“Pedir un préstamo”, solución del secretario de Comercio para afectados por el cierre del Gobierno

El millonario miembro del Gobierno dice que no entiende por qué los afectados necesitan caridad
“Pedir un préstamo”, solución del secretario de Comercio para afectados por el cierre del Gobierno
El secretario de Comercio Wilbur Ross.
Foto: Win McNamee/Getty Images

El Secretario de Comercio de EEUU, el millonario Wilbur Ross, dijo en una entrevista con la CNBC el jueves que no entiende por qué los trabajadores del Gobierno Federal están pidiedo ayuda a bancos de comida y sugirió que solicitaran préstamos para mantenerse durante el cierre del Gobierno.

Ross fue preguntado por la necesidad en la que están muchos de los trabajadores cuando se cumplen 34 días del cierre del Gobierno y admitió que sabe que están haciendo uso de la caridad “pero no entiendo por qué”.

El responsable de Comercio dijo que los salarios que no se están cobrando están garantizados federalmente y se harán efectivos “por ello por los 30 días que la gente no va a tener salario no hay ninguna razon real por la que no puedan conseguir un préstamo con el aval de ese salario”.

En el caso de que estos trabajadores pidieran un préstamo personal para hacer frente a sus gastos corrientes, como pagar la renta, sus seguros médicos, la electricidad o el jardín de infancia de sus hijos, tendrían que devolverlo con intereses que según la página de Nerdwallet pueden fluctuar entre un mínimo de 6% y un máximo del 31%.

Si les fuera concedido este préstamo a personas, que viven mayoritariamente con salarios muy justos, la tasa de interés estará condicionada no solo por tener ese aval sino también por la calificación crediticia de cada uno. Cuanto más baja, más caro sale un préstamo. Y no siempre es dinero del que se puede disponer inmediatamente.

Es de prever que muchos empleados estén pagando recargos o penalidades por hacer frente a sus cuentas de forma retrasada aunque muchos servicios han habilitado un trato especial para ellos.

El comentario de este miembro de la Administración de Donald Trump, que fue rápidamente calificado de completa desconexión con la realidad por parte de los comentaristas de la cadena y varios políticos demócratas, llega en un momento en el que no solo los 800,000 empleados estatales están siendo afectados.

Pequeñas empresas que dependen de los contratos federales, negocios de todo tipo que necesitan licencias para dar salida a su producción o inspecciones, están siendo negativamente afectados también por el cierre del Gobierno.

A las palabras de Ross hay que sumar las de Lara Trump, nuera del presidente, que explicó que este cierre es “un poco doloroso pero es por el futuro de nuestro país”.