Julián Castro toma reimpulso de la mano de Elizabeth Warren

El excandidato considera que sus ideas tienen cabida en plan de la senadora

Julián Castro toma reimpulso de la mano de Elizabeth Warren
Julián Castro y Elizabeth Warren.
Foto: Jesús García

NUEVA YORK – Era una unión anunciada, pero hacerla efectiva emocionó a los más de 3,000 seguidores que se dieron cita para ver juntos por primera vez en campaña a la senadora Elizabeth Warren (Massachussetts) y al exsecretario Julián Castro, cuyas propuestas encontraron cabida en el plan presidencial que impulsa la demócrata, quien ocupa la tercera posición de apoyo camino a la elección primaria del Partido Demócrata.

La cita fue en el Kings Theatre, en Brooklyn, a donde el exaspirante presidencial y la senadora llegaron para ofrecer un primer mensaje a las decenas de personas que no lograron ingresar al recinto: “¡Pelea más fuerte!”. Se escuchó gritar a Warren, una de sus arengas distintivas. Pidió a quienes esperaban bajo la llovizna volver a casa, pero regresar una hora después si querían tomarse “selfies” con ella y su invitado de honor: “Vayan a hacer sus cosas… laven la ropa, pero regresen para tomarse fotos, nos aseguraremos de darles un espacio”. Los vitores se desataron.

El evento al que acudieron Joaquín, gemelo de Castro, así como el representante local Carlos Menchaca, comenzó con sendos mensajes de Maria Martinez y Jonathan Jayes-Green, una mexico-americana y un “dreamer” panameño que colaboran en la campaña de Warren para atraer a la comunidad latina. Ella compartió la historia de sus padres deportados. Él que su protección de DACA venció en diciembre. Ambos mantenían la confianza en este país donde crecieron y donde seguirán buscando oportunidades.

“Yo nací aquí en el estado de Nueva York, mis padres llegaron a los Estados Unidos en 1986. Ahora mis padres llegaron al país con la esperanza de una nueva vida. Tienen dos hijos estadounidenses, yo y mi hermano, Martin. Mis padres son buenos ciudadanos, pagaron impuestos, trabajaron”, contó Martinez. “Fue en 2016, cuando (Donald) Trump fue electo presidente cuando mis padres fueron deportados a México”.

Agregó que se le “rompía el corazón” que sus padres fueran expulsados después de 30 años de vivir en EEUU, sobre todo porque su padre –quien tenía complicaciones del corazón– murió siete meses después de ser deportado a México.

Maria Martinez y Jonathan Jayes-Green. / FOTO: JESÚS GARCÍA

Cuando ambos jóvenes terminaron sus intervenciones, el exalcalde de San Antonio, Texas, subió al escenario, donde comenzó su mensaje con unos cuantos pasos de Baila esta cumbia, una cumbia de Selena, desatando los gritos de los asistentes. Su tono se tornó serio al hablar sobre los soldados estadounidenses enviados a Irak, en medio de las tensiones entre Irán y Estados Unidos. Apenas un par de horas antes, los iraníes habían atacado bases militares de EEUU. También se refirió a Puerto Rico: “Nuestros corazones están con Puerto Rico”. Pidió ayuda para la isla, donde se registró un sismo de 6.4 grados Richter y cientos de réplicas.

“Quiero agradecerlos por venir esta noche y ayudar a fortalecer nuestra democracia”, dijo Castro. “Recordemos la importancia de votar, de asegurar un nuevo liderazgo en 2020, una nueva presidencia… y esa presidenta debe ser Elizabeth Warren”.

El exsecretario bromeó sobre su fallidas aspiraciones presidenciales: “Bueno, yo también competí para presidente”, expresó sonriendo, desatando gritos de los asistentes. Dijo sentirse orgulloso de la campaña que lideró, pero tras la decisión de terminar sus esfuerzos encontró cabida a sus propuestas sobre inmigración, apoyo a los más necesitados, reforma judicial, lucha contra la brutalidad policiaca y ayuda a estudiantes, en la plataforma de la senadora.

“Competí por la presidencia porque tenía la visión de un Estados Unidos, donde cada estadounidense contara, donde cada voz fuera escuchada”, señaló al tiempo que compartía su propia historia y la de su hermano Joaquín, representante de Texas, a quien presentó. “No aplaudan muy fuerte, me voy a poner celoso”, dijo desatando risas.

