Cirugías plásticas: evite riesgos

El popular procedimiento brasileño de levantamiento de glúteos (BBL) ha resultado en una tasa alarmante de mortalidad
Cirugías plásticas: evite riesgos
La grasa que se deposita en los glúteos proviene de otras partes del cuerpo del mismo paciente.
Foto: Shutterstock

No hay duda de que la industria de las cirugías plásticas estéticas llegó para quedarse. La cantidad de procedimientos cosméticos realizados en el país aumentó 115% del año 2000 al 2015.

Tan solo en 2018 los estadounidenses gastaron más de $18,000 millones en cirugías plásticas cosméticas y procedimientos mínimamente invasivos, un aumento del 2% con respecto al 2016, de acuerdo con un informe de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS), la organización especializada en cirugía plástica más grande del mundo.

Sin embargo, con este ‘boom’ también aumentó el número de personas que, debido a los riesgos de las cirugías, han resultado víctimas de complicaciones que son más comunes en cirugías estéticas como hematomas, daños nerviosos, infecciones, mala cicatrización, falla de implantes, daños orgánicos e inclusive la muerte.

Según un estudio presentado recientemente por Patient Safety America, los errores médicos prevenibles cobran la vida de 400,000 personas cada año y son la tercera causa de muerte en los Estados Unidos. Muchos de estos errores fatales no son solo de operaciones importantes, sino también de procedimientos de cirugías electivas como la cirugía estética.

Pero más allá de los riesgos, que se pueden presentar en cualquier tipo de cirugía, son las malas prácticas y los médicos sin licencia los puntos que más preocupan a las autoridades.

Por ejemplo, un estudio publicado en septiembre de 2016 por The Doctors Company, la compañía de seguros de malas prácticas médicas más grande del país, analizó 1,438 reclamos contra cirujanos plásticos que estaban asegurados por esta compañía y que los reclamos contra ellos se habían cerrado entre enero de 2007 y junio de 2015.

En el reporte se resaltó que la acusación de negligencia médica más común era el mal desempeño de la cirugía en casi la mitad de los casos, un 49% de ellos, seguido los investigadores encontraron el mal manejo del paciente quirúrgico, un 13% de los casos, el desempeño inadecuado del tratamiento o procedimiento en el 12% de ellos, y en el 6% de los casos fue el hallazgo de un cuerpo extraño retenido o un elemento quirúrgico. Otros casos estuvieron relacionados con el incumplimiento de la confidencialidad y la no obtención del consentimiento.

En la gran mayoría de casos de mala práctica médica el resultado va más allá de lo físico. Este estudio encontró además que los reclamos más comunes estaban relacionados con traumas emocionales, seguidos por problemas de cicatrización, lesiones cosméticas, infecciones, quemaduras, entre otras complicaciones que terminan en largas luchas legales que consumen la paciencia y la tranquilidad de los pacientes.

Además, mientras esta batalla legal consume el bolsillo del paciente, también recrudece la crisis cuando la persona se ve obligada a someterse a una serie de cirugías adicionales para reparar o mejorar el daño causado por el primer procedimiento. Esto puede terminar costando cientos de miles de dólares para corregir un problema que puede no haber sido un problema en un principio.

Revise las credenciales

Verse más joven, o con menos peso, es uno de los ideales impuestos por la sociedad. Un sinnúmero de comerciales, revistas y videos nos recuerdan lo importante y ‘lo fácil’ que es verse como las grandes estrellas. No obstante, el proceso de escogencia para una cirugía estética debe ser tan detallado como el de una cirugía de vida o muerte.

Y es que el acceso a redes sociales ha multiplicado los mensajes publicitarios de cirujanos que ofrecen sus servicios a través de Instagram o Facebook, usualmente compartiendo videos de los procedimientos y encantando a los cibernautas con precios y formas de pago que “son inigualables”.

Pero, más allá del número de seguidores, un paciente que está contemplando la idea de operarse, debe pasar por un proceso de investigación, no solo de los posibles efectos secundarios y las consecuencias de tener esa cirugía completada, sino de la veracidad de la información profesional del doctor que realizará la operación.

Pese a que solo los cirujanos certificados por la Junta Americana de Cirugía Plástica deben realizar cirugías estéticas en el país, a menudo hay noticias de personas sin licencia que realizan procedimientos con graves consecuencias.

De acuerdo con un estudio realizado por los cirujanos Jonathan E. Mayer, del Johns Hopkins Bayview Medical Center en Baltimore, Maryland y David J. Goldberg, de la Escuela de Medicina Mount Sinai en Nueva York, debido a que muchas de las víctimas aceptan procedimientos sin licencia debido a la ‘etiqueta de precio más barata’, es más probable que las víctimas tengan un nivel socioeconómico más bajo.

“La carga de este problema puede ser asumida de manera desproporcionada por las minorías, ya que la mayoría de las víctimas y perpetradores en este estudio fueron hispanos o afroamericanos”, apuntaron los autores.

El peligro del levantamiento de glúteos

El estudio va más allá. Según su análisis, el alto porcentaje de procedimientos de inyección de glúteos puede relacionarse con enfoques culturales en figuras con curvas y glúteos grandes.

