¿Puede un inmigrante mayor de 60 años pedir la “green card” para su joven pareja?

Los llamados 'sugar daddy' y 'sugar momma' podrían enfrentar mayor escrutinio

USCIS investiga a fondo para evitar fraudes matrimoniales.
USCIS investiga a fondo para evitar fraudes matrimoniales.
Foto: John Moore/Getty Images

En estricto sentido, sí, un adulto mayor casado con alguien mucho más joven puede patrocinar la Resiencia Permanente de su cónyuge, aunque el proceso podría ser complicado.

A los hombres de cierta edad que mantienen relaciones con jóvenes se les conoce como “sugar daddy”, mientras que a las mujeres en las mismas condiciones se les ubica como “sugar momma”, sobre todo si son los responsables de los gastos económicos de su pareja. Incluso hay aplicaciones de citas exclusivas para este tipo de relaciones.

En temas migratorios, el asunto no tendría por qué ser complicado, si la pareja presenta evidencia suficiente ante Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) de que su relación es real, no un fraude.

Un caso reciente fue consultado al abogado Allan Wernick director del programa Citizenship Now! de la Universidad de Nueva York, quien compartió la respuesta en su columna en el Daily News.

El hombre dijo tener 65 años, que estaba a punto de obtener la ciudadanía estadounidense. Está casado con una mujer de 24 años, para quien pretendía solicitar la Residencia Permanente.

El abogado Wernick no se fue por las ramas: “Haga un esfuerzo adicional para proporcionar evidencia de que su matrimonio es de buena fe o ‘real'”. Agregó que de poder demostrarlo no habría problema alguno.

Recordó que los oficiales de USCIS tienen los mismos prejuicios para cualquier tipo de pareja, es decir, su trabajo es obtener la suficiente evidencia de que el matrimonio es legítimo, pero si hay diferencias de edad o de razas, su escrutinio es mayor.

“Con suficiente evidencia, debería estar bien”, expuso Wernick, quien señaló que esas pruebas podrían ser fotos de viaje, con miembros de la familia, registros de una misma cuenta bancaria, seguro médico, declaraciones de impuestos conjuntas, pruebas de que el cónyuge es el contacto médico principal y cualquier otro documento que soporte la relación legítima.