Letras: La química del lenguaje

Al igual que los elementos químicos, los verbos también tienen valencias
Letras: La química del lenguaje
El Diccionario de la Lengua Española, se puede consultar gratuitamente. /RAE
Foto: RAE

No es mucho lo que recuerdo de la química inorgánica que me martirizó en la secundaria, aunque me quedó bien claro el concepto de valencia, el número que manifiesta la capacidad de combinación que tiene cada elemento químico con otros para formar un compuesto.

Mirando una tabla, veo que el hidrógeno tiene valencia 1, el calcio 2, el aluminio 3 y por supuesto hay muchos otros. ¿Pero qué tiene que ver la química con las letras? Pues ocurre que la gramática aprovechó esa palabreja ya que le resultó útil para nombrar una de las características del lenguaje, y al igual que los elementos químicos, los verbos también tienen valencias.

Si se fija en el Diccionario de la Lengua Española, que puede consultar gratuitamente en http://www.rae.es, verá que aun antes de la acepción química aparece otra gramatical según la cual valencia es “el número de argumentos de un predicado”. ¿Y qué es eso? Cuando contamos del argumento de una película o un libro decimos lo que sucede en ellos. Cuando queremos demostrar algo utilizamos argumentos, o sea, razonamientos para fundamentar nuestra posición. Pero aquí se trata de otra cosa.

Los expertos explican que el verbo regalar exige tres argumentos (otros los llaman participantes o actantes): alguien que regala, algo que se regala y alguien que recibe el regalo. Por eso lo consideran trivalente, o sea, que tiene tres valencias. Y clasifican a los verbos según que tengan ninguna, una, dos o tres.

Por ejemplo, llover es considerado no valente o cerovalente porque no exige ningún otro participante. Sencillamente llueve y eso es todo. Pero si tomamos el verbo estornudar nos damos cuenta que requiere un participante, alguien que estornude.

Y por eso se le considera monovalente, o sea, con valencia uno. ¿Y querer? Este verbo es bivalente, o sea valencia dos, ya que requiere alguien que quiere y alguien querido. Por su parte además de regalar, que hemos visto, comprar también es trivalente, ya que están el comprador, el vendedor y el objeto comprado.

No solo los verbos exigen argumentos, sino también los sustantivos (carecer), los adjetivos (bella), los adverbios (muy), las preposiciones (contra), y usted seguramente les encontrará los argumentos con toda facilidad.

 

Jorge Ignacio Covarrubias es secretario general de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE)