Philadelphia no necesita a Embiid para ganar a los Nets

Los Sixers supieron ganar en Brooklyn (131-115) sin su estrella con Simmons y Harris estelares

Philadelphia no necesita a Embiid para ganar a los Nets
Caris LeVert fue el mejor de los Nets.
Foto: Brooklyn Nets

BROOKLYN – Con su gran estrella vestido de calle por una tendinitis en la rodilla izquierda, los Philadelphia 76ers tomaron por asalto el Barclays Center de Brooklyn y recuperaron la ventaja de campo en la serie de playoffs ante los Nets, que por segundo partido consecutivo se vieron muy inferiores a los Sixers (131-115, la serie está 2 a 1).

Los de Brooklyn sorprendieron en el primer partido de la serie en Filadelfia, que ganaron con muy buena defensa. Pero los favoritos Sixers tomaron nota y en los dos siguientes partidos no dieron opción al equipo revelación de la temporada en la NBA, unos Nets que a estas alturas de temporada todo el mundo esperaba que estuvieran de vacaciones.

Además, el partido sirvió de venganza para Ben Simmons, jugador All-Star de los Sixers que fue catalogado por Jared Dudley, de los Nets, como un “jugador promedio en ataques estáticos”. Simmons, abucheado por los aficionados locales durante todo el juego, fue el mejor de la noche. Además, “troleó” a Dudley cuando un tiro exterior de éste apenas rozó el aro.

“Creo que fue uno de los partidos más dominantes de Ben”, dijo Brett Brown, su técnico en Philadelphia, tras el choque. “Creo que Ben estuvo excepcional. Aunque le abucheen o esté bajo la lupa de todos, tiene una confianza tremenda”.

Tras dos partidos en la antigua capital, la serie llegó a Nueva York este jueves donde los fanáticos de Brooklyn llenaron la arena de los Nets.

Empujados por un Barclays Center que no dejaba de animar y de agitar miles de toallas blancas, los Nets salieron “enchufados” los primeros minutos con transiciones rápidas y acierto en el tiro –dos triples de Demarre Carroll–, pero pronto los visitantes despertaron, apretaron en defensa y no sólo recortaron la desventaja de los primeros minutos, sino que ya dominaban 32 – 24 al final del primer cuarto.

El partido se sucedía con más prisas que aciertos. Las transiciones duraban segundos, sobre todo las de los Nets, que perdieron multitud de balones en pases precipitados. Los Sixers aprovecharon esas imprecisiones para aumentar la ventaja, aunque el acierto en los minutos previos al descanso de Caris LeVert (19 puntos en la primera mitad con tres triples) y Jarrett Allen mantuvo a los locales dentro del partido.

Pero los de Brooklyn se toparon con una realidad: aún sin Embiid, Ben Simmons (31 puntos y 9 asistencias), Jimmy Butler (16 pts y 7 asis.), Tobias Harris (29 puntos y 16 rebotes) y JJ Redick (26 puntos) suman mucha artillería que los Nets no supieron contrarrestar con sus alocados ataques. Los Sixers terminaron con un porcentaje en triples del 42% por un 22% de los de Flatbush Avenue. Además, la defensa de Philadelphia, siempre ordenada y rapidísima en la transición, no dejaba ganarse la espalda y forzaba ataques estáticos de Brooklyn que generalmente terminaban en una pérdida de balón.

“Creo que hicieron un gran trabajo en defensa”, dijo Kenny Atkinson, coach de los Nets, de su rival. “Pero nosotros también podemos hacer un mejor trabajo moviendo el balón”.

Aún así, un Spencer Dinwiddie inspirado en los últimos minutos del tercer parcial empujó a los Nets a recortar la distancia a menos de diez puntos: 97-90 con el que arrancó el periodo decisivo.

Defendiendo en zona y con un estelar D’Angelo Russell en ataque (terminó con 26 puntos), los Nets se acercaron a seis puntos a falta de 8 minutos. Pero fue un espejismo. Philadelphia nunca perdió el control del partido y supo administrar la ventaja hasta el final.

El sábado se jugará de nuevo en Brooklyn el cuarto partido de la serie. Mucho deberán mejorar los Nets sino quieren que los siguientes sean los dos últimos partidos de la temporada.

“Tenemos que venir el sábado, ganar y esto se convierte en una serie diferente”, dijo Atkinson. “Pero para eso necesitamos mejorar. En los últimos dos partidos no hemos encontrado la solución para frenarlos”.