Gremios de NY llaman a facilitar licencias temporales a médicos y enfermeras hispanas ante emergencia por el coronavirus

Voceros de Ia Asociación Hispana de Trabajadores de la Salud insisten que en los estados de NY, NJ y Connecticut hacen vida miles de médicos, anestesiólogos y enfermeras inmigrantes, con vasta experiencia en centros hospitalarios de sus países de origen, que solo están a un paso de completar el complicado proceso de su licencia
Gremios de NY llaman a facilitar licencias temporales a médicos y enfermeras hispanas ante emergencia por el coronavirus
Es un enigma todavía cómo se cubrirá el 50% de aumento de la capacidad de los hospitales en NY.
Foto: JEAN-PIERRE CLATOT / AFP / Getty Images

En el gremio de los trabajadores hospitalarios de la Gran Manzana, surge una pregunta en medio de la profunda crisis causada por el coronavirus, que al parecer todavía no tiene respuestas: ¿Con cuáles médicos y enfermeras se podrá cumplir con la orden ejecutiva del gobernador de Nueva York Andrew Cuomo, de aumentar en un 50%  la capacidad hospitalaria?

Todos los análisis de la Asociación Hispana de Profesionales de la Salud (AHPSI) que funciona en Nueva York desde hace 25 años y que está integrada por más de 1,500 médicos de origen latino, apuntan a una solución: es el momento de crear licencias temporales más flexibles para incorporar a esta emergencia a miles de profesionales de la salud inmigrantes, de alto valor, que viven en la Gran Manzana y el área triestatal.

El Dr Aritmedes Restituyo, de 62 años,  presidente de AHPSI insiste que los estados de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut hacen vida miles de médicos, anestesiólogos y enfermeras inmigrantes, con vasta experiencia en centros hospitalarios de sus países de origen, que solo están a un paso de completar el complicado proceso de su licencia.

Ya durante la II Guerra Mundial se vivieron experiencias similares. Aquí residen centenares de profesionales de primera línea, que están en otras actividades, que estarán dispuestos a poner su hombro a esta catástrofe. Ya nosotros veníamos alertando desde hace muchos años de la crisis del sector hospitalario por la falta de enfermeras, un factor clave en esta crisis”, dijo el médico de origen dominicano.

La tasa de la expansión del COVID-19 en Nueva York, toma dimensiones inmensas, tanto así que este martes ha llevado a los expertos a proyectar una demanda máxima eventual de 140 mil camas de hospital, por encima de las 110 mil que las autoridades de Salud habían dicho previamente.

Pero todo el estado tiene alrededor de 53 mil camas de hospital permanentes y el número de profesionales de la salud, para suplir las crecientes necesidades cada vez luce más reducido.

Dr Restituyo: es momento de otorgar licencias temporales a nuestros médicos hispanos. Foto: Cortesía

“Soldados no pueden hacer evaluaciones primarias”

Por su parte,  el Dr Mario Leyva, también miembro de AHPSI, considera que la opción de incorporar a personal del Ejército a la emergencia, no es la mejor vía, para suplir estas necesidades, porque aunque son vitales desde el punto de vista logístico, ellos están capacitados para atender a pacientes con traumas.

“Estamos en un momento en donde Nueva York va a necesitar puestos de control con profesionales médicos y enfermeras entrenados para otro tipo de episodios, en seguimiento estratégico y valoración primaria. Y es totalmente un error, poner a un soldado a hacer estas determinaciones”, razonó Leyva, de origen cubano.

Los profesionales de la medicina que integran AHPSI, consideran que es cuestión de tiempo para que las autoridades estatales y de algunas ciudades, ante la “catástrofe de salud” que se podría avecinar, piensen en una flexibilización de la licencias para el ejercicio del acto médico y paramédico de manera provisional.

El médico dominicano, Juan de Dios de la Cruz, de 80 años, que trabaja en un  centro de urgencias en Washington Heights, observa que minuto a minuto, el panorama es más complicado ante una demanda de profesionales de la salud que irá en ascenso.

“Lo que yo he observado es que hay muchos médicos jubilados y enfermeras jubiladas que están siendo llamados a aportar sus conocimientos a esta crisis, pero lamentablemente ya llevan otra vida o simplemente tienen enfermedades crónicas y no van a querer a exponerse a la primer línea de fuego, por llamarlo de una manera”, comentó De la Cruz.

“Será difícil reclutar a jubilados”

De igual forma, el presidente de AHPSI, Aritmedes Restituyo duda que será fácil “reclutar” a miles de profesionales de la salud que están en retiro y que superaron 25 y 30 años del stress que implica el trabajo en centros de salud, para que atiendan una emergencia.

