Demócratas condenan a Trump por gases lacrimógenos a manifestantes; republicanos se dividen

El presidente desató polémica por la forma en que se dispersó a la multitud para que él fuera a una iglesia
Demócratas condenan a Trump por gases lacrimógenos a manifestantes; republicanos se dividen
El presidente es cuestionado por acudir frente a una iglesia a tomarse una foto.
Foto: BRENDAN SMIALOWSKI / AFP / Getty Images

Los demócratas condenan unánimamente al presidente Donald Trump por sus acciones para enfrentar las protestas nacionales por la muerte de George Floyd, pero entre los republicanos hay una división: algunos lo apoyan, un grupo lo critica y otros prefieren quedarse callados.

Aunque rechazan la violencia en la manifestaciones, los demócras, incluida la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, y el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, criticaron los mensajes del mandatario republicano, al considerar que abonan a la división en los EE.UU., en lugar de apostar a la unidad.

Las posturas se hicieron más claras luego de que el presidente Trump decidiera caminar de la Casa Blanca hacia la Iglesia de San Juan, permitiendo que policías echaran gases lacrimógenos a manifestantes, a fin de abrirle paso al mandatario, algo que incluso fue criticado por Gini Gerbasi, rectora de ese templo.

“Esperamos que el presidente de los Estados Unidos siga el ejemplo de tantos otros presidentes y sea un sanador en jefe”, dijo Pelosi sosteniendo una Biblia y pidiendo al mandatario centrarse a sanar. “(Que no sea) no un fanático incendiario”.

El senador Schumer lideró una moción para condenar los hechos desde el Senado y defender el derecho constitucional de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente, apoyada por unanimidad por los demócratas, pero bloqueada por los republicanos.

“Mientras ciudadanos pacíficos y respetuosos de la ley ejercían su derecho constitucional a protestar en un parque público frente a la Casa Blanca, el presidente Trump ordenó a los agentes federales que despejaran a esas multitudes pacíficas con gases lacrimógenos y balas de goma”, acusó. “Para poder caminar unas pocas cuadras de la Casa Blanca y pararse frente a una iglesia, no para entrar, sino para tomarse una foto”.

El senador republicano Ben Sasse (Nebraska) fue el más contundente contra el presidente Trump, al criticar la forma en que se dispersó a la multitud.

“Existe un derecho fundamental, constitucional, a protestar, y estoy en contra de despejar una protesta pacífica por una sesión de fotos que trate la palabra de Dios como un accesorio político”, señaló.

Otro senador republicano, Tim Scott (Carolina del Sur), calificó la medida como inapropiada, citó The New York Times.

Varios republicanos fueron cuestionados en el Congreso, pero un reporte de CNN indicó que la mayoría evadió comentar los hechos ocurridos el lunes, el mismo día que el presidente Trump amagó con aplicar la Ley de Insurrección.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, criticó la violencia en las manifestaciones, pero defendió las protestas contra la violencia racial, incluyendo otros casos, además del de Floyd, quien murió luego de que el expolicía Derek Chauvin presionara su cuello durante casi nueve minutos al detenerlo en Minneapolis, Minnesota.

“Los estadounidenses de costa a costa se han afligido y horrorizado por los asesinatos de ciudadanos afroamericanos: Ahmaud Arbery en Georgia; Breonna Taylor en mi ciudad natal de Louisville, Kentucky, y George Floyd en Minneapolis”, dijo.

Luego se enfocó al caso de Floyd, el cual consideró especialmente perturbador, reconociendo que forman parte de la lucha de EE.UU. contra actos raciales.

“Aquí hay algo que no requiere investigación: en ningún lugar del mundo deberían arrestar a un hombre por una supuesta infracción menor e involucrar a un policía poniendo su rodilla en el cuello del hombre durante nueve minutos mientras grita ‘No puedo respirar’ hasta callar”, comentó. “Estos eventos inquietantes no parecen tres incidentes aislados… se parecen más a los últimos capítulos en nuestra lucha nacional para hacer que la justicia sea equitativa”.

El senador John Kennedy (Louisiana) dijo que la visita a la iglesia hecha por el presidente Trump fue “apropiada” y “necesaria”, ya que envía un mensaje al pueblo estadounidense sobre la protección de inocentes.

En tanto, el senador Ted Cruz (Texas) dijo que fueron los manifestantes quienes excedieron en la protesta, no el presidente.

El mandatario se defiende

Ante el mar de críticas, el presidente Trump defiende sus acciones por la comunidad afroamericana, afirmando que su Administración ha sido lo que más hecho por ella.

“Mi Administración ha hecho más por la comunidad afroamericana que cualquier otro presidente desde Abraham Lincoln”, afirmó el republicano. “Pasó las Zonas de Oportunidades con el @SenatorTimScott, garantizó fondos para HBCU’s, School Choice, aprobó la Reforma de Justicia Criminal, tiene las tasas más bajas de desempleo, pobreza y delincuencia en la historia”.

Fiscal General y más control

El fiscal general William Barr defendió las acciones en Washigton, D.C. y celebró el trabajo de la policías locales y federales para evitar desmanes.

“Trabajando juntos, las fuerzas del orden público federales y locales lograron un progreso significativo en la restauración del orden en la capital de la nación”, defendió.

Mencionó al Departamento de Policía Metropolitana, a la Defensa y varias agencias federales, incluidos el el FBI, el Servicio Secreto, la Policía de Parques, ATF, DEA, la Oficina de Prisiones, el Servicio de Alguaciles de EE.UU., la Policía del Capitolio y la fuerzas de la Patrulla Fronteriza.

“Habrá aún mayores recursos y apoyo para la aplicación de la ley en la región esta noche”, adelantó sobre aplicación de la ley el martes. “La función más básica del Gobierno es proporcionar seguridad para que las personas vivan sus vidas y ejerzan sus derechos, y cumpliremos con esa responsabilidad aquí en la capital de la nación”.

Activistas exigen cambios

Un grupo de 400 organizaciones civiles se unieron para presionar por reformas que aseguren la aplicación de los derechos humanos en el sistema de justicia, incluyendo los procesos de detenciones, así como manifestaciones.

Entre otros aspectos exigen un proceso estándar federal para que el uso de la fuerza se reserve a ciertos casos y como último recurso; exigir el uso de técnicas de reducción de la violencia; prohibir el uso de la fuerza como medida punitiva o de represalia contra individuos que sólo confrontan verbalmente a los oficiales.

También piden prohibir todas las maniobras que restrinjan el flujo de sangre u oxígeno al cerebro, como fue el caso de Floyd.

“Prohibir el perfil racial con una sólida recopilación de datos sobre encuentros entre la Policía y la comunidad”, exigiergon. “Poner fin a la doctrina de inmunidad calificada que impide que la Policía sea legalmente responsable cuando infringe la ley”.

Tras siete días de protestas, en varias de las más importantes ciudades del país incluidas Los Ángeles, Washington, D.C. y Nueva York, se impusieron toques de queda.