Boricuas de Nueva York celebran con orgullo la edición 62 de su desfile nacional

El gobernador Cuomo anunció nuevos planes para ayudar a la reconstrucción de la isla, dos años después de la tragedia causada por el huracán María

El gobernador Andrew Cuomo, la fiscal general Letitia James y otros funcionarios electos enarbolaron la bandera puertorriqueña durante el desfile.
El gobernador Andrew Cuomo, la fiscal general Letitia James y otros funcionarios electos enarbolaron la bandera puertorriqueña durante el desfile.
Foto: Ramón Vera / El Diario

La boricua Josefina Ruiz solo ha faltado una vez en su vida, desde que vive en Nueva York, al Desfile Nacional Puertorriqueño. El año pasado no participó, porque “su isla todavía estaba destruida por el huracán María”. Pero este domingo, la residente de El Bronx, se levantó temprano para celebrar al lado de millones de personas en la Quinta Avenida de la Gran Manzana, el orgullo de su cultura.

“Me levanté pensando en la canción de mi Marc Anthony. Voy a reír, voy a bailar, vivir mi vida… no hay que llorar”, cantó Ruiz, para quien la herida de los destrozos del fenómeno natural que impactó a la isla, sigue abierta.

“Perdí a un hermano, pero hoy estamos celebrando y bailando, porque necesitamos desde aquí, desde la capital del mundo, gritar como pueblo que tenemos fuerza para seguir adelante y que somos ciudadanos de este país. Hoy mi isla está mejor en comparación con 2017, pero todavía nos falta”, aseveró la jubilada.

Como Josefina, centenares de boricuas acompañados por neoyorquinos y visitantes de incontables nacionalidades, formaron parte de una fiesta que ondeó la bandera azul, blanca y roja, en este desfile en su edición 62, que tuvo como lema “Un pueblo. Muchas voces”.

Considerado como uno de los desfiles culturales más grandes de Estados Unidos, la Junta del Desfile Nacional de Puerto Rico quiso celebrar en esta ocasión la creatividad y la diversidad de la diáspora y rindió un homenaje a todos los que han contribuido con la recuperación de la isla.

La algarabía, los ritmos de los tambores y de las tradiciones más diversas de Puerto Rico se entrecruzaron en la famosa Avenida de Manhattan, que estuvo colmada de desfiles, carrozas, pero también de muchos políticos que quisieron conectarse con la celebración boricua en una ciudad, en donde se estima residen más de 850,000 boricuas.

De acuerdo con las estimaciones, más de 1,500,000 de espectadores disfrutaron de esta fiesta que tuvo como uno de sus principales atractivos a Ricky Martín como Gran Mariscal, además de la presencia de estrellas como José Feliciano, la India, Bobby Sanabria y decenas de personalidades de diversas disciplinas del país caribeño.

El astro boricua, Ricky Martín, como Mariscal del evento resaltó la cultura del pueblo costero de Loíza en Puerto Rico.

Más de 5,000 funcionarios de la Policía de Nueva York (NYPD) custodiaron el multitudinario encuentro. El sargento Carlos Nieves de la Uniformada, explicó que “no se registraron hechos violentos ni incidentes que lamentar, pero que las cifras oficiales del operativo, serán dadas a conocer este lunes”.

Por su parte, Lilia Cardona, una puertorriqueña residente de Brooklyn, que desde 40 años busca estar en primera fila en este desfile, se mostró feliz de asistir nuevamente a una conmemoración, que de acuerdo a su criterio, “es capaz de decirle a todo el mundo que los puertorriqueños somos una fuerza indetenible en esta ciudad. Somos música, pero también trabajo”, expresó emocionada.

Lilia Cardona asegura que el desfile de Puerto Rico lo espera cada año con fervor

También Carmen Martínez, una boricua nacida en Luquillo y quien vive en Nueva York desde hace 40 años, sintió que este desfile es una oportunidad para “celebrar nuestra cultura, es estar sentada aquí y tener un poquito de mi isla. Hoy me siento feliz a pesar de que las cosas no están muy bien económicamente en Puerto Rico, pero nosotros, vamos para adelante”.

Carmen Martínez tiene 40 años formando parte de esta fiesta del orgullo boricua

Más apoyo para la Isla

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo fue una de las personalidades políticas que acompañó la jornada, desde el inicio del desfile que arrancó en la calle 44, con la Quinta Avenida.

Tras cortar la cinta que daría inicio oficial a la actividad y rodeado de asambleístas demócratas y miembros del comité organizador de este desfile, que este año reunió a más de 10,000 participantes, el mandatario neoyorquino anunció una serie de nuevos esfuerzos para apoyar la recuperación de Puerto Rico, tras los daños causados por los huracanes Irma y María en 2017.

“Aunque el Gobierno federal olvidó un hecho importante, que es que los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses, el estado de Nueva York dijo desde el primer día que estaremos con Puerto Rico en cada paso”, dijo Cuomo.

El gobernador creó una comisión especial que va a reunir ideas para realizar un monumento en honor a las víctimas del fenómeno natural que causó aproximadamente 2,900 muertes. El memorial estaría ubicado en Battery Park City.

Por su parte, la vicegobernadora Kathy Hochul, comentó que “a diferencia del Gobierno federal, Nueva York ha estado al lado del pueblo de Puerto Rico desde que azotaron los huracanes, ayudando al esfuerzo de recuperación de todas las maneras posibles”.

El gobierno de Nueva York aprovecho para anunciar, además, que enviarán un último grupo de 300 estudiantes voluntarios de SUNY y CUNY por 10 semanas en este verano, como parte de la estrategia técnica de reconstrucción de áreas de la isla que todavía están afectadas.

 

En cifras

1,500,000 espectadores aproximadamente disfrutaron del desfile boricua entre las calles 44 y 86 de la Quinta Avenida.

10,000 personas participaron en el evento, entre carrozas, marchas y exhibiciones musicales y culturales.

5,000 funcionarios de la Policía de Nueva garantizaron la seguridad del evento en todo el perímetro de la actividad.

850,000 puertorriqueños residen en la Gran Manzana