Trump bate su propio récord e iguala a Obama con más arrestos en la frontera

Las cifras actuales son similares a las del final del gobierno de Barack Obama
Trump bate su propio récord e iguala a Obama con más arrestos en la frontera
Miembros de la caravana migrante votaron en México por seguir hacia EEUU.
Foto: Luis Villalobos/EFE

En octubre los arrestos de indocumentados en la frontera sur alcanzaron la mayor cifra (50,975 personas) desde que Donald Trump llegara a la Casa Blanca en enero de 2017.

La cifra representa un alza de 22,87% respecto al mes de septiembre (41,486) y es exactamente el doble que en octubre de 2017 (25,488), según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

De los 50,975 detenidos en octubre, 4,991 eran menores de edad no acompañados y 23,121 viajaban en familia, lo que también marca récord en la presidencia de Trump.

De este modo, el año fiscal 2019 empieza con una cifra sin precedentes después de que 2018 cerrase con 521,190 indocumentados detenidos en la zona fronteriza, lo que ya supuso un aumento de 25,4% respecto al año fiscal anterior (415,517), el primero con Trump al poder.

Las cifras de detenciones en la frontera sur son similares a las del final del gobierno de Barack Obama.

Los datos se dieron a conocer en el momento en el que unos 7 mil centroamericanos avanzan en una caravana por México en dirección a EEUU.

Ayer Trump firmó una orden que prohíbe a partir de ahora a los inmigrantes que entren de forma irregular solicitar asilo, una medida dirigida a los centroamericanos que forman parte de la caravana.

La orden regirá durante al menos 90 días, que Trump prevé ampliar en caso de que no alcance un acuerdo con México que permita deportar directamente a su vecino del sur a los inmigrantes de terceros países que cruzan ilegalmente; un pacto sobre el que, según Washington, las conversaciones ya se han iniciado.

El presidente ha asegurado que los inmigrantes que llegaban irregularmente por el límite fronterizo con México pedían asilo para no ser deportados y quedar en libertad mientras se resolvía su situación.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), el Southern Poverty Law Center y el Centro por los Derechos Constitucionales protestaron de inmediato la medida, al considerar que “atenta contra la Ley de Inmigración y Nacionalidad” y la Ley de Procedimiento Administrativo.

El mandatario ha enviado además a más de 5,600 militares a la frontera sur, al considerar la caravana una “invasión”.

En México, mientras tanto, unos 2 mil migrantes centroamericanos acampados en la capital acordaron ayer prepararse para retomar este sábado su marcha a pie hacia EEUU, tras fracasar en su intento de que la ONU les facilitara transporte gratuito.