El acuerdo político para mandar cheques queda pendiente de los votos en el Congreso

Los plenos de ambas cámaras deben votar una medida que el miércoles no iba a llegar a la de Representantes
El acuerdo político para mandar cheques queda pendiente de los votos en el Congreso
El líder demócrata en el Senado, Charles Schumer, ha sido uno de los negociadores del paquete de $2 billones./Archivo
Foto: ERIK S. LESSER / EFE

Los negociadores del que es el mayor paquete de ayudas económicas de la historia llegaron a un acuerdo en la madrugada del miércoles pero el voto crucial de los legisladores no llegó al cierre de esta edición.

Falta esa luz verde para que contribuyentes, administraciones estatales y municipales además de empresas de distintos tamaños vean llegar una ayuda que trata de evitar una catástrofe económica mientras se lucha contra el coronavirus. El costo del paquete de ayudas es de $2 billones ($2 trillions en inglés o lo que es lo mismo $2,000,000,000,000).

El texto de la propuesta no se ha distribuido completo pero lo que ha trascendido apunta a que los contribuyentes adultos reciban $1,200 y $500 por hijo. Una pareja con dos hijos recibiría $3,400 en depósito directo al banco si esa información está en poder del IRS o con un cheque que podría tomar meses en llegar.

Los contribuyentes que tengan ingresos de más de $75,000 anuales o parejas con $150,000 recibirán menos dinero. Las cantidades serán gradualmente menores según se separen de esa cifra máxima. Cuando se llega a $99,000 por contribuyente ni se cobra.

Es necesario tener un número de Seguro Social y quien reciba ayudas de SSI puede recibir este cheque o depósito.

El acuerdo también estipula que se amplíe la cantidad y el tiempo durante el cual se pueda hacer la colecta del desempleo. En concreto se añadirían unos $600 por semana a los pagos actuales por un máximo de cuatro meses. Es un punto conflictivo para varios senadores  republicanos que creen que disuadirá a muchas personas de buscar empleo activamente. El candidato demócrata y senador independiente, Bernie Sanders, dice que el cambio de esta medida para complacer a estos cuatro republicanos le obligaría a votar en contra del paquete.

El pacto prevé ayudas de $150,000 millones para estados y municipios, una transferencia de fondos que el Gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, considera insuficiente dadas las pérdidas billonarias por impuestos que sufrirá el este estado. Se esperaba que esta cantidad fuera $100,000 millones más elevada.

Para las empresas hay distintos tipos de ayudas articuladas en concesiones directas de dinero y garantías de préstamos. Las aerolíneas que están esperando unos $60,000 millones para su estabilización abogan por recibir dinero sin tener que devolverlo ya que tienen unos balances de deuda importantes.

En total se dispone que medio billón de dólares se dedique a ayudas directas. En ese caso las empresas no podrán recomprar acciones de su propia compañía, una operación financiera que no tiene consecuencias ni productivas ni para el empleo, como ha hecho en los últimos años a costa de su flujo de caja libre (free cash flow).

También se limitarán los dividendos mientras se esté recibiendo ayuda.

Este fondo de ayudas contará con supervisión, tiene prohibido usarse en las empresas del presidente Donald Trump y su vicepresidente y con la recepción del dinero se adquiere el compromiso de no reducir empleo durante un determinado periodo de tiempo.

Para las pequeñas empresas se refuerza el Small Business Administration con millones para ayudas directas y cantidades similares para préstamos y ayudas a la devolución de los ya concedidos.

El acuerdo, que deja pequeño a las ayudas a la banca en 2008 y el estímulo fiscal propuesto por Barack Obama un año después, fue de nuevo celebrado por los mercados por segundo día consecutivo de tal manera que el Dow Jones recuperó buena parte del terreno perdido en las últimas semanas para volver por encima de los 21,000 puntos.

A cierre de mercado, y anticipando que el voto sobre esta legislación en el Senado y la Cámara de Representantes no sería inmediato, parte de estas ganancias se habían desinflado y de hecho el Nasdaq cerró con una caída del 0.45%. El Dow Jones avanzó 2.39% y el S&P500, un 1.15%.