Veterano de guerra deportado regresará a EEUU… muerto

Su deportación representó la pérdida de beneficios médicos que otorga el VA a quienes sirvieron en las fuerzas armadas de Estados Unidos

Francisco Rodarte, veterano de guerra deportado.
Francisco Rodarte, veterano de guerra deportado.
Foto: Cortesía Repatriate Our Patriots

Un veterano de guerra no pudo recibir la atención médica que requería ni los beneficios que otorga la Administración de Asuntos de Veteranos (VA) debido a que fue deportado a México donde este fin de semana murió al sufrir un derrame cerabral y un paro cardiaco.

El último deseo de este veterano de guerra llamado Francisco Rodarte fue regresar a Estados Unidos, donde radica la mayoría de su familia.

Le decían “Panky”, tenía 68 años de edad y nació en Chihuahua, México, pero creció en El Paso, Texas, donde se alistó en el Ejército de los Estados Unidos para servir durante la guerra de Vietnam como soldado de infantería.

En 1974 fue dado de alta con honores del servicio militar y en el 2002 las autoridades de inmigración lo deportaron debido a los problemas con la justicia en los que se metió y por los que cumplió sentencia de cárcel.

Desde entoces se dedicó a dirigir una casa de apoyo a exconvictos en la frontera de Ciudad Juárez y más tarde se mudó a Querétaro, en el centro de México, donde era pastor y donde murió la tarde del domingo 8 de diciembre al no tener los recursos suficientes para que le practicaran la cirugía que requería.

El peso de la deportación

“Esto pudo haberse evitado si hubiera tenido acceso a los beneficios de atención médica de VA o en primer lugar si no lo hubieran deportado”, lamentó Repatriate Our Patriots.

“Desafortunadamente nuestro país continúa ignorando las necesidades de los veteranos, en especial de aquellos que han sido deportados”, criticó esa misma organización que aboga por los veteranos de guerra deportados. “En momentos como estos es cuando realmente podemos darnos cuenta que una deportación pesa como una sentencia de muerte“.

Rodarte le habría dicho a Albert Knox, uno de sus amigos que lo acompañó en los últimos días desde que fue hospitalizado, que si algo salía mal quería que fuera llevado a El Paso y enterrado en la base militar de Fort Bliss.

Ezekiel Ivy Tijeras, director de la Casa de Apoyo al Veterano Deportado en Ciudad Juárez, dijo que el regreso de Rodarte a Estados Unidos después de 17 años de haber sido deportado, lamentablemente ya no será con vida.

“Le prometimos que los regresaríamos a casa”, dijo Tijeras como representante de los veteranos de guerra que sirvieron a Estados Unidos y que han sido deportados.

Este miércoles las cenizas de Rodarte estarían siendo trasladadas a la frontera y luego de realizar los trámites ante inmigración y aduanas familiares y amigos contemplan llevar a cabo una ceremonia de despedida con honores militares en Fort Bliss.