Madre lleva 39 años esperando justicia por su hija, secretaria legal asesinada en Brooklyn

La adolescente fue hallada en una camioneta con un cable alrededor del cuello

Madre lleva 39 años esperando justicia por su hija, secretaria legal asesinada en Brooklyn
Lorraine Snell tenía 19 años en 1980
Foto: captura pix11

Pearl Snell-Holder cumplió 81 años este mes, por lo que ha pasado casi la mitad de su vida esperando justicia por su hija Lorraine, estrangulada en septiembre de 1980 en Nueva York.

Hace 39 años Lorraine era una joven secretaria legal que trabajaba para la oficina del Fiscal del Distrito de Brooklyn.

Tenía apenas 19 años.  “Y este monstruo simplemente vino y le quitó la vida”, dijo la madre a Pix11 durante una entrevista al cumplirse un nuevo aniversario del crimen.

Se refiere a James Burrus, el principal sospechoso del caso, según NYPD, quien siempre ha negado su participación. Hoy tiene 63 años y es un predicador en Staten Island.

Al momento del asesinato, Burrus estaba casado con una prima de Lorraine, Barbara, y la joven víctima había ido a su fiesta de bodas.

“Esos policías me revisaron de la cabeza a los pies”, dijo Burrus en 2014. “Tenían a un tipo que venía a recoger debajo de mis uñas”.

Burrus admitió haber visto a Lorraine en el restaurante “Midwood Terrace” la noche del 24 de septiembre de 1980. La joven había ido a hacer un pago inicial de $400 dólares para su fiesta de compromiso.

Afirmó que caminó con Lorraine camino a casa bajo la lluvia esa noche.  Su cuerpo fue encontrado 12 horas más tarde en el asiento trasero de una camioneta con un cable alrededor del cuello. El auto estaba cerca de la estación Newkirk Avenue del Metro, detrás de un supermercado donde solía trabajar Burrus y pertenecía a su antiguo jefe.

Burrus luego admitió haber robado una parada de taxis esa misma noche y terminó yendo a prisión por ese crimen.

Salió de la cárcel convertido en predicador, llamándose obispo. Hoy ofrece servicios religiosos en un garaje que se encuentra detrás de una lavandería en Staten Island.

El asesinato de Lorraine Snell sigue sin resolverse, pero el escuadrón de casos fríos de la policía de Nueva York tiene la esperanza de reunir la evidencia original y utilizar tecnología de ADN mejorada para resolverlo.

Pearl Snell-Holder se ha reunido este año con miembros de la oficina del fiscal de Brooklyn y promete que no se irá hasta que se cierre este caso. “Si piensan que voy a darme la vuelta y hacerme la muerta… voy a estar aquí”.