AARP demanda acciones a Albany para evitar el alza de precio de fármacos

La organización quiere permitir la importación de medicamentos e investigar pactos de demora de entrada de genéricos
AARP demanda acciones a Albany para evitar el alza de precio de fármacos
El 40% de los adultos mayores piensan que tienen que reducir necesidades básicas para poder pagar medicinas./Archivo
Foto: Getty Images

Para las personas mayores o quienes tienen enfermedades crónicas rellenar el pastillero semanal puede ser el gasto más elevado de su presupuesto. Cuando se vive con cheques de la seguridad social o insuficientes ahorros se hace complicado porque el aumento de los medicamentos recetados superan cuatro veces la tasa de inflación (la subida general de precios). AARP demanda de los legisladores de Álbany medidas para proteger a los consumidores de estas subidas.

La organización que vela por los intereses de los mayores se ha reunido con miembros del capitolio estatal para pedir medidas que impidan que medicamentos esenciales para muchas personas no tengan que decidir si seguir sus tratamientos, comer o pagar las facturas de la electricidad.

Las cuentas que maneja AARP apuntan a que los precios de los medicamentos que se venden con prescripción del doctor han aumentado un promedio del 8.4% entre 2006 y 2017 mientras que la tasa general de inflación (el resto de los precios en la canasta del consumidor) han aumentado una media del 2.1%. Solo en 2015 los precios minoristas de 268 medicamentos de marca de gran consumo crecieron un 15.5%.

Con la campaña “Basta con medicamentos costosos”, esta organización propone una serie de medidas para evitar estas subidas excesivas. Por un lado, se quiere que se permita la importación segura de medicamentos para los que se necesita prescripción “a precios sustancialmente más bajos de los que pagan actualmente los residentes del estado de Nueva York).

En AARP argumentan que el mercado farmacéutico ya es global ya que según la propia información de la Administración de Alimentos y Medicamentos del país (FDA), se importan más del 40% de los medicamentos terminados y el 80% de los ingredientes activos de estos.

Por otro, lado se quiere obligar a las compañías farmacéuticas a revelar los llamados acuerdos de “pago por demora”. Con ellos se paga para demorar el ingreso al mercado de medicamentos genéricos menos costosos. Este grupo quiere que el fiscal general del estado tenga autorización para hacer públicos estos acuerdos y que todos los consumidores vean cómo se evita “que los productos competitivos más económicos lleguen a manos de quienes los necesitan y por cuánto tiempo”.

La Comisión Federal de Comercio (FTC) calcula que los acuerdos de pago por demora cuestan a los consumidores unos $3,500 millones. En estos acuerdos se pacta retrasar la entrada de medicamentos genéricos durante un promedio de año y medio obligando a quienes tienen necesidad de fármacos a pagar hasta un 85% por los de marca.

Adicionalmente, se quiere por un lado que desde Albany salga una legislación que permita al fiscal general procesar en caso de que haya manipulación de precios de medicamentos y por otro que se prohíba que los planes de salud aumenten el costo de un medicamento específico para el paciente durante el año de vigencia del seguro.

 Las cifras de una crisis

  • La epiferina, para el shock anafiláctico, valía $94 em 2007. Hoy, la misma dosis, vale $600.
  • El antiparasitario Daraprim aumentó de $13.50 a $750 por pastilla luego de una adquisición en 2015.
  • Uno de cada seis residentes en el estado de Nueva York tiene 65 años o más y el 14% de ellos vive en la pobreza.
  • A nivel nacional casi el 40% de los adultos mayores dicen que es posible que tengan que reducir otras necesidades básicas, como alimentos, combustible y electricidad, para poder afrontar el costo de los medicamentos recetados, según AARP.
  • El 39% de los adultos mayores no compraron un medicamento recetado y el 63% dijeron que el costo de los medicamentos recetados no es razonable.