¿Por qué tarda tanto en tomar una decisión el jurado del juicio contra “El Chapo”?

Las deliberaciones del caso continuarán el lunes, cuando se entregue un testimonio solicitado
¿Por qué tarda tanto en tomar una decisión el jurado del juicio contra “El Chapo”?
La defensa de Guzmán Loera confía en un resultado positivo.
Foto: EFE/ Justin Lane

El jurado del juicio contra Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera tiene en suspenso a los fiscales federales, debido a que su decisión sobre el caso no ha sido tan rápido como se pensaba, ya que están revisando nuevamente siete testimonios.

La defensa, sin embargo, públicamente parece contenta con el retraso; particularmente el abogado Jeffrey Lichtman se muestra entusiasmado, sentimiento que ha transmitido a Guzmán Loera, quien ha lucido relajado y sonriente esta semana; incluso ha abrazado efusivamente a sus defensores, como William Purpura, a quien sonrojó tras un apretón.

Las ocho mujeres y cuatro hombres han solicitado revisar los testimonios de seis de los cooperantes, además de la testificación del agente de la Patrulla Fronteriza, Juan Aguayo, que colaboró en un operativo para detener a tres miembros del Cártel de Sinaloa que intentaron ingresar más de 40 paquetes de marihuana por las playas de San Diego en 2012.

Los testimonios que solicitaron son los de Jorge y Alex Cifuentes; Dámaso López Núñez, alias el “Licenciado”; Jesús “El Rey” Zambada y Vicente Zambada. Se desconoce qué partes en particular interesan a los deliberantes, pero antes ya habían pedido de “El Rey” Zambada el pasaje sobre una reunión que el exsocio de Guzmán Loera tuvo en la Ciudad de México a finales de 2004 o principios de 2005 en un parque, donde un sujeto conocido como “Chespiro” pidió apoyo legal para una transacción internacional de al menos 20 toneladas de efedrina, a través de empresas ilegales cuya operación sería distinta al objetivo para las que fueron creadas.

Este jueves, los 12 neoyorquinos que decidirán el futuro de Guzmán Loera solicitaron parte del testimonio de Juan Carlos Ramírez Abadía, alias “Chupeta”.

El pasaje que revisarán es sobre las “Juanitas”, que era la forma en que Ramírez Abadía identificaba los cargamentos por mar de cocaína de Colombia a México, de donde el Cártel de Sinaloa lo enviaría a Estados Unidos. Durante su testimonio, “Chupeta” dijo que hubo al menos 10 envíos, de los cuales siete se concretaron entre 2003 y 2005.

Ramírez Abadía, quien fue miembro del cártel del Norte del Valle en Colombia, está preso desde hace una década en Estados Unidos tras haber sido arrestado en 2007 en Brasil. Él fue quien afirmó haber apodado a Guzmán Loera “El Rápido”, debido a la velocidad con que cruzaba droga a EEUU. Ese grupo criminal fue durante varios años el principal abastecedor del Cártel de Sinaloa.

Cuando testificó, “Chupeta” sorprendió por sus cirugías plásticas para intentar evadir a las autoridades, además de afirmar que ordenó 150 asesinatos porque representaban un peligro para él o para su cártel. Algunos de esos crímenes se cometieron en Nueva York y Nueva Jersey.

Los fiscales federales y la defensa deberán preparar los documentos que el jurado puede revisar, ya que no se le permite, entre otras cosas, leer las objeciones que se dieron en la sala del juicio. El juez Brian Cogan pidió a las partes entregar la información el lunes por la mañana y ese día continuarán las deliberaciones.

No hay una fecha específica en que el jurado decidirá si Guzmán Loera es inocente o culpable de los 10 cargos en su contra y cabe recordar que sólo el primero tiene 27 agravantes. Una de las principales indicaciones del juez Cogan fue que sus decisiones se hicieran de manera unánime, “más allá de la duda razonable”, es decir, que ni los fiscales federales ni la defensa cuestionen el resultado de sus votos por cada cargo en contra del presunto líder del Cártel de Sinaloa.

Emma Coronel acude al Tribunal, aunque menos horas, sólo para ver a su esposo cuando el juez Cogan reporta los avances del jurado. En entrevista excluvisa, contó que no se escribe con su esposo, a pesar de que el juez Cogan lo autorizó en 2017, porque –afirmó– la primera misiva que envió Guzmán Loera no se la entregaron. “¿Para qué si no las entregan?”, señaló. Se sintió confiada en que mexicano saldrá de prisión: “No tendré que escribirle, porque Joaquín va a volver a la casa”.