Centro de Misericordia: El COVID-19 no interrumpe los servicios
Las pruebas no son rigurosas para tomar decisiones basadas en sus resultados. Crédito: VALERIE MACON | AFP / Getty Images
El Centro de Misericordia (o Mercy Center, en inglés) de Mott Haven, en el Bronx, es un importante integrante de la familia de las más de 100 organizaciones comunitarias de nuestra Hispanic Federation.
“El Centro se fundó en 1990 con la idea de combatir la violencia en el sur de Bronx en general”, comenta Judit Criado Fiuza, Directora de Educación, Empleo e Inmigración del Centro. “Nuestro objetivo principal consiste en ayudar a los sectores necesitados de nuestra comunidad, y en especial a las familias inmigrantes, a través de diversos programas, como las clases de inglés como segundo idioma, las de alfabetización y las de preparación para el certificado de estudios escolares. También ofrecemos un programa para después de clases, especialmente para los hijos de personas adultas que vienen a nuestras cursos, y clases de ayuda financiera y de manejo de la cólera, entre otros”.
En marzo, la irrupción del COVID-19 alteró todas esas actividades, que se llevaban a cabo en los dos locales del Centro en el sur del Bronx. Y digo que las alteró, y no que las interrumpió, porque tras un período inicial de transición, casi todos los servicios se siguieron prestando en línea.
“La adaptación fue fácil con programas como los de educación, de inmigración y de empleo, porque ya teníamos experiencia con esos servicios en línea”, comenta Judit Criado Fiuza. “En otros programas, en los que participan personas con menos preparación tecnológica, la transición fue más gradual. De todas maneras, algunos de nosotros hemos seguido yendo al Centro para ofrecer otros servicios que hemos tenido que añadir”.
Uno de los programas que el Centro de Misericordia se sintió obligado a agregar fue el de distribución de alimentos.
“Por la información que hemos recibido”, amplía la directora de programas del Centro, “un 75 por ciento de nuestros participantes están infectados o tienen familiares u otras personas cercanas que han estado infectadas o que han muerto a raíz del COVID. A eso se debe agregar que un buen número de los participantes son inmigrantes indocumentados. Por eso se entiende que las necesidades sean tan grandes. Y por eso esperamos poder seguir ayudándoles”.
El Centro de Misericordia fue una de las organizaciones que recibió ayuda de nuestro Fondo de Emergencia para las Organizaciones sin Fines de Lucro. En este caso, los fondos se usaron principalmente para el pago de salarios.
Quienes deseen más información sobre Mercy Center (337 Este de la Calle 145, y 332 Este de la Calle 149, ambos en Mott Haven, en el Bronx) pueden llamar al (718) 993-2789.
Y si quieren saber más acerca de la Hispanic Federation y nuestras organizaciones comunitarias, consulten en www.hispanicfederation.org.
Además, les doy el número de la Línea de Información sobre el SIDA, 1-800-233-7432.
¡Respondan el cuestionario del Censo 2020, para que nos cuenten a todos!
¡En el 30mo aniversario de la Hispanic Federation, hasta la columna próxima! ¡Cuídense mucho!
-Frankie Miranda es el presidente de la Hispanic Federation