Antes de presentar a Warren habló que sus esfuerzos ayudarán a impulsar un proyecto que ayude a proteger a inmigrantes que buscan un sueño en Estados Unidos. “No más niños enjaulados”, dijo en referencia a la detención de menores en la frontera. “No más familias separadas… la única que puede liderarnos es Elizabeth Warren”.

La senadora recorrió uno de los pasillos hasta el escenario, donde seguidores jóvenes, adultos y adultos mayores, portaban pancartas con “Amamos a Julián” y “Soy un demócrata Warren”. Ella y Castro se fundieron en un fuerte abrazo. Los aplausos y gritos para la senadora duraron más de 30 segundos. “¡Warren, Warren, Warren!”, se escuchó en estruendo. “¡Hola, Brooklyn!”, saludó la demócrata causando más excitación.

Warren comenzó su discurso hablando sobre el conflicto con Irán y recordando que tiene tres hermanos militares. “Mi corazón y rezos están con ellos”, extendiendo su mensaje a todos los militares estadounidenses y sus familias.

“Esto es un recordatorio de porqué debemos reducir las tensiones en Medio Oriente”, expresó. “Los estadounidenses no queremos una guerra con Irán”.

La senadora lanzó un nuevo mensaje a los millonarios y multimillonarios sobre el pago de deudas estudiantiles.

“Trabajaste duro. Tuviste una gran idea. Llegaste al gran momento y lo hiciste grande. ¡Bien por ti! Me alegra oír eso”, dijo. “Pero entiende esto: Construiste una gran fortuna aquí en Estados Unidos, te garantizo que construiste al menos en parte usando trabajadores que todos nosotros ayudamos a pagar para educar… Todo lo que decimos es que si lo haces grande, quiero decir realmente grande… destina unos centavos para que todos los demás tengan una oportunidad de esto”.

Volvió a pedir cerrar la puerta de acceso entre Wall Street y Washington. La candidata habló de esas ideas que le han permitido escalar en la contienda: mejores condiciones de trabajo, apoyo a estudiantes y terminar con la corrupción.

Con el respaldo de Castro, la senadora Warren encuentra la puerta más cercana a la comunidad latina, parte de la cual considera que ha sido una gran idea esta unión.

La puertorriqueña Leysla Maldonado es voluntaria en la campaña de Warren. / FOTO: JESÚS GARCÍA

El respaldo hispano

Para la puertorriqueña Leyla Maldonado, abogada, 50 años, y el colombiano Abelardo, conseje de un edificio, 66 años, la dupla Warren-Castro es un buen mensaje para la comunidad latina.

“Elizabeth Warren no ha empezado con los latinos todavía, ahora sí que se involucra. Es demasiado importante”, expresó Maldonado, quien es voluntaria de la campaña en Nueva York. Destacó la importancia de que Castro se integrara al equipo. “Él tenía muchas opciones de apoyar de cualquier persona que quería y la escogió a ella”.

Abelardo dijo que él y su esposa acudieron para acompañar a su hijo, un universitario que ve a Warren como una esperanza para los jóvenes. Destacó que ha empezado a monitorear las ideas de la senadora y le parecen buenas para el país, especialmente para los jóvenes.

“Antes, los hijos nos seguían a nosotros, ahora nosotros seguimos a los hijos… ellos son los que deben impulsar el nuevo desarrollo”, consideró.

Maldonado expresó describió a Warren como una mujer “fuerte”, capaz de ayudar a terminar con la corrupción en Washington y de lograr condiciones económicas más equitativas en el país.

“Ella es una mujer que es bien fuerte. Ella quiere cambiar totalmente el gobierno. Necesitamos seguro de salud, necesitamos que las personas que tienen el dinero… que sea un poco más equitativo, ahora lo que tenemos es corrupción”, destacó. “Ella es lo mejor para este país”.

Aunque ellos apoyan a Warren, la reciente encuesta de Morning Consult reveló que ella ocupa la tercera posición de respaldo de la comunidad latina con el 11%, ya que el senador Bernie Sanders (Vermont) ocupa la primera posición con 36% de respaldo, seguido por el exvicepresidente Joe Biden con 24%.