La historia de este diminuto cachorro se hizo viral y este es el motivo

Con esa sonrisa de oreja a oreja, es difícil imagina todo lo que ha sufrido esta perrita hasta ser adoptada

La perrita que ha conquistado al mundo con su sonrisa.
La perrita que ha conquistado al mundo con su sonrisa.
Foto: Rachel Banon

A pesar de tener solo siete semanas de edad, Layla ya tenido que sobreponerse a numerosos obstáculos antes de ser rescatada.

La hermosa perrita fue encontrada corriendo sola en el tráfico tejano cuando Beaumont Animal Care,  la encontró.

Al principio, Layla era una cosita nerviosa, comprensiblemente abrumada por su nuevo entorno. Pero una vez que se acomodó y se sintió segura, deleitó a los cuidadores ofreciéndole una sonrisa hermosa.

La sonrisa en su dulce rostro se veía muy genuina y sincera, ensalzando sus brillantes ojos marrones. Parecía como si quisiera agradecer a sus nuevos amigos en Beaumont Animal Care por cuidarla.

Sorprendida por la expresión alegre de Layla, la técnica veterinaria Rachel Barron quiso difundir su felicidad con el mundo, compartiendo un video del cachorro en las redes sociales.

Barron habló con The Dodo, un página web con noticias sobre animales, sobre cómo logró que el precioso cachorro sonriera:

“Cuando empecé a hablar como si fuera un bebé, a ella le encantó, comenzó a menear la cola y luego boom, llegó la famosa sonrisa. Fue entonces cuando saqué mi teléfono para grabarlo en video. Era demasiado lindo para no compartir”, explicó.

Los amantes de los perros en todo el mundo se derritieron al ver a la feliz cachorrita, y no pasó mucho tiempo antes de que una familia amorosa viniera a ofrecerle a Layla un hogar para siempre.

Nicole Toney y su esposo ya tenían tres perros rescatados y dos gatos, también adoptados. Pero sabían que Layla encajaría perfectamente en su gran familia.

“Al principio se mostró tímida, pero se notaba que era dulce y estaba emocionada por estar con nosotros”.

No pasó mucho tiempo antes de que Layla se adaptara a la perfección con su nueva familia. Ahora ya juega con sus nuevos hermanos perros y se deja querer por los humanos.

¡No se merece menos!