La búsqueda desesperada de vivienda asequible en Nueva York

Calificar para estos apartamentos es muy difícil, y según el contralor municipal Scott Stringer hay al menos 580,000 familias en necesidad "urgente" de vivienda
La búsqueda desesperada de vivienda asequible en Nueva York
Jose Rodriguez.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Por $1,100 mensuales, Ambar Marte, una dominicana de 29 años, renta una habitación en Queens Village, Queens, que incluye un baño compartido y la mitad de espacio en un refrigerador.

María Morales tiene un poco más de espacio. Ella comparte un apartamento de dos habitaciones en uno de los edificios de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) en El Bronx, con sus dos hijos, su hermana y sus tres sobrinos.

José Rodríguez vive en un apartamento de una habitación en la Avenida Bedford, en Brooklyn, sin embargo, diariamente se enfrenta al maltrato y acoso por parte de su arrendador.

Para ellos, la crisis de vivienda en Nueva York es no solo una realidad, sino un recordatorio latente de la incertidumbre del futuro. Pese a los anuncios de mejoras en los edificios de NYCHA y la ampliación de los porcentajes de viviendas asequibles en varios sectores de la ciudad, el sentimiento de no tener un hogar seguro, es imposible de borrar para estos neoyorquinos.

Y ahora que los demócratas controlan la Legislatura estatal, muchos residente de la Gran Manzana y activistas que luchan por los derechos de los inquilinos tienen esperanzas de que en los próximos meses, antes de que se venzan las Leyes de Renta Estabilizada en junio, se pasen las reformas que por años habían sido bloqueadas por los republicanos en el Senado en Albany, y que permitirán preservar miles de apartamentos de renta controlada.

Pero, eso solo será una parte de la solución a la crisis de vivienda asequible en la ciudad, por la que miles de neoyorquinos seguirán preguntando: ¿Qué hacer?, ¿cómo lograr vivir en Nueva York en estos días?

Difícil aplicar a una vivienda

Marte, Morales y Rodríguez comparten el sueño de obtener un apartamento en uno de los nuevos proyectos de vivienda asequible en la ciudad.

En pleno centro de Manhattan, en la calle 53 y la Décima avenida se esconde una de las más fuertes opciones. El anuncio: lotería de 100 unidades se abre en el barrio Hell’s Kitchen, desde $1,091 al mes.

Este proyecto de lujo, que recibió aplicaciones hasta el pasado 7 de diciembre, tiene reservadas 102 residencias para familias neoyorquinas que ganan el 80%, 100%, 125% o 165% del ingreso promedio del área, aproximadamente entre $39,000 y $170,000 anuales.

“Me encantaría poder aplicar, pero no puedo. No califico”, dijo Marte. “Como mesera, siempre me han dicho que gano demasiado, pero ahora de verdad necesito encontrar un hogar donde yo pueda estar más tranquila”.

Ambar Marte, quien llegó a Nueva York en 2011, nunca pensó que sería tan complicado encontrar vivienda.

Pero este no es el único problema con el que millones de ciudadanos que ganan salarios medios se encuentran cuando tratan de acceder a este tipo de viviendas. Familias que esperan obtener un apartamento a precios más bajos en edificios que han reservado un porcentaje de viviendas para ellos, a menudo se encuentran navegando procesos largos, exhaustivos y en la mayoría de casos, desilusionantes.

Candidatos que participan en loterías de viviendas asequibles con la Ciudad deben cumplir una serie de requerimientos para probar su estatus económico y su capacidad financiera, incluyendo un mínimo y un máximo de ingresos anuales, por aplicante, y por familia, un porcentaje de ingreso medio del área (IAM), que, de acuerdo con el Departamento de Preservación y Desarrollo de Vivienda (HPD), está establecido por el Gobierno Federal.

La vivienda se considera “asequible” si cuesta alrededor de un tercio o menos de lo que ganan las personas que viven allí, y está regulada, por lo que el alquiler no puede subir dramáticamente con el tiempo.

Una situación desesperada

No obstante, muchos, debido a que la lotería de vivienda puede tardar entre 2 y 10 meses para dar una respuesta, optan por continuar dando la batalla contra sus actuales arrendadores. Rodríguez es uno de ellos. Aunque lleva 22 años viviendo en su apartamento, los problemas con el dueño del edificio lo tienen desesperado.

“Yo no sé que voy a hacer si me sacan de aquí, porque por lo menos puedo pagar este sitio, pero irme a otro apartamento es pagar más de $4,000, y no tengo ese dinero”, recalcó el dominicano, que, desde el 2011 viene dando una batalla para que el apartamento en el que vive, que recibió de manos de su tío, aparezca a su nombre. “Él [dueño] dice que no me conoce y no me quiere dar el lease [contrato] y venimos peleando desde hace tanto tiempo con esto”.

Para Rodríguez, la opción de la lotería de vivienda asequible tampoco es posible. “Según ellos gano más de lo mínimo para participar, así que si me sacan de aquí, practicamente me tocará empacar mis cosas e irme de Nueva York porque no puedo pagar otras rentas más altas”.

