Gobernador Rosselló debe escuchar la voz del pueblo

El Gobernante de Puerto Rico ha perdido popularidad. Su figura está seriamente dañada a raíz del escándalo de corrupción
Gobernador Rosselló debe escuchar la voz del pueblo
LLueven los pedidos de renuncia contra gobernador de Puerto Rico.
Foto: Thais Lorca / EFE

Puerto Rico necesita un líder que goce con un respaldo popular sólido para enfrentar los serios problemas que tiene ante sí. El gobernador Ricardo Rosselló no es esa persona.
El jefe ejecutivo de la isla aspira a la reelección en 2020, sin embargo los puertorriqueños tienen buenos motivos para querer que se vaya ahora.

La figura del líder del Partido Nuevo Progresista está seriamente dañada después de haberse dado a conocer cientos de páginas de un chat que mantenía con sus allegados, cuyo contenido deja al descubierto la incapacidad de que Rossello pueda gobernar eficientemente.

El contenido del chat realizado en Telegram fue entregado anónimamente al Centro de Periodismos Investigativo de Puerto Rico. Allí Rossello comparte con integrantes de su gobierno opiniones entre diciembre 2018 hasta finales de enero de 2019 en donde sobresalen, comentarios despectivos, homofóbicos, misóginos y manipulaciones políticas.

A lo largo del chat se lee cómo planean y desarrollan campañas para desacreditar a políticos a través de las redes, como la alcaldesa de San Juan Carmen Yulín Cruz, quien puede ser un rival de Rosselló en 2020. Se ve también cómo se piensa cambiar “la narrativa” con respecto a “los atrasos y culpa” sobre la reconstrucción de Puerto Rico. Se habla de cómo comunicar un mensaje -contrario a lo que hace piensa hacer.

A Yulín Cruz, como a la expresidente del Concejo Municipal de Nueva York Melissa Mark Viverito, se las trata de “p…” y se mofan de la sexualidad del cantante Ricky Martin. Estas son solo algunas de las tantas burlas que están reservadas para numerosos políticos.

Rosselló pidió el perdón que suelen pedir los que son descubiertos. Sus comentarios son confusos. Que no sabía bien del chat, que lo dicho es después de “días de trabajo de 18 horas”. Aunque el chat muestra el uso continuo de la conversación en Telegram durante horario laboral.

Es irónico que Rosselló haya aceptado la renuncia de varios de los integrantes del chat y haya despedido a otros, aludiendo a que “resulta imposible para mi y para quienes esperan los más altos estándares éticos y de comportamiento” continuar con la controversia que distrae de los importante. No hay motivo para que el gobernador se excluya de esa lista.

Como si fuera poco, hay seis funcionarios de su gobierno y contratistas detenidos por el supuesto desvío de por lo menos 17 millones de dólares federales, cuyo destino era la educación y la salud. El escándalo es hoy aprovechado por la Casa Blanca para justificar su reticencia en la ayuda tras el huracán María.

Rosselló ya tenía problemas. Existe un gran desagrado por demorarse un año en tener la cifra de muertos después del huracán. Estos últimos acontecimientos, como dijo el gobernador, “obstaculiza la gestión pública”. Por lo cual, lo mejor es renunciar.