Genaro García Luna se declara no culpable por cargos de nexos con “El Chapo”; seguirá encerrado para su juicio

La esposa e hijos del exjefe de Policía mexicano están devastados
Genaro García Luna se declara no culpable por cargos de nexos con “El Chapo”; seguirá encerrado para su juicio
La familia de Genaro García Luna no quiso dar declaraciones.
Foto: Jesús García / Getty

Lejos quedaron los días en que era el jefe máximo de la Policía federal mexicana. Lejos quedaron los trajes impecables y su actitud altiva por los éxitos presumidos en la guerra contra el narcotráfico. Este jueves, Genero García Luna ingresó devastado, esposado, vestido de caqui y gris, a la Sala 2A de la Corte del Distrito Este con sede en Brooklyn, para su primera audiencia ante el juez sobre tres acusaciones de narcotráfico en su contra y una más por falsas declaraciones a autoridades estadounidenses.

Aunque su caso será llevado por el juez Brian Cogan –el mismo que sentenció a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera–, la primera aparición del exfuncionario del gobierno de Felipe Calderón fue ante la jueza Peggy Kuo, quien le preguntó si entendía la razón por la que estaba en esa Corte y los cargos en su contra. Él escuchaba a la traductora. Respondió con un simple “sí”. No quiso que se leyeran los cargos.

La sala estaba llena. En la segunda fila, entrando al lado izquierdo, estaban sentados su esposa, Linda Cristina Pereyra y sus dos hijos, escoltados por un par de abogados. La hija le envío besos a su papá cuando éste volteó durante unos segundos.

“¿Entiende sus derechos? ¿Sabe que tiene derecho a guardar silencio? Recuerde que cualquier cosa que diga será usada en su contra”, indicó la jueza Kuo. El exfuncionario mexicano se declaró “no culpable” de los cargos en su contra y aunque no hay una petición de fianza, los fiscales pidieron que el acusado permaneciera encerrado durante el todo el proceso, al considerarlo un personaje de “alto riesgo”.

La audiencia tomó de sorpresa a los abogados de García Luna, ya que no tuvieron un representante en la Corte cuyas autoridades tuvieron que asignar a Cesar de Castro.

Los fiscales federales fueron Ryan Harrys y Erin Reid, quien acotó que los cargos contra el mexicano son “serios”, debido a su relación con “un cártel de las drogas”, en referencia al Cártel de Sinaloa, del que habría recibido al menos $6 millones de dólares para proteger a sus miembros y operaciones.

Reid recordó que García Luna también mintió a los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) al aplicar por su Residencia Permanente y ciudadanía en los Estados Unidos, ya que había cometido delitos y ningún inmigrantes podría obtener beneficios migratorios si ha cometido alguna falta federal de este tipo, bajo la regla del “buen carácter moral”.

La fiscal destacó también las relaciones del exjefe policiaco en México y sus contactos con funcionarios corruptos. Temen que intente escapar, por ello insisten en pedir que se le niegue fianza. Su abogado De Castro estuvo en desacuerdo, pero no pudo hacer nada.

La jueza Kuo informó a García Luna que tiene una ventana a partir de este jueves hasta el 21 de enero para negociar sus condiciones con fiscales. Él renunció el periodo. Entonces a partir de esa fecha, en 70 días hábiles, podría iniciar el juicio en su contra.

El 21 de enero será la siguiente audiencia frente al juez Cogan, quien hará un resumen del caso y explicará los siguientes procesos, aunque en el ínter, García Luna y sus abogados podrían buscan alguna negociación. Las condiciones para hablar con fiscales no están escritas en piedra.

La comperencia inicial duró casi 20 minutos y al salir de la sala, García Luna miró a su familia. Se veía triste. La esposa le gritó: “¡Fuerza, amor, fuerza, fuerza!”. La hija gritó: “Te amamos, pa'”. Más de 20 periodistas les pidieron comentarios. No quisieron hablar. Su abogado Martín Cano dijo que la siguientes semanas harán una declaración oficial sobre el caso. “Estamos preparando todo”, afirmó ante la insistencia de reporteros.

A mediados de diciembre pasado, Juan Pablo Morillo, de la firma Quinn Emanuel Urquhart & Sullivan, afirmó que su cliente es acusado por “corrupción”, por “soborno”, no por “narcotráfico”, pero los registros de la Corte del Distrito Este marcan los cuatro señalamientos, tres relacionados con el tráfico de drogas y conspiración: (1) intento de conspiración – para vender y distribuir narcóticos; (2) conspiración para distribuir narcóticos(3) intento de conspiración – para importar y exportar distribuir narcóticos y (4) falsas declaraciones en relación a su proceso migratorio.

García Luna permanecerá en una prisión en Nueva York, pero los fiscales se negaron a indicar en cuál, aunque hay dos opciones: los centros correccionales de Brooklyn y Manhattan. En este último estuvo encerrado “El Chapo”.