Indocumentada revela que trabaja para Trump en su Club de Golf

El presidente ha criticado a estos inmigrantes, de quienes también se ha aprovechado
Indocumentada revela que trabaja para Trump en su Club de Golf
El presidente Trump ha sido atendido por indocumentados en su lujoso Club de Golf.
Foto: BRENDAN SMIALOWSKI/AFP/Getty Images

El presidente Donald Trump ha mantenido una batalla frontal contra inmigrantes indocumentados, pero su Club Nacional de Golf, en Bedminster, Nueva Jersey, donde ha pasado decenas de fines de semana y vacaciones, ha empleado a varias personas en esa condición.

Victorina Morales sigue en la nómina de ese negocio de la Organización Trump, durante cinco años ha tendido cama del ahora mandatario Trump, limpió su inodoro y limpió sus trofeos de golf de cristal.

Cuando lo visitó como presidente se le indicó, según un reportaje del New York Times, que usara un alfiler con la forma de la bandera estadounidense adornada con el logotipo del Servicio Secreto.

Ante el apoyo “sobresaliente” que ha brindado durante las visitas del presidente Trump, a Morales le otorgaron un certificado con su nombre de la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca.

Ella llegó de Guatemala como indocumentada en 1999 y fue contratada en el negocio del mandatario en 2013, incluso cuando sus empleadores sabían que no tenía documentos legales para ello. Ella no mintió sobre eso y aún así fue contratada.

Morales y Sandra Díaz, quien es una exempleada de club, contaron que hay muchos trabajadores más haciendo labores de limpieza, cocineros, meseros y jardinería. Díaz ya no labora ahí y tiene Residencia Legal Permanente.

El reportaje del Times es un golpe frontal a lo que tanto ha peleado el presidente Trump para ganar adeptos: su batalla contra indocumentados, haciéndolos ver como criminales, cuando la mayoría son gente que sólo busca ganarse la vida. Él incluso ha negado haber contratado a estos inmigrantes.

Morales contó su historia al diario por consejo de su abogado, ya que sabe que pronto podría ser despedida y hasta deportada. Es valiente al expresar sus ideas tras soportar maltratos y expresiones discriminatorias de sus empleadores.

Ella está segura de que sus empleadores sabían de su estatus migratorio y aún así la contrataron.

“Me pregunto, ¿es posible que este señor piense que tenemos papeles? Él sabe que no hablamos inglés”, expresó Morales. “¿Por qué no lo averiguaría?”

Algunas vez vio cierta bondad del mandatario, cuando él la felicitó y le dio $100 dólares, pero su visión sobre él cambió cuando comenzó sus ataques hacia los inmigrantes, especialmente a los que tienen la misma condición que ella.