Por qué no debes castigar o recompensar a tus hijos con comida

Aumentan las posibilidades de que traten de lidiar con sus emociones a través de lo que comen

Por qué no debes castigar o recompensar a tus hijos con comida
Foto: Pxhere

¿Reconoces la frase: “si te portas bien, te compro un helado”?, probablemente no veas nada malo en premiar a tu hijo con dulces, galletas, papitas, pastelillo o bebidas azucaradas cuando se portó bien en la escuela, hizo caso de tus recomendaciones o tuvo un buen desempeño en sus actividades deportivas. Lo mismo ocurre cuando está triste y tratas de animarlo. Lamento decirte que profesionales de la salud en niños recomiendan que los padres no usen los alimentos de esta manera.

Usar alimentos como premios, motivaciones o castigos en los niños es correr un riesgo. De acuerdo a Stephanie Meyers, nutricionista de Universidad de Boston, podrías tener los efectos negativos siguientes:

Aumentan las posibilidades de que traten de lidiar con sus emociones a través de lo que comen

Un estudio que se realizó en Francia con niños de edad preescolar cuyas madres usan alimentos para calmar las emociones de sus hijos,  demostró que los infantes comen más dulces cuando se enojan.

Hay adolescentes y adultos con trastornos alimenticios cuyo origen tiene vínculos con la relación con la comida en la infancia.

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Los niños comen de más cuando no tienen hambre

Entre las edades de 3 y 5 años, los niños pueden volverse menos receptivos a las señales internas de saciedad y más sensibles a las señales externas, lo que puede inducir a comer en exceso y conducir al aumento de peso.

Favorecen la obesidad y los problemas en la salud

Investigaciones muestran que los niños consumen más calorías totales, carbohidratos y grasas diariamente cuando los padres usan alimentos para recompensar el comportamiento.

En un artículo publicado en The Conversation se sugieren 4 pasos para romper el hábito.

1. Reconoce escenarios comunes

Les has prometido pizza si limpian su cuarto, chocolate si terminan la tarea, helado si están tristes, entre otros escenarios.

2. No te culpes

Cualquier esfuerzo hacia el cambio puede tener beneficios a largo plazo.

3. Nombra la sensación que pretendes transmitir

Si el niño llora porque tuvo un golpe, hazle saber que quieres se sienta cómodo y aliviado, en lugar de solo decirle que van a ir por un delicioso helado.

Verá que la comida representa varias emociones. Facilitará la entrega de algo más que realmente se necesita en el momento.

También puedes intentar decir tus sentimientos en voz alta. Por ejemplo, cuando su hijo no es invitado a la fiesta de un amigo, diga: “Esto se siente triste. Mi deseo para ti es saber cuánto eres amado”.

4. Usa otro tipo de incentivos

Puedes abrazarlos, darles un baño de burbujas, ver un video o película juntos, incluso dar un paseo. Si está tratando de motivar o inspirar a su hijo, puede poner su canción favorita, luego bailar y cantar junto con la música. Dígale lo que lo hace sentir más orgulloso de ellos.

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A la hora de hacer la tarea

Elogia su esfuerzo. Diles que los ves trabajando duro y pregunta: “¿Cómo puedo apoyarte ahora mismo?”

Hay muchas formas de demostrarles a tus hijos cuánto los amas.

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