Inmigrantes indígenas dicen ser excluidos y exigen se restituya iniciativa de salud

El Departamento de Salud defiende política de equidad para todos los neoyorquinos

NUEVA YORK.- Varias organizaciones que agrupan a inmigrantes indígenas, vienen promoviendo acciones para instar al Departamento de Salud e Higiene Mental de la Ciudad de Nueva York (DOHMH) a no eliminar la iniciativa de salud para las comunidades indígenas, que tiene esa agencia.

Desde hace aproximadamente un mes, madres, padres, jóvenes y niños migrantes indígenas se presentan en los exteriores de la sede del DOHMH, en Long Island City, con pancartas y fotografías, para lanzar cantos tradicionales y consignas de justicia.

La eliminación del programa sería perjudicial para la comunidad indígena.

Los miembros de organizaciones como la Red de Pueblos Trasnacionales, el American Indian Community House y Endangered Language Alliance, volvieron este martes a manifestarse para recordar que aún no reciben respuesta a la carta que hicieron llegar a la Comisionada de Salud, doctora Oxiris Barbot, en la que apelaron a rever la eliminación de la referida iniciativa.

La carta enviada al DOHMH alega que la mayoría, “enfrentamos discriminación y exclusión de los programas de gobierno desde nuestros países de origen, muchas veces obligándonos a migrar. Y al llegar a la ciudad de Nueva York, nos enfrentamos a una profunda brecha entre nosotros y el resto de la sociedad. Vivimos discriminación cultural y lingüística en el trabajo, en la vida diaria, e incluso cuando buscamos acceso a los programas de salud de la Ciudad.

“En estos tiempos de odio y racismo creciente en los Estados Unidos, queremos una ciudad solidaria, que reconozca las necesidades y propuestas de las minorías organizadas. Y mucho más, si se trata de grupos indígenas”, dijo Marco Castillo, representante de la Red de Pueblos Trasnacionales.

El programa de salud, permitió apoyar el desarrollo de traductores, de juegos infantiles que promueven la salud en lenguas indígenas y un taller de textiles indígenas que hizo posible que 28 mujeres migrantes recuperaran esas tradiciones para compartirlas con sus hijos y crear espacios saludables en la comunidad.

“El Departamento de Salud está comprometido con la equidad en salud para todos los neoyorquinos. El proyecto al que se hace referencia, fue una colaboración con una organización comunitaria para explorar las necesidades de salud de las comunidades indígenas latinoamericanas en la ciudad de Nueva York. Proporcionaron información valiosa y en el último año, les facilitamos $16,000 para financiar esa iniciativa”, dijo Pedro Frisneda, portavoz del DOHMH.

“La financiación para este proyecto en particular no se ha continuado, pero valoramos las contribuciones y los conocimientos informativos que surgieron de este esfuerzo que enriquecen la agenda de equidad en salud del Departamento”, agregó el funcionario.

La red está conformada por indígenas de varios países centroamericanos, de Ecuador, Perú e inclusive por nativos norteamericanos, pero en su mayoría la integran indígenas mexicanos de las etnias Mixteco, Mazahua, Nahuatl, Tlaxcalteco.

“La iniciativa de salud es muy importante para todos los pueblos indígenas que vivimos en la ciudad de nueva York, Es un espacio para manifestar que nuestras necesidades son importantes. Desafortunadamente, quienes dirigen estas oficinas no entienden nuestras necesidades”, defendió Fabian Muenela, indígena quichua ecuatoriano.

Muenela añadió que la red quiere tener la oportunidad de dialogar sobre las particularidades de la comunidad indígena en materia de salud.

“El Gobierno tiene la obligación porque este es un territorio indígena, del que nos han venido despojando”, insistió el fundador de Kichiwa Hatari.

Entretanto, Margarita Rodríguez, de Tehuacán, Puebla, parte del Grupo Unidos Abriendo Fronteras dijo, “exigimos al Departamento de Salud que nos apoye, que no retire los fondos para poder llevar a cabo nuestro taller de bordado. Queremos que sigan lo haciendo en beneficio de todas las comunidades indígenas y que respeten nuestros derechos”.

Los indígenas consideran que cancelar esta iniciativa, es un acto de discriminación que pone en riesgo a sus comunidades. Los manifestantes prometieron volver hasta obtener una respuesta satisfactoria por parte del Departamento de Salud.

De acuerdo con el Consulado de México en Nueva York, 250,000 migrante mexicanos que residen en esta ciudad de identifican como indígenas, lo que nos convierte en el grupo social más grande de la comunidad mexicana en Nueva York.