Para el Dr. Jeffrey E. Janis, presidente de ASPS, el injerto de grasa glútea, más comúnmente conocido como el popular procedimiento brasileño de levantamiento de glúteos (BBL), ha resultado en una tasa alarmante de mortalidad, que se estima en 1 de cada 3,000 casos, una tasa de muerte mucho mayor que en cualquier otra cirugía estética.

En respuesta a estas figuras inusualmente altas, apuntó Janis, la ASPS, junto a la Sociedad Americana de Cirugía Plástica Estética, la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, la Sociedad Internacional de Cirujanos Regenerativos de Plásticos y la Federación Internacional de Terapéutica y Ciencia Adiposa creó el Grupo de trabajo para la seguridad en el injerto de grasa glútea con el objetivo de realizar estudios para desarrollar pautas de seguridad específicas.

“La seguridad del paciente es la más alta prioridad para los cirujanos plásticos certificados por la junta y este grupo de trabajo multi-sociedad es una colaboración importante y sin precedentes”, indicó Janis. “El grupo de trabajo está preocupado por la alta tasa de mortalidad de esta operación y está investigando agresivamente las formas de hacer que este procedimiento sea más seguro. Esta nueva advertencia enfatiza el riesgo continuo que se está encontrando con este procedimiento”.

Según las estadísticas de la ASPS, en 2017, se realizaron aproximadamente 20,300 procedimientos de aumento de glúteos con injerto de grasa, y el número de procedimientos se ha más que duplicado en los últimos cinco años. “Las complicaciones de la cirugía son probablemente el resultado de numerosos factores, incluida la naturaleza técnicamente desafiante de la cirugía y el hecho de que el aumento en el interés haya provocado que más cirujanos no certificados por la junta y no plásticos realicen la operación”.

“Con cualquier procedimiento cosmético, los pacientes deben buscar cirujanos plásticos certificados por la junta que tengan la capacitación necesaria para realizar estos procedimientos”, dijo el Dr. Janis. “La seguridad del paciente siempre es nuestra principal preocupación, por lo que alentamos a todos los cirujanos y pacientes potenciales a que hablen en profundidad sobre los riesgos significativos asociados con el injerto de grasa glútea antes de considerar una BBL”.

¿Cuáles son los riesgos?

Todas las cirugías conllevan riesgos. De acuerdo con la Junta Americana de Cirugía Plástica, aquellos pacientes que tienen antecedentes de enfermedad cardiovascular, pulmonar, diabetes u obesidad tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones como neumonía, accidente cerebrovascular, ataque cardíaco o coágulos de sangre en las piernas o los pulmones.

Debido a que cada caso es único, se recomienda que el paciente pase una revisión médica en la que entienda también algunas de las complicaciones que se pueden presentar durante el procedimiento:

  • Complicaciones relacionadas con la anestesia
  • Infección en el sitio de la incisión, que puede empeorar las cicatrices y requerir cirugía adicional
  • Líquido acumulado debajo de la piel.
  • Sangrado leve, que puede requerir otro procedimiento quirúrgico, o un sangrado lo suficientemente significativo como para requerir una transfusión
  • Cicatrices evidentes o deterioro de la piel, que se produce cuando la piel se separa de la piel sana y debe eliminarse quirúrgicamente
  • Entumecimiento y hormigueo por el daño nervioso, que puede ser permanente

¿Cómo prepararse?

Expertos en cirugías plásticas han elaborado una lista de cuestionamientos que el paciente debe hacerse así mismo antes de tomar una decisión. Por ejemplo, ¿Cuáles son mis motivos para querer cambiar mi apariencia? o
¿Cuáles son los atributos específicos de mi apariencia que quiero cambiar?

La importancia de estas preguntas radica en que una operación estética puede acarrear cambios de ánimo, dependiendo del resultado que se obtenga. Por eso también hay cuestionamientos específicos para el cuerpo médico, una etapa importante que servirá para saber si se puede o no confiar en las capacidades del cirujano:

  • ¿Cuales son tus calificaciones?
  • ¿Cuánto tiempo ha estado certificado por la junta?
  • ¿Cuántos procedimientos ha hecho similar al que estoy considerando
  • ¿Qué otros profesionales de la salud estarán involucrados en mi cuidado?
  • ¿Qué resultados puedo esperar?
  • ¿Necesitaré un examen físico antes de la cirugía?
  • ¿Existen riesgos únicos a mi historial de salud?

Para confirmar que el médico esté diciendo lo correcto, usted puede ingresar al programa Plastic Surgeon Match de la ASPS, el cual le mostrará los cirujanos miembros de ASPS en su área quienes son los únicos avalados para estos procedimientos.

Cirugías plásticas:

  • En 2018 se realizaron más de 17.7 millones de procedimientos cosméticos quirúrgicos y mínimamente invasivos en Estados Unidos.
  • En 2017 se realizaron aproximadamente 20,300 procedimientos de aumento de glúteos con injerto de grasa, y el número de procedimientos se ha más que duplicado en los últimos cinco años.
  • Este procedimientos ha resultado en una tasa alarmante de mortalidad, se estima que es tan alto como 1 de cada 3,000 casos, una tasa de muerte mucho mayor que cualquier otra cirugía estética.