Familias de trabajadores hispanos que murieron de coronavirus demandan a la procesadora de carnes Tyson

La mayoría de los empleados de la planta procesadora son inmigrantes de México, Centroamérica y África

Familias de trabajadores hispanos que murieron de coronavirus demandan a la procesadora de carnes Tyson
La planta de carne de Waterloo se convirtió en el mayor foco de coronavirus en el país.
Foto: Mario Villafuerte / Getty Images
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Las familias de tres trabajadores, dos de ellas de origen hispano, que murieron después de contraer coronavirus en un brote de una planta de carne de Iowa, demandaron el jueves a Tyson Foods y a sus altos ejecutivos argumentando que la compañía puso a los empleados en riesgo y mintió para mantener la planta en operación.

La demanda menciona que los funcionarios de Tyson estaban conscientes que el virus se estaba propagando en la planta de procesamiento de carne de cerdo en Waterloo a finales de marzo y principios de abril, pero mantuvieron en secreto la información y prohibieron a los trabajadores difundirla.

A medida que el brote creció, la empresa no aplicó medidas de seguridad lo que originó que algunos empleados enfermos estuvieran expuestos y permanecieran en la línea de producción argumentando que la planta estaba protegiendo a los trabajadores, según señala Des Moines Register, citando la demanda que fue presentada en el tribunal de distrito del condado de Black Hawk. La demanda contra Tyson podría ser la primera que involucra a diferentes víctimas en un solo lugar de trabajo durante la pandemia.

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La demanda fue presentada por las familias de Reberiano García, de 60 años, quien murió el 23 de abril; José Ayala Jr., de 44 años, que murió el 25 de mayo y Sedika Buljic, de 58 años, falleció el 18 de abril. Los abogados de Waterloo Tom Frerichs y John Rausch y el bufete de abogados Spence de Wyoming representan a las familias. Por lo menos dos trabajadores más de Waterloo murieron después de contraer COVID-19 que infectó a 1,000 de los 2,800 trabajadores de la planta procesadora.

Las plantas empacadoras de carne han puesto en riesgo a la cadena de suministro de alimentos después de sufrir condiciones de hacinamiento que llevaron a cerrar a varias de ellas, debido a que miles de trabajadores contrajeron el virus y docenas de ellos han muerto.

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El mayor sindicato que representa a los trabajadores de las empacadoras de carne dijo el jueves que más de 14,000 empleados de las plantas sindicalizadas han sido infectados con el coronavirus y 65 han muerto. Compañías como Smithfield Foods y JBS USA y minoristas como Amazon y Walmart han recibido demandas por familias de trabajadores que también han fallecido por COVID-19.

La semana pasada Kim Reynolds, el gobernador de Iowa, firmó un proyecto de ley para proteger a las empresas y a los proveedores de salud de las demandas legales de las personas que han sido expuestas al virus. La ley cuenta con excepciones para las personas que resulten hospitalizadas y fallezcan a causa del virus.

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A medida que el número de contagios aumentó, Tyson rechazó los llamados que hicieron los líderes de sindicatos locales para cerrar la planta de Waterloo durante varios días y por el contrario, presionó al gobernador Reynolds para mantenerla abierta, así lo menciona la demanda.

El sheriff del condado, que visitó la planta el 10 de abril, dijo que se estremeció al ver a los trabajadores en condiciones de hacinamiento sin cubrirse la cara y presionó a Tyson para que cerrara. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Iowa inspeccionó la planta el 20 de abril en respuesta a las quejas, y dijo que a principios de este mes no encontró ninguna violación. La planta cerró dos días después de la inspección antes de reabrir con nuevas medidas de seguridad a principios de mayo.

La demanda nombra, además de la empresa, al Presidente John H. Tyson, al Director General Noel White, a la portavoz Liz Croston y a varios otros ejecutivos y supervisores de la planta. Sus demandas incluyen negligencia grave y tergiversación fraudulenta. Según la demanda, los supervisores dijeron a los empleados que sus compañeros estaban enfermos y les advirtieron que no hablaran de ello en el trabajo.

La planta de Waterloo es la mayor instalación porcina de la compañía que puede llegar a procesar cerca de 20,000 cerdos por día.

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