“Creo que aquí una de las cartas que deberá valorar el gobernador Cuomo, es simplificar una licencia temporal de ejercicio a centenares de profesionales con estudios en las mejores universidades de Latinoamérica y con experiencia en hospitales de México, de Ecuador, de Colombia, de Venezuela, de Dominicana, que viven en nuestros vecindarios, y estarán encantados de sumar apoyo estratégico a esta emergencia”, opinó Restituyo.

A juicio de este médico cirujano, por solo dar un ejemplo, la labor de “entubamiento” que consiste en el proceso primario para dar respiración artificial a los pacientes, es un procedimiento con el cual están familiarizados en la práctica miles de profesionales de la salud que están vacantes en las principales ciudades del área triestatal.

Mirtha Fonseca, una enfermera jubilada colombiana, de 68 años, comentó vía telefónica a El Diario que se siente con fuerzas de unirse a la reserva de voluntarios para contribuir con la emergencia de salud pública causada por el COVID-19, pero tiene sus condiciones.

“Yo recibí un correo en donde me piden mi disposición. Yo me siento sana, a mi edad, y con el mayor gusto me gustaría retribuirle a este país aunque sea con mi último aliento, las grandes oportunidades que le ha dado a mis hijos y a mi familia. Pero obviamente no puedo estar en jornadas muy largas como antes, y quisiera mantenerme bien alejada del Lincoln  Medical Hospital en El Bronx, donde presté servicio y mi jefe médico casi me mata de los nervios”, reseñó Mirtha, residente de Queens.

La profesional de la enfermería jubilada asegura que el hecho de que no se estén cumpliendo con los mecanismos adecuados de bioseguridad, como el reemplazo cada ciertas horas de las mascarillas, es un factor que debe estar alejando a muchos jubilados a integrarse a ayudar en la emergencia.

“En nuestra comunidad hispana veo otro tema. Nosotros generalmente nos jubilamos es para pasar a cuidar a nuestros nietos para que nuestros hijos trabajen. En este caso sé que hay muchos casos como el mío”, concluyó.

La enfermera pediátrica Elizabeth García asegura que todas sus rutinas han cambiado. Foto: Cortesía

“Nunca dejamos de atender a nuestros pacientes”

La vida de la enfermera de atención pediátrica, Elizabeth García, de 60 años, egresada de Columbia University ha cambiado en las últimas semanas. A la rutina de la profesional dominicana en un centro de emergencias en el Alto Manhattan, se unen los rigurosos controles sanitarios desde la aparición del COVID-19, tanto para su equipo de trabajo, sus pacientes y su familia.

“Obviamente como profesionales estamos en la primera línea de riesgo, porque nunca dejamos de atender a nuestros pacientes. Independientemente de que te protejas, siempre tienes una exposición mayor, que cualquier otra persona”, cuenta García.

Sin embargo, la profesional de la salud narra que el distanciamiento social es una regla tanto en su espacio laboral, como en su casa, en donde vive con un hijo adulto y dos adolescentes.

“Mis hijos están en casa porque no hay clases. Sus actividades universitarias la llevan on line. Cuando yo regreso de la clínica, cumplo con todo un protocolo de higiene con toda mi ropa y mis zapatos, antes de entrar. Incluso acordamos estar distantes dentro del hogar con estrictas medidas de limpieza”, cuenta la enfermera quisqueyana.

Con una experiencia acumulada en salas de emergencias y clínicas en Nueva York desde 2008, García no avizora tiempos fáciles ante la epidemia que no toma pausas en la ciudad, sin embargo considera que es tiempo de tomar muy en serio las recomendaciones de las autoridades que han sido masivamente divulgadas.

Misión de médicos latinos de NY a Italia

Mientras las autoridades de Salud de Nueva York, en donde se encuentra el epicentro de la enfermedad viral en todo el continente, busca estrategias para sumar médicos y enfermeras a la red hospitalaria, la Asociación Hispana de Profesionales de la Salud (AHPSI) organiza una misión de médicos y paramédicos hispanos que aunque residen en NY no cuentan con licencias para trabajar en centros asistenciales, pero sí serían aceptados para realizar labores de apoyo en los centros de emergencia por el coronavirus en Italia y España.

“Se requiere mucha ayuda en centros de evacuaciones de Europa, en donde se encuentran pacientes terminales. Estamos organizando esta misión con toda la rigurosidad del caso con el soporte de las respectivas embajadas y toda la seguridad necesaria“, reveló el Dr. Leyva de AHPSI.