Mejora tu relación con tu médico

Son muchos los estudios que sugieren que tener una buena relación con tu médico es importante para tu salud. Por ejemplo, una investigación publicada en Plos One en 2017 encontró que las personas que confiaban en sus proveedores de atención médica señalaron que tenían menos síntomas, más satisfacción con su tratamiento y una mejor calidad de vida.

La conexión médico-paciente puede ser particularmente crucial, y complicada, a medida que envejecemos. “Los pacientes mayores pueden tener enfermedades más complejas, como las enfermedades autoinmunes, que pueden ser difíciles de manejar”, dice Ana María López, MD, presidente del Colegio de Médicos estadounidense (American College of Physicians). “Es posible que estos pacientes tomen varios medicamentos y que tengan limitaciones, como audición o visión deficientes, que complican la comunicación”.

Si estás insatisfecho, es esencial tomar medidas para mejorar la relación, dice López. Mientras menos cómodo te sientas con tus médicos, “menor es la probabilidad de que sigas sus consejos o vayas a ellos cuando te sientas mal o se presenten síntomas”, señala. Aquí te presentamos soluciones a 4 problemas comunes entre médico y paciente, además de lo que tu médico necesita de ti y cómo saber que ya es hora de buscar un proveedor de atención médica diferente.

1. Es difícil que te den una cita

El tiempo promedio de espera para que un nuevo paciente vea a un médico de familia en una ciudad grande fue de 29 días en 2017, en comparación con 19.5 días en 2014, según una encuesta realizada por la firma de reclutamiento de médicos Merritt Hawkins. En el caso de especialistas, tomó un promedio de aproximadamente 21 días ver a un cardiólogo y más de 26 días ver a un ginecólogo.

La solución. Si estás realmente enfermo, por ejemplo, si tienes fiebre alta, deberías poder obtener una cita el mismo día o al día siguiente con tu médico de atención primaria. “La mayoría de los consultorios deberían tener algún tipo de sistema al cual puedas tener acceso”, dice Linda Girgis, MD, profesora asistente de medicina en la Escuela de Medicina Rutgers Robert Wood Johnson en Piscataway, N.J.

Si tu médico tiene otra cita, un enfermero practicante (nurse practitioner, NP) o un asistente médico (physician’s assistant, PA) podría atenderte. En casos no urgentes, pide que te pongan en una lista de espera o considera una cita con el NP o PA.

Si se te ha dificultado consultar con un especialista, comunícate con tu proveedor de atención primaria. Si tu médico está de acuerdo en que necesitas que te atiendan antes, puede llamar directamente al consultorio del especialista.

2. El personal del consultorio realmente no ayuda

Desconfía si tienes que batallar con el personal del consultorio del médico porque no te devuelven la llamada ni autorizan el resurtido de tus recetas, o si los empleados de la recepción no están dispuestos a ayudarte con problemas como una sala de espera abarrotada o tu necesidad de hablar con el médico fuera del horario de atención.

“Si el personal parece ser un desastre y no organizan bien las cosas, también es muy probable que estén reflejando el estilo de manejo del médico, lo cual no es bueno”, dice Girgis. “Esto aumenta las posibilidades de que alguien, ya sean los propios médicos o su personal, puedan cometer un error médico”.

La solución. Dile a tu médico lo que está pasando para que pueda abordar los problemas, aconseja Girgis. Algunos médicos te darán su número de teléfono celular o dirección de correo electrónico para que puedas comunicarte con ellos más fácilmente.

3. Sientes que no te escuchan

Debido al uso de registros de salud electrónicos, tu médico puede pasar más tiempo escribiendo en los dispositivos durante tus visitas al consultorio. De hecho, los que usan tabletas en la sala de evaluación pasan casi un tercio del tiempo mirando una pantalla, según un estudio de 2014.

Si la atención de tu médico está dividida, la comunicación puede ser difícil y el riesgo de errores puede ser mayor, dice Kevin Fiscella, MD, MPH, codirector del Centro de investigación sobre comunicación y desigualdades del Centro Médico de la Universidad de Rochester en New York. “Si están haciendo algo como enviar una receta para que la surtan, podrían cometer un error”, dice.

Un médico que no pone atención a tus preocupaciones, te interrumpe, o no te deja hablar, puede tener un efecto negativo en tu atención. De acuerdo con un estudio publicado en 2017 en la revista JAMA Surgery, los pacientes de cirujanos que tenían más quejas por un comportamiento poco profesional o irrespetuoso tenían una tasa de complicaciones 14% más alta.

