El abogado migratorio de Melania Trump critica duramente al presidente

Al abogado de Melania no le tembló la mano para señalar duramente a Trump

Para Michael Wildes Trump solo amenaza para ganar puntos políticos con sus votantes
Para Michael Wildes Trump solo amenaza para ganar puntos políticos con sus votantes
Foto: Stephanie Keith/Getty Images

El abogado de inmigración de Melania Trump, esposa del presidente, ha criticado duramente la macro-redada contra indocumentados impulsada por Donald Trump.

“Es sólo un ejemplo más del espectáculo por encima de la política sólida, y no contribuye en nada a hacer más seguro el país”, ha escrito Michael Wildes en una tribuna periodística.

El presidente avanzó el 17 de junio que “millones” de indocumentados serían deportados en cuestión de días.

Esta operación se retrasó, pero finalmente el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) lanzó una redada, también confirmada por Trump, que debía permitir la detención de al menos 2,000 personas en 10 ciudades en el curso de una semana. Finalmente, sólo arrestó a 35.

“Cuando el presidente tuiteó en junio sobre las redadas, entonces inminentes, estaba claro que sólo le interesaba mostrar que era duro en inmigración”, ha opinado Wildes. El letrado recalcó que estas operaciones requieren de secreto, y opinión que anunciarlas sería como decirle al enemigo dónde se producirá un ataque durante una guerra.

En cualquier caso, Wildes ha querido resaltar en todo momento que los migrantes no son el enemigo, ni son “criminales encallecidos”, sino que la gran mayoría respetan la ley y merece nuestro respeto por su valentía mientras temían que, en cualquier momento de la noche, un grupo de agentes armados tocara a su puerta para llevárselos.

Wildes, que se declara a sí mismo “devoto demócrata”, es alcalde de Englewood, un municipio de Nueva Jersey de casi 30.000 habitantes al otro lado del río Hudson de la ciudad de Nueva York.

Pero también es abogado de Melania Trump y de sus padres, a los que consiguió la ciudadanía mediante un proceso que el presidente ha denigrado como “emigración en cadena”.

Melania Trump, nacida en 1970, llegó a Estados Unidos por primera vez en agosto de 1996 con visado de turista; menos de dos meses después, obtuvo un permiso H-1B para trabajar como modelo, que se fue renovando anualmente hasta que en 2001 obtuvo la green card gracias a sus “méritos extraordinarios”.

En 2006, transcurrido los cinco años que obliga la ley, pudo obtener la nacionalidad; un año antes se había casado con Trump.

Una vez naturalizada, obtuvo el derecho a traer a sus padres al país. Ellos podrían haber llegado por sus propios méritos, con un visado de trabajo, pero Viktor Knavs era chofer y vendedor de carros y con 73 años ya estaba retirado. Su mujer trabajaba en una factoría textil y, con 71 años, también estaba retirada. En agosto de 2018, lograron la ciudadanía.

La inmigración por reunificación familiar permite a los residentes permanentes y ciudadanos estadounidenses traer a algunos de sus seres queridos al país. Trump la ha rebautizado como “inmigración en cadena” (porque la persona a la que traes puede a su vez traer a otra, y así hasta el infinito), y ha intentado recortarla, aunque su propuesta fracasó en el Senado.

Por Bruno G. Gallo