La Fed interviene de nuevo pero el Dow Jones cae un 10%

La Fed interviene de nuevo pero se registra el peor día desde el crash de 1987

La Fed interviene de nuevo pero el Dow Jones cae un 10%
Los índices de la Bolsa no resisten el apagón del coronavirus./EFE
Foto: EFE

La Bolsa cerró el jueves uno de los peores días de la historia reciente y definitivamente el Dow Jones el peor para el índice desde el crash de 1987.

El volátil índice perdió 2,352 puntos, un 9.99%, el S&P 500 se dejó 260 puntos, un 9.51% y el Nasdaq, con 750 puntos menos cerraba con una bajada del 9.43%. 

El petróleo se cotiza a $31 el barril y el bono del Tesoro a 10 años, curiosamente, revertió su tendencia al alza de precio y elevó la rentabilidad al 0.8%, algo que ya pasó el miércoles y no es usual o lógico. Los analistas dicen que hay problemas en este mercado.

La Reserva Federal volvió a intervenir el jueves en unos mercados que tuvieron que ser pausados 15 minutos prácticamente después de la apertura por la fuerza de la caída de todos los índices.

La Autoridad Monetaria anunció que ponía a disposición de la banca un mínimo de $1,5 billones ($1.5 trillions en inglés) en forma de préstamos de corto plazo. La idea es que siga circulando la liquidez y no se produzcan dislocaciones en mercados como las que se están viendo en la de bonos (deuda emitida por el estado y también por las empresas).

La Fed ya rebajó las tasas de interés medio punto antes de su reunión prevista para la semana que viene.

La intervención de la Fed detuvo leve y temporalmente la sangría que continuó hasta el cierre.

El miércoles se dio por acabada la tendencia alcista de 11 años del Dow Jones y el jueves en el resto de los índices. El llamado bear market es una realidad.

El mensaje del presidente Donald Trump desde la Casa Blanca anunciando restricciones de vuelos a Europa durante un mes para contener la extensión del coronavirus no ha calmado a los inversionistas. La confusión inicial sobre si afectaba a mercancías o no apenas hizo nada por insuflar confianza en la gestión de una crisis sin precedentes como tampoco la falta de concrección a nivel federal y fiscal de medidas de contingencia. El presidente dijo también que ampliaría el plazo para la presentación de impuestos pero no se conoce aún la nueva fecha.

El discurso fue inmediatamente criticado por la falta de medidas concretas y la realidad de que no se está actuando con rapidez a la hora de hacer los exámenes médicos para detectar la enfermedad.

La cámara de Representantes se prepara para debatir un paquete legislativo propuesto por el partido demócrata que incluya la gratuidad del examen del coronavirus, incluso para quienes no tienen seguro, licencia pagada de enfermedad de emergencia, robustecer la red de pagos a desempleados y personas que estén temporalmente sin empleo además de los cupones de alimentos (SNAP) y comidas para estudiantes. Los demócratas también quieren incrementar los fondos federales que se dedican al Medicaid y aumentar las protecciones al personal sanitario.

En el Senado, el líder republicano Mitch McConnell no se ve la necesidad de la licencia pagada por enfermedad pagada, y esta es la mayoría en el Senado por donde necesariamente tendría que pasar esta legislación. El presidente Trump tampoco está totalmente de acuerdo y sigue insistiendo en la rebaja o eliminación del payroll tax o impuestos a nóminas que son claves para la financiación del Medicare y la Seguridad Social entre otras políticas.

En Europa el Banco Central (ECB) no ha cambiado las ya bajas tasas de interés pero ha anunciado una línea de liquidez para estabilizar el sistema monetario además de relajar los requisitos de capital a la banca y seguir comprando deuda para evitar una mayor crisis de esta. La presidenta del ECB, Christine Lagarde ha instado a los gobiernos y a la UE a estudiar una respuesta fiscal ambiciosa.