5 razones de comer casero y beneficiar la salud intestinal

Cocinar en casa es uno de los mejores hábitos para cuidar tu salud, se asocia con inigualables beneficios para el sistema digestivo y la salud intestinal y también es la clave para gozar de un peso corporal sano

5 razones de comer casero y beneficiar la salud intestinal
Preparar tus comidas en casa es un hábito que cambiará por completo el funcionamiento del organismo.
Foto: Shutterstock

Sin lugar a dudas comer casero es uno de los hábitos de salud más determinantes para estar sanos, con un sistema inmunológico fuerte y gozar de un peso corporal óptimo. Esta sencilla costumbre no solo resulta amigable con el bolsillo ya que nos permitirá ahorrar significativamente, cocinar en casa oculta una verdad sorprendente y se trata del positivo impacto en el sistema digestivo y la salud intestinal. 

Los días de confinamiento han sido el motivo principal para cocinar todas las comidas del día en casa y ha funcionado como un perfecto pretexto para aumentar nuestras habilidades culinarias. Conoce los grandes beneficios que comer casero aportará a tu salud y encuentra la motivación para continuar con este estilo de vida inclusive una vez terminada la pandemia.

Los beneficios medicinales de comer casero:

1. Los métodos de cocina casera son más amigables con el intestino

Todos disfrutamos de salir a comer a nuestros restaurantes favoritos y en ocasiones especiales es completamente saludable, sin embargo es importante saber que las técnicas de elaboración de alimentos que se utilizan en los restaurantes se distinguen por aumentar el aporte calórico de la comida e intervienen negativamente en sus propiedades nutricionales. Es normal que las preparaciones sean fritas, rebozadas, con un alto contenido en grasas y en general se distinguen por el uso de salsas cremosas y calóricas, todo con el principal objetivo de enaltecer el sabor de los platillos. Desarrollar el hábito de cocinar en casa es un gran aliado para comer más saludable, esto se debe a que las técnicas que más se utilizan son asar, hornear y hervir los alimentos, estos métodos son más fáciles para el sistema digestivo ya que el cuerpo no trabaja tanto para descomponer los alimentos.

2. Es menos probable que sobrecargar el estómago

En la mayoría de los restaurantes las porciones tienden a ser mucho más grandes de lo que consumiríamos en casa, diversos especialistas han comprobado que los platos con mucha comida de manera automática hacen que las personas coman mucho más de lo que tenían planeado y esto tiende a derivarse en todo tipo de dolencias estomacales, inflamaciones e indigestiones. La costumbre de preparar nuestra propia comida se vuelve una experiencia consiente que nos ayuda a apreciar más la comida y el ciclo para que llegue hasta nuestras mesas, es un gran hábito para comer menos y mejor. También un estudio liberado por la Universidad Johns Hopkins está comprobado que las personas que cocinan en casa comen menos azúcar y grasa, de tal manera que será mucho menos probable sobrecargar al sistema digestivo y aumentar de peso. 

3. Tendrás mayor control sobre el consumo de sal y azúcar

Entre los aspectos que más afectan la salud intestinal se encuentra el excesivo consumo de sodio, azúcar y grasas saturadas son hábitos alimenticios que se asocian con peligrosas condiciones de salud entre las que se destacan la hipertensión, enfermedades cardiovasculares, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes, entre otras condiciones. Los alimentos que se sirven en restaurantes y toda la gama de comidas procesadas se destacan por contener un alto contenido en sal y azúcar, lo peor de todo es que en muchas ocasiones no nos damos cuenta de lo nocivo que resulta. Cocinar en casa no sólo será un gran aliado para cuidar nuestras porciones, resulta clave para determinar la calidad de los ingredientes y sobre todo vigilar las cantidades de condimentos y aditivos que agregamos. Referente a la salud intestinal los beneficios serán notorios, existen investigaciones que revelan el efecto negativo de la sal y el azúcar en las bacterias benéficas del intestino, reducir su consumo es fundamental para desintoxicar el intestino y optimizar sus funciones. 

4. Es más facil integrar todo tipo de alimentos

Seguir una alimentación balanceada y variada es una de las mejores maneras de gozar de una salud intestinal sana, sobre todo aquellas dietas basadas en plantas. Preparar tus propias comidas abre una increíble puerta para diversificar las opciones de alimentos que consumes e integrar nuevas variantes que se destacan por brindar diferentes cualidades nutricionales. Brindarle al organismo diferentes nutrientes es un buen aliado para diversificar la flora intestinal y esto mejora considerablemente la digestión. Una dieta equilibrada deberá consistir en el consumo de frutas y verduras, carbohidratos integrales, verduras crucíferas, legumbres y semillas que se destacan por sus beneficios para mejorar la microbiota intestinal. 

5. Tendrás mayor conciencia de lo que contiene tu comida

Comer casero es un hábito que eventualmente hará que te sientas mejora cada vez, tu salud empezará a notar las buenas consecuencias de alimentarte equilibradamente y esto abre la puerta a que pongas más atención en los elementos que contienen las comidas que preparas. También es un buen método para vigilar los alimentos que te caen bien y aquellos que son más pesados y que tienden a derivarse en problemas digestivos. Vigilar los componentes en tus comidas también será de gran ayuda para acertarte al consumo de productos locales, de temporada y orgánicos.