“La falta de respeto hace que un paciente no se sienta en confianza para decirle al médico acerca de un síntoma o complicación de un tratamiento”, dice Michael Hochman, MD, MPH, director del Gehr Family Center for Health Systems de la Escuela de Medicina Keck en USC en Los Angeles.

La solución. Expresa tu sentir. Por ejemplo, dile a tu médico que sientes que no te están prestando atención o que te resulta difícil poder hablar con ella cuando está mirando su computadora o tableta. “Debería ser una herramienta para ayudar con la comunicación en lugar de una barrera”, dice López. Y si tu médico considera que necesita usar una computadora, puede ubicarla de tal manera que tú puedas ver lo que escribe, o puede sentarse a tu lado mientras usa su tableta.

Si tu médico es brusco o despectivo, lleva a un familiar o amigo a la cita para que haga las preguntas que no quieres hacer. A menudo es mucho más fácil de esa manera, dice Fiscella.

4. El doctor parece estar indeciso

Cuando tu médico de atención primaria parece estar sorprendido por tus síntomas, es posible que sientas que no está a la altura de la situación. De hecho, alrededor del 20% de las personas que buscaron una segunda opinión en la División de Medicina Interna General de la Clínica Mayo recibieron un diagnóstico completamente nuevo, según un estudio de 2017.

La solución. Dale a tu médico la oportunidad de resolver los problemas. Algunas afecciones, como la fibromialgia, pueden ser difíciles de diagnosticar. “Los mejores médicos son los que están dispuestos a aceptar cierta incertidumbre y no reaccionar de forma exagerada, porque el tiempo resuelve muchos problemas”, señala Hochman.

Sin embargo, tu médico debe tener un plan. Por ejemplo, si tienes dolor debe ofrecerte estrategias para aliviar el malestar. Si no es receptivo, busca una segunda opinión. (Haz lo mismo para cualquier diagnóstico serio).

Lo que tu médico necesita de ti

Comparte lo siguiente con tu médico para que pueda brindarte la mejor atención posible:

Información sobre otros profesionales médicos que te atienden. Proporciona los nombres y los números de contacto no solo de otros médicos que te atiendan, sino también de quiroprácticos, nutricionistas y fisioterapeutas. Esto mejora el enfoque de equipo y reduce el riesgo de pruebas duplicadas y tratamientos contradictorios.

Honestidad. No olvides que es importante ser franco acerca de hábitos como fumar o consumir alcohol y problemas como la incontinencia o la pérdida de memoria. Los problemas de memoria, por ejemplo, en ocasiones pueden ser un efecto secundario de un medicamento. “Si tu médico no lo sabe, no podrá ayudarte”, dice Hochman.

Una lista completa de medicamentos. Esto debe incluir medicamentos de venta libre y cualquier suplemento dietético que tomes. Ambos pueden causar efectos secundarios e interactuar con tus medicamentos con receta.

Un resumen de tus síntomas. Esto debería incluir cuándo empezaron los síntomas, si aumentan o disminuyen, si están empeorando o mejorando, y el efecto que tienen en tus actividades cotidianas. “Los síntomas suelen dar más información que un examen físico y una prueba médica”, dice Hochman.

¿Llegó la hora de cambiar de médico?

La mayoría de los médicos responderán cuando les plantean problemas en la relación. Pero en algunos casos, podrías considerar buscar a otro proveedor de atención médica. Estas son 3 situaciones a considerar:

Siempre te sientes apresurado durante las citas. Muchos médicos están ocupados, pero si nunca hay tiempo suficiente para hablar sobre tus preocupaciones y el médico no llega a responderte de manera detallada, te están dando menos de lo que mereces recibir. “Tu médico debe tomarse el tiempo para responder todas tus preguntas e inquietudes a fondo”, dice Girgis.

Tu médico no comparte información relevante contigo. Ya sea que se trate de efectos secundarios potenciales de un medicamento, un diagnóstico o los resultados de exámenes médicos, siempre debe mantenerte informado. Tú formas parte del proceso de la toma de decisiones.

El médico no coordina sus acciones con tus otros proveedores de atención médica. Tu médico de atención primaria es el mariscal de campo de tu equipo de atención médica y debe revisar todos los reportes de los especialistas, comunicarse con ellos según sea necesario y mantenerte informado sobre sus recomendaciones. Si no lo hace, tu equipo puede perder información importante que podría afectar tu salud.

Nota del editor: Este artículo también apareció en la edición de febrero de 2019 de Consumer Reports en temas de Salud.

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