Mujer que ahogó a su novio en río de NY para cobrar seguro dice que no se arrepiente

Angelika Graswald, la llamada “asesina del kayak”, dice haberse convertido al cristianismo

Mujer que ahogó a su novio en río de NY para cobrar seguro dice que no se arrepiente
Angelika Graswald se declaró culpable de homicidio involuntario.
Foto: (Archivo / El Diario NY)

NUEVA YORK – Angelika Graswald, la llamada “asesina del kayak”, dijo en una reciente entrevista que no se arrepiente de haber provocado la muerte de su prometido Vincent Viafore manipulando el kayak en el que éste se encontraba para que se hundiera en el río Hudson.

Graswald, ahora con 39 años, fue acusada de asesinato por haber matado a Viafore, de 47, para cobrar el seguro de vida de $250,000 dólares. La conspiración de la criminal fue así: llevó al hombre de excursión en kayak a la isla Bannerman, al norte de la ciudad de Nueva York.

Ella, que viajaba en una embarcación diferente, saboteó la de Viafore para que no se mantuviera a flote; específicamente, abrió el paso de drenaje. El kayak se hundió en aguas a 40º F de temperatura. Mientras la víctima clamaba por ayuda, la mujer le alejó un remo que le habría servido para flotar, y presenció su muerte.

“Lo quería muerto y ahora lo he conseguido”, habría indicado la mujer a los agentes al ser arrestada luego del incidente reportado en abril de 2015.

En 2017, la mujer aceptó un acuerdo con la Fiscalía para declararse culpable de homicidio involuntario. Tan solo cumplió dos años y medio tras las rejas.

Luego de su salida reciente de la cárcel, la mujer nacida en Letuania, antigua república soviética, concedió una entrevista a la revista Elle, en la que, sobre todo, llamó la atención las fotos en las que aparece.

A la entrevistada se le ve bajo el agua en una bañera.

“Yo no me arrepiento de lo que pasó. Ya yo no pienso más,’ y si hubiera pasado esto otro’”, indicó Graswald quien se convirtió al cristianismo estando en prisión.

“Esa es la belleza de ser cristiana. Tú sabes que tienes un futuro brillante”, sostuvo.

“En síntesis, soy la única persona que sobrevivió, y la única que sabe. Así que queda entre Dios y yo. Lo dejaremos ahí. No me importa lo que piensen otros”, agregó.