Editorial: Apoyo a Ocasio-Cortez

Ser mujer, joven y progresista la convirtió en un blanco preferido para los dardos envenenados conservadores
Editorial: Apoyo a Ocasio-Cortez
Ocasio-Cortez venció al favorito Joe Crowley.
Foto: Edwin Martinez/El Diario NY

La congresista por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez es la nueva generación de líderes demócratas. Su victoria en la elección primaria de junio pasado sobre un veterano integrante del liderazgo partidario de la Cámara de Representantes como Joe Crowley, fue la señal del cambio que iba a ocurrir en noviembre.

Con la ola demócrata que recuperó la Cámara Baja de manos republicanas llegaron figuras jóvenes, un alto porcentaje de mujeres, de activistas con ideas progresistas, que son representativas de la demografía y la realidad de hoy en Estados Unidos.

Esta activista comunitaria e hija de puertorriqueños de 29 años de edad acaparó la atención de todos por su dinamismo y personalidad. Representa un sector político formado a la sombra de los senadores Edward Kennedy y Bernie Sanders. No teme en describirse como una socialista surgida de la clase trabajadora urbana, un sector en donde los inmigrantes son un componente importante.

Ser mujer, joven y progresista la convirtió en un blanco preferido para los dardos envenenados conservadores.

Son críticas misóginas, las que hablan de la manera de vestir de una mujer en la política. De Hillary Clinton se burlaban porque vestía siempre pantalones. En cambio, nunca existen comentarios sobre los trajes mal calzados o las corbatas cortas de los colegas masculinos.

Pero la crítica contra Ocasio-Cortez también tiene un objetivo degradante. Desde Twitter se cuestionó si un abrigo que llevaba no era demasiado fino para alguien humilde como ella. Como si se esperara que que un político latino tenga que andar de forma miserable para cuadrar con los estereotipos.

Finalmente hay un crítica ideológica que alimenta la ignorancia de creer que ser socialista es imitar a Venezuela y Cuba. Es una idea falsa que no toma en cuenta que la idea está cerca de la socialdemocracia europea. La idea de una cobertura médica universal no es una locura comunista sino señal de una sociedad avanzada que se preocupa por sus integrantes.

Una de las virtudes de Ocasio-Cortez es su alta visibilidad. Al mismo tiempo, el problema es su mezcla de entusiasmo e inexperiencia que la lleva a hacer afirmaciones y manejar cifras descuidadamente. En un caso recurrió al argumento trumpiano de desmerecer la precisión, diciendo que lo importante es la posición moral. Estas situaciones la perjudican a ella y su mensaje. Se tiene que cuidar, porque mucha gente desea su fracaso.

La sesión del Congreso recién comienza, hay mucho camino para recorrer. Ocasio Cortez ya entró en la categoría de personalidad, de las que se les menciona solo por sus siglas, AOC. Es una imagen y modelo para las jóvenes latinas. Las personas como ella son la fuerza que revitaliza al Partido Demócrata y con la que apostamos para un futuro mejor para todos los estadounidenses.