Los empresarios latinos llegan con desventaja a los préstamos del SBA por la crisis

Dificultades en los procesos de nóminas, distribución de dinero y falta de puntuación de crédito perjudica a esta comunidad
Los empresarios latinos llegan con desventaja a los préstamos del SBA por la crisis
Sean y Kenneth Salas son los fundadores de la empresa financiera Camino Financial./Cortesía CF
Foto: Cortesía

“La comunidad empresarial latina es resistente, tiene fuerza. Son personas que saben cómo sobrevivir en un ecosistema que se siente como una recesión todos los días”. Sean Salas conoce cómo trabajan los emprendedores latinos y también sabe de los problemas a los que se enfrentan durante la pandemia del coronavirus.

Ahora cree que estos llegan con desventajas a los préstamos del SBA con los que hacer frente a sus pagos de nóminas, el Paycheck Protection Program dotado de $349,000 millones aprobado en el CARES Act.

Salas y hermano gemelo Kenneth crearon la empresa financiera, Camino Financial, que desde su sede en California ofrece financiación a empresarios latinos. Esta empresa fintech ha revisado la legislación y según Salas, aunque sabe que los empresarios latinos están acostumbrados a situaciones difíciles, en este caso, “el obstáculo es muy grande”. Y lo lamenta porque según su criterio “estamos en un momento que va a definir por muchos años el patrimonio de una comunidad”.

En conversación telefónica Salas dice que hay que tener en cuenta que estos préstamos parcialmente perdonables (la parte que se dedique a pagar a la plantilla) moverán en apenas semanas 10 veces más dinero que lo que el SBA movió el año pasado y a pesar de ello no será suficientes para todos.

Pero además, explica, esta ayuda llegan en un momento en el que los créditos a las empresas latinas — que son mayoritariamente microempresas con ingresos anuales medios de $213,000–, están por debajo de donde estaban en 2008. Hay un problema de distribución de fondos que tendrá continuidad en esta situación que es más crítica porque se hace en un entorno de recesión en la que lo que se juega es la supervivencia.

Financieras como Camino Financial o las CDFI (Community Development Financial Institutions Funds que promueven la revitalización en comunidades con desventajas) se quedaron fuera de la certificación para proveer este tipo de préstamos en el programa PPP pero Salas dice que la líder demócrata en el Congreso, Nancy Pelosi y la representante Maxine Waters están trabajando para incluir unos $70,000 millones para que se gestionen a través de estos fondos CDFI en el próximo paquete de ayudas.

A Salas le queda la duda de que los CDFI tengan capacidad para mover estos fondos y cree que se debe ampliar la definición de lo que es un prestamista para desarrollo de comunidades para que más instituciones puedan llegar a los latinos.

Pero si este problema de infraestructura no fuera suficiente hay otros más que señala Salas para estos empresarios.

“Los indocumentados no pueden aplicar al PPP. Y punto.”, dice Salas de esta realidad que corta las alas a muchas de las personas con instintos empresariales. “Las reglas pueden cambiar”, explica con esperanza. Los indocumentados tampoco tienen derecho al estímulo fiscal de los $1,200 ni al seguro de desempleo.

Adicionalmente, “hay falta de contenido en español sobre estos préstamos o presentado por autoridades de confianza para esta comunidad, la falta de recursos en español perjudica a estos empresarios”. De hecho, Salas dice que Camino Financial ha hecho dos webminars sobre estos préstamos en los que ha participado más de 1,000 personas y solo uno 35% de ellos sabía si su banco ofrecía estos préstamos.

La penúltima dificultad que en su experiencia apunta es que para estos créditos es importante que se tenga un buen manejo de las nóminas porque esto es lo que lo hace o no perdonable además de determinar el tamaño del crédito. Y eso, la verificación de nóminas y todo el papeleo que se aporta para ello, complica la situación de muchos negocios en los que hay una cierta informalidad.

Este empresario teme que los reducidos o inexistentes historiales de crédito perjudiquen a los que hayan conseguido salvar los anteriores obstáculos. “En el cuarto trimestre, el 35% de los empresarios que aplicaron por dinero en Camino Financial no tenían puntuación de crédito”, lamentaba. Para la banca tradicional eso es un problema porque no suelen procesar peticiones con un FICO menor a 670 puntos.

“Tienen mucho en contra a la hora de conseguir créditos y queda mucho por hacer”, dice Salas que reafirma que es optimista porque los latinos están acostumbrados a los recursos escasos pero lamenta que esto no les permita una buena recuperación y que esta crisis les deje lejos de donde quieren llegar pese al esfuerzo.