El balance de la tarjeta de crédito pesa más que nunca

Pese a la rebaja de tasas por parte de la Fed, los intereses de las tarjetas siguen altos y encarecen mucho las deudas

El balance de la tarjeta de crédito pesa más que nunca
Hay que hablar con los emisores para pedir ayudas con los pagos./Archivo
Foto: TechPhotoGal / Pixabay

Son días de decisiones financieras muy difíciles para las familias. Los ingresos faltan cuando no hay trabajo y  durante la pandemia del Covid-19 se están destruyendo muchos empleos. Si es complicado mantener los presupuestos mínimos, lo es más cuando además hay que pagar deudas.

En este sentido una de las más caras, el balance en las tarjetas de crédito, apenas ha cedido pese la fuerte rebaja de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.

La tasa (APR) ofrecida como promedio a nivel federal es del 16.14%, pero como Ted Rossman de Creditcards.com dice a este diario, eso es en la franja más baja, “la media alta es del 23.15%”. Hay que recordar que la Reserva Federal dejó a mitad de marzo las tasas de interés en el 0%-0.25%.

“La Fed a recortado las tasas pero eso no se ha filtrado, no lo suficiente”, dice este analista que al comentar una referencia histórica explica que estas tasas en 2011 eran de 11.5% y en 2009 del 9%.

Incluso después del Card Act de 2009, que tenía como misión dar transparencia a tasas y comisiones, los márgenes de los bancos –lo que ganan– en estos productos se han elevado. “Ahora pueden decir que están tomando muchos riesgos y que por eso tienen que subir lo que cobran”, lamenta Rossman.

Graciela Aponte-Diaz, director of Federal Campaigns de Center for Responsible Lending (CRL) dice que el CARES Act, las medidas de estabilización de la economía, no hacen mención a este punto y los bancos “no están bajando las tasas de interés como cabría de forma voluntaria”.

Aponte-Díaz recuerda que si se han puesto medidas para aliviar en cierta medida la carga de las hipotecas pero hay que pedirlo a los emisores. En este sentido, recuerda que Bankrate tiene un listado de lo que están dispuesto a hacer las distintas entidades.

Suspender el pago por unos meses y que no sumen los intereses, que se añadan meses a la deuda por los que no se pueden pagar, rebaja de los intereses o que se tenga un 0% durante un tiempo, son algunas de las opciones que baraja Rossman. Este analista dice que una vez que el prestamista aprueba este acuerdo no se comunica nada negativo a los bureaus de crédito. Ahora bien, desde el CRL se recuerda que si no hay un acuerdo, los prestamistas están obligados según el CFPB — la oficina de protección al consumidor financiero–, a reportar lo positivo y lo negativo.

Creditcards ha encontrado que los emisores no quieren exponerse mucho y por ello han rebajado las ofertas de crédito, como lo han hecho las entidades que ofrecen los préstamos personales y se han rebajado mucho las ofertas generales de rebajas al 0% para hacer transferencias de balance.

En el CRL creen que es una buena idea que el próximo estímulo fiscal incida sobre este tipo de crédito. Hay que tener en cuenta que los estadounidenses tienen $1 billón en balances en las tarjetas.

Tanto Aponte-Díaz como Rossman creen que entre pagar las deudas y poner comida en la mesa, la elección es clara. Comer. “Siempre he abogado por no tener balances pero en este momento es más importante tener liquidez, yo no usaría el dinero de devolución de los impuestos en ello o el estímulo del Estado y pediría ayudas aa los emisores”,  dice Rossman.

Aponte-Díaz además tercia que es mejor tener este balance que pedir a los prestamistas predatorios como los paylenders.