerir algunos opositores religiosos de la asistencia médica para morir”, dijo Nilsa Centeno, madre de Miguel, quien estuvo presente en el evento.

“Simplemente quería acabar pacíficamente con su sufrimiento, no por desesperación o depresión, sino por mantener un poco de consuelo en sus últimos días y poder morir pacíficamente”, agregó Centeno.

Otro que pidió por la aprobación del proyecto de ley de ayuda médica para morir en el estado de Nueva York fue Dan Díaz, esposa de Brittany Mynard, la joven estadounidense de 29 años quien acaparó la atención internacional y causó gran polémica en 2014 cuando, mediante una campaña viral, hizo pública su decisión de quitarse la vida con la ayuda de un médico, tras ser diagnosticada con un gliobastoma multiforme, un tumor cerebral agresivo y mortal.

“Brittany pudo enfocarse en vivir la vida porque no tenía que estar aterrorizada sobre cómo podría terminar su proceso de muerte”, dijo Díaz. “Ella murió en paz, gracias a la opción de ayuda médica para morir”.

La celebración del Día de los Muertos este jueves ocurrió precisamente cuatro años después de la muerte de Maynard, quien a pesar de vivir en California se tuvo que mudar a Oregón, para poder morir en paz cuando ya no podía tolerar el sufrimiento causado por el cáncer cerebral.

Brittany Mynard.

La ley en Nueva York

El proyecto de ley conocido como ‘Medical Aid in Dying Act’ (S.3151 / A.2383), cuenta con el apoyo de los legisladores neoyorquinos Amy Paulin, Diane Savino y Richard Gottfried, presidente del Comité de Salud de la Asamblea Estatal de Nueva York.  Según Compassion & Choices este proyecto sigue el modelo de la ley ‘Death with Dignity’ (Muerte con Dignidad) de Oregón y de leyes similares aprobadas en Montana, Vermont, Washington, Colorado, el Distrito de Columbia, Hawai y California, y de ser aprobado le daría a adultos neoyorquinos con enfermedades terminales, que estén en pleno juicio, la opción de solicitar a un doctor una prescripción para un medicamento que puedan tomar por sí mismos y les permita morir pacíficamente mientras duermen, si su sufrimiento se vuelve insoportable.

“Estamos aquí para expresar nuestra esperanza para que los legisladores en Albany amplíen las opciones de ayuda médica al final de su vida”, dijo Barbara Coombs Lee, presidenta de Compassion & Choices.

Los latinos apoyan la ley

Según indicó Compassion & Choices en un comunicado, las encuestas muestran que el 70% de los latinos apoya la asistencia médica para morir.

Actualmente, según indica la misma organización,  casi uno de cada cinco estadounidenses viven en una jurisdicción donde están disponibles leyes que autorizan la asistencia médica para morir. En conjunto, estas 8 jurisdicciones representan el 19% de la población del país y 30% de la población latina.

“Los adultos con enfermedades terminales con un pronóstico médico de seis meses o menos de vida que consideran el uso de ayuda médica para morir no están decidiendo entre la vida y la muerte “, dijo el doctor Jaime Torres, presidente de Latinos for Healthcare Equity. “Su resultado está determinado. Ellos morirán. Sus dos únicas opciones son una muerte prolongada y dolorosa o una muerte pacífica”.

El presidente de la Comisión Latina sobre el SIDA y fundador de la Red Hispana de Salud, Guillermo Chacón, también se unió al llamado para que aprueben las compasivas leyes en Nueva York. “Mi creencia es que si llega el momento en que no podemos soportar el sufrimiento que afligió a Miguel y a muchos de mis amigos que murieron de cáncer, o SIDA, un Dios misericordioso entenderá que todos debemos tener la opción de morir pacíficamente”, dijo Chacón, quien es sobreviviente de cáncer.

La ceremonia del Día de los Muertos se llevó a cabo en el Centro Cultural y Educativo Clemente Soto Vélez, en el Bajo Manhattan, donde algunas personas se pintaron el rostro de calaveras, y realizaron una procesión y vigilia que tuvo como foco principal un altar colorido y rodeado de fotos de Miguel Carrasquillo, Brittany Maynard y otros difuntos neoyorquinos que murieron durante su lucha por la aprobación de leyes de ayuda médica para morir.

Para conocer más sobre las leyes de muerte asistida y sobre el trabajo de Compassion & Choices, puede visitar www.compassionandchoices.org

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