La fiesta de “El Chapo” dos años después de su primera fuga de la cárcel

Exsocio colombiano dice en corte que Joaquín “El Chapo” Guzmán celebró por todo lo alto

La fiesta de “El Chapo” dos años después de su primera fuga de la cárcel
Jorge Milton Cifuentes, alias "Jota"
Foto: (Departamento de Estado de Estados Unidos)

La primera vez que Joaquín “El Chapo” Guzmán se escapó de la cárcel en el 2001 lo celebró por todo lo alto.

Hacían dos años de la fuga en la que el presunto líder del cartel de Sinaloa logró salir de la prisión de máxima seguridad de Puente Grande, en Jalisco, en un carrito de lavandería, y “El Chapo” tenía motivos para festejar.

Así lo aseguró en la corte federal de Brooklyn, Jorge Milton Cifuentes, alias “Jota”, en el juicio contra el presunto narco.

El sexto testigo del Gobierno de Estados Unidos relató que fue, en 2003, cuando viajó a Culiacán, Sinaloa, una escala antes de la Sierra Madre para asistir al evento en el que se celebraba el segundo aniversario de la fuga de Guzmán Loera del penal. Contó que el viaje en la avioneta Cessna fue “terrible”, por lo que decidió regalarle un helicóptero a su socio (El Chapo) “para que volara de una manera más civilizada”.

Cifuentes, de 52 años, es considerado uno de los principales proveedores de cocaína del cartel de Sinaloa.

“Estaba celebrando su segundo aniversario de su fuga”, indicó Cifuentes, quien dijo haber transportado unas 220 toneladas de cocaína a Estados Unidos, que fueron distribuidas entre Nueva York, Houston y Los Angeles. Con el negocio, llegó a ganar unos $300 millones de dólares en los 90.

De acuerdo con su testimonio en corte, en 1988 viajó a México para dedicarse al narcotráfico, luego de haber provisto uno 5,000 fusiles AK-47 a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Tras involucrarse en el negocio de las armas con las AUC, tuvo que buscar protección de “El Chapo” por medio de Dámaso López, alias “El Licenciado”, según relató.

En la segunda fuga de El Chapo (el 19 de enero de 2001), entre ropa sucia y con la ayuda de un empleado de la cárcel, el mexicano cruzó seis controles internos de seguridad para lograr escapar del lugar.

Este evento, lo convirtió en el narcotraficante más buscado por las autoridades de su país y afianzó el poder del cartel a nivel internacional.