Pasó la noche bebiendo y al día siguiente su sobrina desapareció: el alcohol lo hizo hacer “cosas criminales”

La policía encontró su cadáver bajo la maleza a menos de una cuadra de su casa

Su sobrina de cinco años despareció tras una larga noche de borrachera. Su familia tampoco podía encontrarlo a él. Pero horas después la policía lo arrestó por considerarlo sospechoso de la desaparición.

Tras cinco días de búsquedas intensas, la pequeña del estado de Utah no aparecía.

La policía temía lo peor. Su sangre fue hallada en el reloj de mano y la sudadera de su tío de 21 años, Alex Whipple, dijo el alguacil de la ciudad de Logan, Gary Jensen.

También se halló su sangre en un cuchillo roto, sacado de la cocina de la casa, un pedazo de tubo y la falda que llevaba puesta la hallaron enterrada en el patio de la casa a poca profundidad, según documentos de la fiscalía consultados por la agencia de noticias The Associated Press.

Whipple ha sido acusado con asesinato agravado, secuestro de un niño, obstrucción de la justicia y profanación de un cadáver, un cargo relacionado con su supuesto intento de ocultar el cadáver.

Los investigadores habían estado buscando a Elizabeth Shelley, Lizzy, desde que su madre la reportó como desaparecida la mañana del sábado. Pero Whipple no había confesado el asesinato ni quería dar pistas sobre el paradero de su sobrina.

Pero la tarde de este miércoles el joven por fin dijo dónde había dejado el cadáver de la pequeña.

Horas después de que lo acusaran de un asesinato, le dijo a su abogado el secreto. Y la policía halló el cadáver de quien creen es Shelley bajo la maleza y unos árboles a menos de una cuadra de su casa.

Partidas de buscadores ya habían pasado por el área donde encontraron el cuerpo sin haberlo detectado, dijo Jensen.

La noche antes de la desaparición de Lizzy, el joven había estado bebiendo con su hermana y su novio que vive en casa. Cuando despertaron, la puerta de la casa estaba abierta y la niña y su hermano ya no estaban.

Whipple ha dicho a la policía que a veces tiene lagunas mentales cuando toma, periodos en los que no recuerda lo que ha hecho, en los que ha hecho “cosas criminales”.

“No hay palabras para expresar la tristeza y la desesperanza que sentimos hoy”, dijo en un comunicado la madre, Jessica Whipple, por medio de otra persona.

“Esto no terminó como queríamos, pero en la tristeza nos consuela el esfuerzo de la gente por encontrar a Lizzy. Nunca nos hubiéramos esperado este efluvio de amor y apoyo. Fue hermoso”, añadió.

Whipple tiene antecedentes penales que incluyen un asalto relacionado con violencia doméstica, posesión de un vehículo robado y cargos relacionados con drogas.

Su abogado, Shannon Demler, dijo que su cliente sabía que había hecho “algo que es inexcusable”, según The Associated Press.

Según documentos de la corte, Whipple hizo mención a “lo malvado que es el mundo en que vivimos”, mientras hablaba sobre sus problemas en la infancia.

Por Luis Hernández