Alcalde de Nueva York admite que cortó fondos a la policía por consejo de su esposa

Dicen que la Primera Dama municipal evalúa todas las decisiones y tiene interés en ser Presidente de Brooklyn
Alcalde de Nueva York admite que cortó fondos a la policía por consejo de su esposa
McCray pidió respeto para su esposo abucheado en Brooklyn
Foto: Ramón Frisneda / Impremedia

Con su ya baja popularidad descendiendo aún más y apenas unos días después de que el Defensor del Pueblo, Jumaane Williams, lo acusara de esconder “su falta de liderazgo tras su familia afroamericana”, el Alcalde de Nueva York afirmó ayer que su trascendental decisión de cortar fondos a la policía había sido una sugerencia de su esposa, Chirlane McCray.

Durante una reunión informativa ayer en el Ayuntamiento, en la que se le unieron la Primera Dama y varios activistas de Black Lives Matter, pero nadie del Departamento de Policía, el diario New York Post le preguntó a De Blasio si su esposa estaba detrás del controvertido tema presupuestario.

“La respuesta es sí”, dijo el alcalde. Y luego le pasó la pregunta a McCray, quien agregó: “No hay duda de que era importante transferir más fondos a los servicios sociales y juveniles”.

El domingo, De Blasio se comprometió públicamente a cambiar una cantidad no especificada del presupuesto de $6 mil millones de dólares de NYPD a “iniciativas juveniles y servicios sociales”, sólo dos días después de rechazar las llamadas de activistas y sus aliados del Concejo Municipal para recortar fondos para los policías, mientras avanzan reformas legales para cambiar el protocolo de seguridad pública.

El recorte se produjo en medio de especulaciones generalizadas de que McCray planea lanzarse a la presidencia de Brooklyn el próximo año. Ella tiene un “interés serio” en ese puesto, dijo el alcalde desde febrero.

El recorte ha sido aplaudido por activistas y políticos Demócratas, pero podría agravar la pésima relación del alcalde con los sindicatos de NYPD.

Aunque parezca ilegal que un pariente tenga peso en una administración pública, De Blasio ha reconocido con frecuencia que consulta a McCray sobre decisiones importantes, y veteranos de su administración dicen que su deferencia hacia ella ayer no fue sorprendente.

“Ella evalúa todo”, dijo un funcionario. “Ha entrevistado a todos los comisionados que vienen a trabajar para el gobierno de la ciudad”.

La semana pasada, McCray pidió respeto para su esposo, abucheado en Brooklyn durante un acto en memoria de George Floyd.

Con ironía, un crítico policía de Manhattan comentó: “Para cuando estos dos abandonen el cargo, la ciudad no valdrá lo que Peter Minuit pagó por ella”, en referencia al colono holandés que compró la isla de Manhattan a aborígenes por $24 dólares en el año 1626.

De momento, De Blasio sigue arrinconado entre sus malas relaciones con NYPD y quienes lo acusan de lo contrario: de permitir la brutalidad policial.

Un pedido en Change.Org para su remoción, creado el año pasado, cobró fuerza en los últimos días. De momento suma más de 133 mil firmas y la meta original se duplicó de 75 mil a 150 mil.