La lotería de vivienda no tiene en cuenta necesidades específicas, debido, en parte, a su propósito principal de brindar oportunidades a todo tipo de personas que necesiten acceder a los apartamentos, pero, una diferencia de tan solo $100 dólares o menos, puede descalificar a una familia o inclusive a una persona sola.

“Es como una pesadilla sin fin”, indicó Rodríguez. “Uno no es tan pobre para obtener una vivienda pública, pero tampoco tan rico para vivir en un edificio de lujo. Entonces, ¿qué hacemos? ¿para dónde nos vamos?”.

Según el reporte, La brecha creciente: el desafío de asequibilidad de la vivienda de la ciudad de Nueva York, presentado por el contralor municipal Scott M. Stringer, entre 2005 y 2017, el aumento de los alquileres llevó a la desaparición de 425,492 apartamentos que se alquilaban por $900 o menos. Además, el informe asegura que la mayor parte de estas unidades, unas 428,000 vio aumentar sus alquileres entre $1,051 y $ 1,500. Mientras tanto, unos 238,000 apartamentos con alquileres de más de $2,700 también vieron incrementos.

Para Stringer, la crisis debe ser solucionada pronto porque, según aseguró, hay casi 580,000 familias neoyorquinas con necesidad de vivienda.

Una mejor vida

Desde hace dos años, Morales viene caminando las calles de El Bronx, revisando las noticias y preguntando en la bodega sobre opciones de apartamentos asequibles para ella y su familia. El anhelo comenzó desde que su hijo mayor se graduó de la universidad y consiguió un trabajo bien remunerado. Esto, sumado a la larga lista de problemáticas con las que, según asegura, deben convivir diariamente en el edificio de NYCHA en el que tienen más de 15 años viviendo, la impulsó a buscar otras alternativas.

María Morales lucha contra las incomodidades de apartamento en una edificación de NYCHA en El Bronx.

“Hace 15 años las cosas eran distintas porque yo tenía a mis hijos pequeños y esto fue una gran bendición, pero ahora es invivible y mi hijo quiere que nos mudemos a un mejor apartamento, por lo menos donde no tengamos ratas caminando por los pasillos”, señaló la dominicana.

Aplicar para una lotería está fuera de la lista de opciones. Su familia está compuesta por ocho personas, así que la opción es salir de Nueva York. Ellos aseguran que podrían pagar un apartamento de una habitación en Nueva Jersey, uno de los destinos más apetecidos por el éxodo neoyorquino, sin embargo, Morales no ha corrido con suerte. Todas las aplicaciones han sido negadas.

“Nos ha ido terrible”, dijo. “Somos demasiados y ellos dicen que no pueden rentar un apartamento tan pequeño para tantas personas”.

¿Qué está haciendo la Alcaldía?

En 2014, el alcalde Bill de Blasio presentó un plan de vivienda llamado Housing New York, con el fin de brindar soluciones a la crisis en la ciudad. Hasta el momento, el plan ha financiado 109,767 unidades asequibles, según cifras de la oficina del Alcalde. Tan solo en el último año fiscal, la administración financió 32,116 hogares, sin embargo, la necesidad sigue siendo amplia.

El problema está relacionado también con el acoso por parte de arrendadores, y según la Alcaldía, este también es un punto importante en las alternativas para minimizar la crisis. De ahí que el comisionado del Departamento de Servicios Sociales (DSS), Steven Banks, anunció el pasado mes que casi 250,000 neoyorquinos han recibido representación legal, asesoramiento o asistencia en casos de desalojo y otros asuntos relacionados con la vivienda a través de programas de servicios legales para inquilinos administrados por la Administración de Recursos Humanos (HRA).

“Con el lanzamiento de Universal Access to Legal Services el año pasado, la ciudad de Nueva York se convirtió en la primera jurisdicción de la nación en garantizar asistencia legal a todas las personas de bajos ingresos que enfrentan el desalojo”, dijo Banks. “Ahora, un año después, esta iniciativa ha brindado a miles de neoyorquinos la oportunidad de luchar para evitar el desalojo y el hostigamiento, lo que tiene un impacto positivo no solo para aquellos que pueden permanecer en sus hogares sino para la ciudad en general”.

Banks agregó además, que la segunda fase del programa agrega otros cinco códigos postales, con el fin de proporcionar servicios legales a 400,000 neoyorquinos que enfrentan desalojos y desplazamientos anualmente.

Loterías de vivienda

De acuerdo con el Mapa de la Lotería de NYC Housing Connect, hay 14 proyectos de vivienda activos donde los neoyorquinos pueden participar. Si sale favorecido en la lotería y la solicitud parece calificar, la persona es invitada a hacer una cita para confirmar su elegibilidad, donde tendrá que presentar los documentos que prueben la información de la aplicación.

¿Cómo encontrar vivienda y ayuda legal?