¿Cómo se identifica el trastorno obsesivo-compulsivo en un niño?

Las personas con TOC presentan sus síntomas desde la infancia y son difíciles de detectar
¿Cómo se identifica el trastorno obsesivo-compulsivo en un niño?
Foto: Getty Images

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un problema que se desarrolla en la infancia y va más allá de la preocupación por los problemas y preocupaciones naturales que desarrolla cualquier niño.

Este trastorno influye mucho en el comportamiento y en las relaciones sociales de los niños, afectándolos de por vida.

Causas

El trastorno obsesivo compulsivo es un tipo de ansiedad cuyas causas no se conocen del todo bien. Los pensamientos inquietantes, tristes y atemorizantes son los detonantes. Estos  van desde el orden hasta los problemas de salud. Para un niño que desarrolle estas obsesiones, comenzará a tener conductas poco usuales y hasta extrañas.

Para los expertos era difícil dar con las causas del TOC. Investigaciones recientes han arrojado que este trastorno está relacionado con los niveles de serotonina, un neurotransmisor o sustancia química cuya labor es transportar señales al cerebro.

Cuando el flujo de esta sustancia se interrumpe, el cerebro reacciona de una forma extrema y comienza a interpretar la información de manera equivocada, creando una especie de falsas alarmas, generando señales de peligro donde no las hay. Al no filtrar los mensajes de forma adecuada, el niño comienza a experimentar miedos irracionales y dudas que no son realistas.

Las fuentes médicas también indican que existe una alta probabilidad de que este trastorno sea hereditario, ya que se ha comprobado que quien sufre de trastorno compulsivo obsesivo, por lo general tiene familiares que lo padecen.

En el caso de los niños, debes tener en cuenta que este es un comportamiento que ellos no pueden evitar. El TOC es como cualquier problema físico, como el asma, un trastorno que no pueden controlar.

Ciertos acontecimientos pueden originar los síntomas, tal como el cambio de residencia o la muerte de un ser querido; incluso situaciones traumáticas pueden desencadenar el trastorno en personas propensas.

Cómo detectarlo

El TOC en los niños es difícil de detectar, por lo que debes estar pendiente a las señales que puedan indicar que tu hijo tiene este trastorno. Entre ellas están:

  • Uso excesivo de jabón líquido o jabón para manos y de toallas desinfectantes.
  • Aumento repentino de la ropa para lavar
  • Pedirte a ti u otro familiar repetir frases extrañas, o que respondan a la misma pregunta repetidas veces.
  • Obsesión con el orden.
  • Repetir una y otra vez la misma tarea.
  • Miedo irracional a que suceda algo horrible.
  • Preguntar y constatar la salud de los familiares.

Qué hacer si tu hijo tiene TOC

Si tu hijo presenta los síntomas mencionados, es importante visitar a un especialista. Un psiquiatra infantil estará calificado para hacer este tipo de diagnósticos y recomendar el tratamiento a seguir.

Uno de los tratamientos efectivos es la terapia conductual. Esta ayudará a los niños a cambiar su percepción a través de su comportamiento, así modificará sus pensamientos y sentimientos.

Esta terapia consiste en exponer al niño de forma gradual a sus miedos, acordando con él que no hará ninguno de los rituales a los que está acostumbrado. Esto ayudará a reducir su ansiedad, pues con la ayuda de esta terapia se dará cuenta que no le sucederá nada malo.

Los padres también pueden ayudar a su hijo con TOC. El terapeuta puede sugerir actividades y ejercicios a realizar en casa. Algo importante es no echarle la culpa al niño por su comportamiento. La integración familiar es importante, hará que el niño se sienta querido y valorado. Un trabajo en conjunto le ayudará a superar el trastorno.